Reseña: Dawnwalker «Crestfallen» (Autoedición 2020)

Tras el verdor exuberante que corona la portada se esconde el primer EP de los progresivos británicos Dawnwalker tras los largos “In Rooms” de 2016 y “Human Ruins” de 2018, todos ellos autoeditados. “Crestfallen”, creado durante la pandemia del Covid-19, surge como respuesta al confinamiento mundial que nos envuelve y en la grabación de sus seis temas se han visto involucrados el líder de la banda,  Mark Norgate (composición, voz, guitarra y sintetizadores), así como Dane Cross y Moin Hussain (bajos), Matteo Bianciotto y Stuart Gardham (guitarras), Sian Alex (flauta y voces), Hugo Terva (percusión) y Robin Melinda Koob (voz). Fue grabado en los hogares de los músicos citados y reamplificado y mezclado por  Wayne Adams en los Bear Bites Horse Studios al este de Londres.

Con la etiqueta progresiva a cuestas, pero emparentados ocasionalmente con el post-metal, es cierto que el tema que da nombre al EP irrumpe con algunos de los tics del género con esos arreglos grandilocuentes y una línea vocal que recuerda a los tonos más tranquilos de Neige en Alcest. Considerando que el mini elepé se grabó lejos de un estudio profesional, el sonido es bastante logrado, con esas guitarras rasposas y una batería que suena de lo más natural. El tema se maneja tranquilo en todo momento, conteniendo sus leves subidas de intensidad y sin anticipar algunas de las ideas que están por venir. Dan ganas tirarse en mitad del campo con la vista clavada en el cielo mientras suena “Pollen Cloud” por los auriculares. En su remanso de paz y despreocupación, rayano con el shoegaze, termina por conformar el tema más relajado a la par que lineal de todo el disco.

Towpath” recupera las guitarras crujientes del tema título, añade solos colmados de reverb y las voces más agresivas de todo el EP para entregar un tema en constante escalada hacia un final que de pronto se torna tranquilo y susurrante, casi onírico. Mi favorita de todo el disco junto con el tema título. “The Way Home” se conduce en un tono más melancólico tanto en la línea vocal como en el tratamiento de guitarras y arreglos. Tiene un puente en que la energía sube, la mezcla eleva las guitarras por encima del resto de instrumentos y el tema adquiere más peso, quedando lastrado en parte por esos apenas tres minutos de duración que quizá echen por tierra el que podía haber sido otro gran corte para este “Crestfallen”.

La versión de Mount Eerie “Lost Wisdom” obvia el indiscutible minimalismo del tema original envolviendo de guitarras eléctricas lo que antes apenas eran unos leves rasgueos sobre una acústica, pero de alguna forma se las arregla para seguir manteniendo un mismo espíritu, como también mantiene el doble juego vocal. El final, apurado y rabioso, pasa por ser el más agresivo de estos seis temas. El cierre es para “Pagan Plains”, versión acústica del que fuera primer corte de su segundo álbum “Human Ruins”.

Puede que no termine de encajar del todo con el espíritu de Heavy Metal Brigade en general, pero lo cierto es que nos llegó el EP y quién soy yo para hacerles un feo. Hay poco metal en este “Crestfallen”. Un trabajo nacido de las circunstancias que derrocha mucha más calma que agresividad, que evoca la primavera que lo inspira y durante la cual ha sido creado y que puede resultar un verdadero incordio si se viene buscando una propuesta que resulte algo más obvia, automatizada y lineal.

Texto: David Pérez Naves

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