El 26 de octubre de 1981, Bruce Dickinson hacía su debut con Iron Maiden, un efecto dominó que aún se siente hasta el día de hoy. El cantante le dio a la banda el impulso extra que necesitaban para convertirse en uno de los grupos musicales más importantes del mundo.

Iron Maiden estaba en lo más alto tras del éxito de sus dos primeros álbumes, especialmente el segundo, «Killers«, más melódico gracias al por entonces nuevo miembro, el guitarrista Adrian Smith. Con un tour de nueve meses, la banda británica llevó su heavy metal a todo el mundo, incluyendo el banda invitada para sus compatriotas Judas Priest en la gira estadounidense «World Wide Blitz», además de actuar en el famoso Hammersmith Odeon en Londres.
El exhaustivo esfuerzo durante la gira estaba empezando a hacer mellaen el cantante Paul Di’Anno. Sabiendo que no había un final a la vista ya que la popularidad de la banda seguía creciendo, éste había recurrido al consumo desenfrenado de drogas y alcohol para, en palabras del propio Di’Anno, «adormecer el dolor» de estar en siempre de gira y el anhelo del hogar. En el DVD «Early Days«, Steve Harris afirma, «cuanto más éxito tuviéramos, menos podría lidiar con él o no quería eso; quiero decir, recuerdo un concierto en Alemania y fue como decir: ‘No quiero estar aquí, quiero estar en casa, quiero irme a casa’ «.

Como la banda estaba ganando reputación rápidamente en cada concierto que daban, era difícil tener un cantante así. Como dijo Dave Murray, «hubo algunas noches en las que verdaderamente él no quería subir al escenario; se quedaba sentado en el lateral «. Como ancla del barco, Harris sabía que había que hacer un cambio y habló con su manager Rod Smallwood, quien estuvo de acuerdo en que Paul no podía durar mucho más por lo que se estaba haciendo a sí mismo.
La búsqueda de un nuevo cantante no llevó mucho tiempo. Iron Maiden audicionó a Terry Strasser, pero finalmente el cantante no pudo manejar la amplitud del catálogo de la banda. Harris sugirió a continuación a «Bruce Bruce» de Samson, algo que a Smallwood no entusiasmaba. En cualquier caso, Smallwood se convenció a mitad de una canción al presenciar la actuación de Samson en el Festival de Reading. La verdadera bienvenida a la banda se produjo cuando Smallwood le dijo a Dickinson «pareces un roadie, aquí tienes 30 libras y consíguete una chaqueta de cuero». Después de todo, él movía los hilos en una verdadera banda de metal.
Dickinson se unió oficialmente a Iron Maiden el 26 de septiembre de 1981, un mes después de su audición. Una prueba consistente en una versión visceral de «Killers«, «Twilight Zone» y «Wrathchild«, que se puede escuchar a continuación.
Dickinson hizo su debut en vivo con Iron Maiden en Bolonia (Italia), cantando 17 canciones con una respuesta delirante del público que logró tres bises. Desde ese momento ya estaba claro que Maiden hizo la elección correcta y con la historia como evidencia, nadie puede argumentar en contra de ella.

La banda entraría al estudio poco después para grabar su tercer álbum, «The Number of the Beast«. El álbum cuenta con algunos de los mayores éxitos de la banda, como la canción, «Run to the Hills» y el deslumbrante cierre de «Hallowed Be Thy Name«.