
Hay demasiadas cosas molestas en este planeta. Una de ellas, entre muchas, es la proliferación de grabaciones y fotografías con el móvil en los conciertos, algo que tiene bastante molestos a varios artistas que incluso han prohibido tal acción, lo cual es bastante relativo y sujeto a debate. Cierto es que molestas al resto que tienes alrededor y, claro está, a los propios artistas.
Pero cuando tu acción es aún más molesta, si cabe, al final personas tan afables como Rob Halford acaban perdiendo la paciencia y resulta en algo así como esa ley de Newton de que cada acción conlleva una reacción, igual pero de sentido opuesto sobre el cuerpo que la produjo. Y así terminó el iPhone de un fan en un concierto de Judas Priest, cuando no se le ocurrió mejor idea que encender la luz de su cámara para poder grabarle en vídeo, a escasa distancia de la cara de Halford, el pasado sábado 25 de mayo en Rosemont, ciudad del estado de Illinois, mientras sonaba el tema «Judas is rising».
Cegado y molesto, decidió dar una patada al móvil enviándolo al fondo del recinto. Os dejamos el momento del incidente: