Texto, fotografías e imágenes de video por Sheila Ortiz. Editorial B.P.
Los primeros en salir a escena fueron Black Diamonds, banda suiza de Hard Rock que presentaba su último trabajo publicado en marzo «Once Upon A Time». La banda salió al escenario durante unos cuarenta minutos con una gran actitud y gratificando al público con sus melódicos temas, riffs pesados y un hard rock vanguardista. Se despidieron de un público ya animado, gracias a su entregada actuación, con un tema de Chuck Berry llamado «Rock And Roll Music». Una banda que no conocía y que me sorprendió gratamente.
Los siguientes en salir fueron el cuarteto sueco Degreed, abriendo con un corte de su segundo trabajo “Black Cat”. Hicieron un repaso de sus cuatro álbumes, donde mezclaron en su set list temas de sus primeros dos álbumes de corte más clásico con su último trabajo homónimo de sonido bastante más moderno que los primeros, haciendo un recorrido tal como por ejemplo “Shakedown”, «Sugar», “Tomorrow”, «War», o el magnífico “Capture by the moment”. Tuvieron un sonido muy bueno, un gran maestro de ceremonias como es su vocalista y bajista , Robin Ericsson, y se fueron tras unos 45 minutos con su tema «The Scam» dejando una buena sensación al público ya que fue un gran show.
Con la intro habitual del tema “The heat is on” de Glenn Frey, saltaban a escena los también suecos, H.E.A.T. con el tema «Bastard Of Society», de su último trabajo «Into the Great Unknown». Como es habitual, se centraron en su último trabajo, que es el que presentan, tocando temas como «Redefined» y «Time On Our Side», pero sin dejar de lado en su set canciones ya clásicas de sus anteriores álbumes como «Living on the run», «Mannequin Show» o «A shot to redemption» o cortes de la época de su anterior vocalista Kenny Leckremo tales como «Beg beg beg» (con fragmentos del tema de AC/DC “Whola lotta Rosie” y “Take another little piece of my heart” de Janis Joplin) o «1000 miles». En esta última, un poderoso y energético Erik Grönwall saltó del escenario para estar más cerca de sus fans y animó a subir a uno para acompañarle a cantar con él. No sería esta la última vez que bajaría del escenario para animar a la audiencia a cantar y saltar, los que hemos visto más veces a H.E.A.T. ya conocemos esa aparentemente energía inagotable de la que goza Erik, que hasta hace volteretas en el stage. Y consigue su propósito ya que el público estaba totalmente entregado con la banda, más incluso en momentos mágicos como con la balada «We Rule», a pesar de los problemas de voz que tuvo por culpa de un catarro. Para su momento de bises, Erik pidió al público que eligiese un tema para finalizar, y el elegido fue «Inferno», con el que se despidieron esa noche. Una buena noche de hard rock que esperamos volver a vivir no muy tarde.






