
Tercer largo para estos death melódicos zamoranos de Death & Legacy, primero con Hynphernia a las voces. La banda la completan Jesús Cámara y Manu Acilu (guitarras), Hugo Rodriguez (bajo) y finalmente Charli Casas (batería). Los ocho cortes que componen este “Inf3rno” fueron grabados en los V3 de Madrid para ser posteriormente masterizados por los omnipresentes Mikko Karmila y Mika Jusila. El arte del disco corrió a cargo de GustavoSazes, quien ha trabajado para gente tan dispar dentro del metal como Angelus Apatrida, Epica, Kamelot, Spiritual Beggars, Krisiun o, claro, Arch Enemy.
“Pray” se esfuerza en dejar claras las sendas que habrá de transitar el disco. Huye de introducciones vagas o recargadas y se mete directamente en harina dejando por el camino un corte que sin sorprender por novedoso u original funciona bien como arranque. La producción en general raya a buena altura si bien echo en falta algo más de nitidez en cuanto al sonido de una batería que parece lucir sólo al final. “Salvation” (primer single) se encoge en cuanto a duración a la par que introduce un riff algo más oscuro así como una línea de batería más veloz. Se beneficia de un estribillo donde aparece, tímidamente, el actual vocalista de Avalanch Israel Ramos. “Insane” resulta a un tiempo más pesada, marcial y machacona en las estrofas y a otro, mucho más pomposa en su estribillo. No puedo decir que me sorprenda, tampoco que no me suene fresca en contraste con el par de temas que la preceden.
Hynphernia se desgañita a gusto en la entretenida “Hellfire” (segundo single), un tanto deudora de los primeros Children of Bodom, especialmente en el estribillo. Se maneja bien con un riff martilleando una y otra vez y alguna que otra buena melodía por el camino. “Dead Soul” es uno de mis temas favoritos del disco. Tiene un ligero matiz más melancólico que el resto del tracklist, posee buenas armonías vocales entre Hynphernia e Israel Ramos y trae de regalo un solo de guitarra destacable. “Carnage” resuena más variopinta tanto en cuanto a ritmos y riffs como en cuanto a arreglos. Inicia dentro del estricto patrón del ‘melodeath‘ para mutar después hacia terrenos más diversos y atonales. La batería de Charli Casas percute con la nitidez y la fuerza que eché en falta en los primeros compases del disco y el tercio final evoca al clasicismo del género para dejar otro de mis cortes predilectos dentro de este “Inf3rno”.
Disfruto con el riff quasi maquinal que aporta la postrera “Pc494”, así como con esos ‘cabalgueos’ del estribillo. Personalmente le habría dado más espacio a ese parón de la parte central para insuflarse algo de aire a un tema que termina por resultarme un tanto plano en su conjunto. La banda se oscurece para la final “In Time”, que sí posee el largo impás de tranquilidad que eché en falta en el corte anterior. De hecho, la construcción de esa parte lenta y su consiguiente eclosión me parece uno de los momentos cumbre de este tercer disco de los zamoranos.
No sé hasta qué punto eran conscientes los hermanos Amott del terremoto que iban a producir en la escena europea al elegir a la alemana Angela Gossow para sustituir a Johan Liiva cara a su disco “Wages Of Sin” pero el caso es que casi veinte años después aún colea la influencia de aquél movimiento en multitud de bandas y proyectos. Considerando que “Inf3rno” constituye la primera entrega con nueva voz al frente, y que a su vez es el primer trabajo de Hynphernia, este tercer disco de Death & Legacy, sin ser para nada un dechado de originalidad, me entrega más síes que noes. Un primer paso que deberá ser consecuentemente corregido y aumentado de cara a futuras entregas so riesgo de enmudecer en medio del inmenso, diverso e inagotable cajón de sastre que es el death melódico a día de hoy. Suerte.
Texto: David Pérez Naves