Reseña: Grim Fate «Perished In Torment» (Xtreem Music 2020)

Debut en formato largo para estos death-doom metaleros Grim Fate radicados en Frisia, una de las doce provincias que conforman los Países Bajos. Ellos son Pier Dijkstra, encargado de bajo y voces, más la dupla guitarril formada por Wim de Vries y Philippus Yntema. Al trío se les ha unido ahora Danny Boomstra (Burial Remains) como batería de sesión para la grabación de este “Perished In Torment”. Previamente han editado la demo “Decomposition” (2017), el EP “Emerging From The Crypt” (Chaos Records, 2018), el single “Honouring The Gods – Part One” donde versionaban a Abhorrence (2018) y el split con los hispano-suecos Putrevore (Dawnbreed Records, 2019) que propiciaría su fichaje por la disquera nacional Xtreem Music de cara a la edición del disco que nos ocupa. “Perished In Torment” ha sido mezclado y masterizado por Jonny Pettersson mientras que de la portada se encargó Roberto Toderico, quien ha hecho trabajos para gente como Pestilence, Paganizer, Tygers Of Pan Tang o Decaying entre muchos otros. El disco a visto la luz en formatos digital, cd y vinilo de 12», vía Xtreem Music, y en cassette bajo el abrigo del sello neerlandés Dawnbreed Records.

Piles Of Corpses” irrumpe inmisericorde con guitarras monolíticas, evocando profundidades abisales y ominosas al tiempo que despliega riffs que oscilan entre el death metal más pútrido y el doom más arrastrado. La voz de Dijkstra declama sus versos desde la más profunda oquedad de su garganta y el tema ejerce bien su labor como carta de presentación de un disco a medio camino entre Incantation, Funebre (los fineses) y Dismember. Mayor preponderancia del aspecto musical sobre el lírico y mucha oscuridad para arrancar. “You Will Rot” emerge pesada, transitando lenta y apesadumbrada, con unas guitarras preeminentes en la mezcla y una base rítmica, en ocasiones, casi imperceptible. Sólo cuando nos encaminamos hacia el puente central emerge la labor de Danny Boomstra otorgando más velocidad a la composición y virando este segundo tema del disco hacia terrenos más death, donde se invoca a nombres como Entombed o, salvando las distancias, Blood Incantation.

Aún inmersa en esa oscuridad que inunda todo el disco, “Perpetual Anguish” se las arregla para sonar inicialmente más luminosa que sus compañeras de track-list. Una vez superado el lapso inicial abraza al death primero y al doom más oscuro después, comandado siempre por la dupla Wim de Vries y Philippus Yntema escupiendo riffs cargados de malignidad y alevosía. Dijkstra hunde su voz en el abismo y el tema se conduce hacia su último tercio con uno de mis riffs favoritos de todo el disco. “Abominations” es de entrada doom/death metal del de toda la vida, con toda la mala leche que un disco grabado y producido en 2020 es capaz de entregar. Las guitarras inundan todo, se sobreponen a voz y base rítmica emergiendo como las verdaderas protagonistas de esta fase del disco. A medida que nos acercamos al puente central surgen una serie de melodías primero y una buena serie de cambios de ritmo donde cabe algún blast beat y cierto aire a los seminales Incantation de John McEntee. El solo final culmina uno de mis momentos predilectos del álbum.

El tema título “Perished In Torment” pasa por ser, curiosamente, el más corto de todo el disco. Contra lo que suele ocurrir en estos casos, no se trata del clásico tema corto y veloz. De hecho en su primer tercio despliega ambientaciones que tienen más que ver con el funeral doom que el death doom desplegado hasta ahora. Superado el inicio se reconduce de nuevo hacia los parámetros que coronan el álbum sin mayores problemas y resultando, dentro de lo que cabe, bastante lineal. El cierre es para el corte más largo del álbum. “The Final Day” emerge oscuramente melódico en ocasiones. En otras se entrega al death más clásico y primigenio y, como suele ocurrir en estos casos, aprovecha para condensar buena parte de las ideas del disco en un solo corte. Siendo como es intrínsecamente diverso, resulta bastante disfrutón.

Ni siquiera del largo tema final se puede decir que tenga una letra extensa. Y no la tiene porque aquí el protagonismo es en gran medida para las guitarras por encima de cualquier otra consideración. A veces se agradece que un grupo, y más uno de estas características, no te aburra con interminables disquisiciones sobre lo largos que son los días sin pan y se entregue sin remedio al despliegue oscuro y maldiciente de riff tras riff. Porque a veces sólo quieres estamparte contra una muralla de sonido oscuro y abisal como el que proponen Grim Fate y olvidar cualquier otra consideración. Si es así, este disco es para ti. Si no, ya puedes huir como alma que lleva el diablo.

Texto: David Pérez Naves

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