Reseña: Reeper «Get Your Ecstasy» (Autoproducción 2020)

Argentino de nacimiento y gerundense de adopción, Elías Andrada montó allá por 2016 estos Reeper con los que nos presenta su primer álbum “Get Your Ecstasy”. Dagarod (voces), David Palau (bajo, guitarras, piano, sintetizadores), Elías Andrada (guitarras) y Joan Barbé (baterías) grabaron estas diez canciones en Divertimento Studio.

La inicial “Egypt” hace honor a su nombre incorporando cierta candencia en riffs y arreglos que evocan rápidamente toda la habitual imaginería que los europeos tenemos del país africano. Un corte inicial simple, que introduce un disco con una producción que no llega a ser espectacular en ningún momento, (las voces están muy altas, la base rítmica no llega a empastar del todo) pero que no es catastrófica en ningún caso ni desluce el resultado final. A “Shelter In the Night” le noto querencia por los Europe de aquél glorioso retorno que supuso “Start From The Dark” en 2004 (Sanctuary Records). Un buen estribillo, un riff resultón cuyo único lastre sea esos escasos tres minutos que marca el reloj cuando suena su última nota. Aún más corta es la brevísima “Don’t Look Away” donde el combo hispanoargentino vira hacia terrenos más metálicos que bien podrían recordar a bandas como los siempre entretenidos Starbreaker de Tony Harnell y Magnus Karlsson o incluso a los Firewind más rockeros.

Disappear” entrega uno de los riffs más pesados del disco, acompañado de leves toques de groove y el registro más enfurruñado de Dagarod. Es dueña de uno de los mejores estribillos del disco, bien acompañado de coros, como mandan los cánones, y una mayor duración que le permite abandonar la linealidad de temas anteriores y desplegar una muy interesante parte final.

Under My Skin” es la primera del par de baladas de “Get Your Ecstasy”, cuyo tono inicial me recuerda, qué cosas, a la primera época de Dream Theater, si bien superado ese guiño inicial (desconozco si casual o intencionado) poco tiene ésta que ver con la banda de Long Island. Tema lento de los de siempre, que transita inevitablemente a medio gas e incorpora uno de los mejores solos de guitarra del disco. De un tema llamado “Saturday Night” quizá lo que uno espera de antemano es una andanada fiestera a lo Kiss o Mötley Crüe, pero lo cierto es que es una canción más cercana a territorios alternativos bastante alejados de “Destroyer” o “Girls, Girls, Girls” y demás discos del ramo. Personalmente no me engancha, pero le da cierto aire diferente al disco. “Wicked Soul” es el esfuerzo más escueto del disco, envuelto en otro riff pesado a lo “Disappear” y arropado por un Hammond que quizá merecía algo más de peso en la mezcla final.

La batería de Barbé inaugura “Final Destination”, que envuelve unas estrofas, con inequívoco sabor a Guns N’ Roses, de un armazón mucho más contemporáneo dando como resultado uno de los temas más personales del disco. “No Mercy In Me” es veloz, metálica, resultona, con la base rítmica ganando peso de forma notable, lo que resulta en uno de los cortes más compactos del disco, guiño industrial incluido. Cierran la fiesta con la otra balada del disco, la delicada y bonjoviescaI Lost My Time”, nacida de una tranquila línea de piano hacia un crescendo clásico y elemental. Adornada, claro, con concisos solos de guitarra y voces almibaradas. La tradición manda.

Valorando el disco al completo, siento que la escasa duración resta puntos a varias canciones del debut de Reeper. Con eso y con todo, detecto detalles que hacen confiar en el buen hacer de Elías y su banda. Hay mucha variedad aquí dentro. Reconforta que lejos de entregar un disco plano en lo tonal y aletargado en su escritura, Reeper apuesten por construir un puñado de canciones entretenido por lo diverso del mismo. Les emplazo, pues, a un futuro segundo trabajo que amplifique el buen hacer que comienzo a intuir en este “Get Your Ecstasy”.

Texto: David Pérez Naves

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