
La tarde de ayer fuimos pocos los que vivimos la segunda semifinal de los Premios Amas. Quizás la lluvia y el mal tiempo desanimó a muchos para acercarse a Piedras Blancas a disfrutar de una tarde-noche de buena música. Pero aunque pocos fuimos, bastó para que el ambiente fuese bueno y todos disfrutásemos de buenas bandas con sello asturiano, ya que de eso se tratan estos premios, de premiar y fomentar la música hecha en nuestra región.
Cuatro bandas fueron las que salían a jugarse la final, todas ellas de estilos bastante diferentes. Los primeros fueron Ochobre, una banda de punk rock de Cayés (entre Lugones y Llanera) que incorpora elementos folk típicos como la gaita y la mandolina, y otros toques como el ska. Fueron los que quizás se encontraron con el ambiente inicial más frio, pero se notó que disfrutaron en todo momento de los escasos veinte minutos de los que disponía cada banda. El año pasado sacaron su primer y último trabajo hasta la fecha titulado «Sobredosis de grisú».



Los segundos fueron la banda ovetense La Morgue, que fusiona estilos como el Horror Punk, el Psychobilly y el Swing, una mezcla que ellos mismos han bautizado como Swingcore. Un sonido bastante original sin duda, en el que destaca la voz de Reichel, a la que ya pudimos ver actuando con otro registro muy diferente, acompañando a la Asociación Sonidos de Mujeres con su increíble soul. Incorporan a una saxofonista y en conjunto fue una actuación muy animada, calentando un poco a los pocos que allí nos congregamos.






Llegó el turno de los gijoneses Drunken Buddha, una banda que está dando bastante qué hablar últimamente y que es una de las finalistas de la Metal Wacken y que, debido a ello, en junio se fallará si serán ellos u otros los que puedan ir a tocar este verano a Alemania. Drunken Buddha comenzaron actuando tocando versiones de clásicos como Deep Purple y Whitesnake pero, el pasado año, a finales, publicaron su primer trabajo con temas de su propia creación. Esta banda es especial por varios motivos: su sonido moderno pero que tiene ese marcadísimo retro del rock de las décadas de los 60-70, de las bandas que ellos admiran; por ese sonido Hammond de los teclados de Mario y, por último, por un frontman completamente carismático como es Michael Arthur Long. Metes todo ello en una coctelera y te saldrá una mezcla explosiva, con una puesta en escena increíble y un sonido que en directo aún se endurece más si cabe. Está claro que cuando salen a escena, aunque sean durante unos brevísimos minutos, salen a darlo todo y a contagiar con una explosiva energía.


































Por último, para cerrar la semifinal, salieron muy potentes los también gijoneses Unexpectance. Esta formación de Death Metal Melódico / Metalcore se formó hace casi cinco años con miembros que ya tenían bastante experiencia de otras bandas anteriores. A pesar de que al día siguiente les tocaba acompañar, junto a Tyrant, a la formación mallorquina Trallery, salieron a dar caña sin limitación alguna. Tuvimos la suerte de que nos regalasen un tema que se incluirá en su próximo trabajo, titulado «Deus Ex Machina» («Dios desde la máquina»). Unexpectance y este tipo de género es una música nacida para el directo y la interacción con el público, así que supongo que al ser un evento en el que el público estaba sentado en su butaca, perdía un poco la magia.










Finalmente, sin tener que esperar demasiado por la deliberación, salía el presentador de la noche, Luis Serrano (presentador y reportero de la cadena de televisión autonómica TPA) a introducir la presencia en escena de Roberto Santiago Sainz, Concejal de Festejos del Ayuntamiento de Castrillón, que sería el encargado de anunciar el nombre de la banda finalista de hoy, tras unas palabras de agradecimiento al Ayuntamiento, al Centro Cultural Valey de Castrillón y a los AMAS. La banda ganadora de la noche fue Drunken Buddha, que disputará el triunfo en septiembre en la final.
Felicidades a Drunken Buddha por haber resultado finalista, e igualmente felicitamos a Ochobre, La Morgue y Unexpectance porque sus actuaciones fueron dignas de felicitación, aunque no resultasen ganadoras de esta segunda semifinal.