Reseña: Obscure «Darkness Must Prevail» (Xtreem Music 2019)

681856_n

Formados originalmente a finales de la década de los ochenta en tierras valencianas, los death metaleros Obscure han estado yendo de la actividad al ostracismo durante su dilatada trayectoria pero no ha sido hasta el presente 2019 que, tras una serie de demos y recopilatorios, han dado a luz a su primer disco largo. Este “Darkness Must Prevail” viene mezclado y masterizado por el omnipresente Dan Swanö, adornado con la portada de Remy Cuveillier (Cryptopsy, Mumakil, Disowning…) y editado por el sello madrileño Xtreem Music.

Curse of My Race” arranca imbuida de guitarras en afinación grave y cabalgando a medio tiempo para hundirse más adelante en pasajes pesados y agobiantes a la Incantation en los que la voz de Xavier Beleth (Noctem) ofrece su registro más bronco. En el cambio de ritmo final aparecen los primeros blast beats a cargo de Enri Sanchis y finaliza para dar paso al tema título, “Darkness Must Prevail”, que transcurre animoso y juguetón rindiendo culto a la primera hornada de bandas suecas con esos tupa-tupa tan recurrentes. En esa misma onda aunque ligeramente más pesada transitan los casi cinco minutos de “After Life”, donde cabe destacar ese puente central pesado y machacón que me trae a la cabeza a bandas como Of Feather And Bone o Funebrarum. Lentitud y pesadez a granel. En “End Destination” las guitarras de Rafa Cortés y Boris Ortiz proyectan un riff con cierto aire marcial que apenas desaparecerá durante sus casi cinco minutos de duración para conformar uno de los temas más lineales de todo el disco.

Sunk into Oblivion” ya aparecía en su demo de 1992 “Non Existendi Cultus”. Cinco minutos de death metal pesado y asfixiante a excepción hecha del puente central, rápido a un tiempo y melódico al otro, es fácilmente mi favorita de todo el álbum. También de la mentada demo del año olímpico español procede el corte más largo del disco “Through Self-Repulsion”. Otra andanada de death metal abotargado, deliciosa y asquerosamente lento, poseedor de algunas de las mejores melodías guitarriles de todo el álbum. “Into Utter Darkness” va saltando entre la pesadez del corte anterior y rápidas andanadas en la más pura onda Grave. Por lo general ofrece pocas sorpresas. “Blessing of Malignancy”, traca final de “Darkness Must Prevail” procede a su vez de la demo del 92 y pasa por ser de lo más rápido y animado de todo el disco. Un cierre en buena lid, con gran variedad de riffs y tempos para mayor gloria del death metal nacional.

Les ha llevado treinta años pero Obscure al fin lo han conseguido. Más vale tarde que nunca, dicen. Con sus altos y sus bajos, “Darkness Must Prevail” redunda en un disco que rinde honores tanto a su propio pasado como banda, con esa triada de temas recuperados de la demo de 1992, como a lo más granado de las escenas nórdica y estadounidense, dejando el pabellón del metal extremo español en una posición más que digna.

Texto: David Pérez Naves

Deja un comentario