Reseña: Decrepid «Endless Sea Of Graves» (Xtreem Music 2020)

Formados tres lustros atrás en tierras londinenses, Decrepid comenzaron su carrera con miras a practicar thrash metal para terminar virando hacia el death y debutar, qué cosas, con un disco en directo editado por Deathtollrecords en 2009. Su primer largo “Devoted To Death” llegaría vía FTW en 2011. Dos años después vería la luz una demo “Mausoleum Of The Forgotten” previa a su fichaje por Xtreem Music de cara a editar su segundo disco de estudio “Osseous Empire” en 2015. El siete de julio de 2020 ve la luz este “Endless Sea Of Graves”, producido, mezclado y masterizado por Greg Chandler, líder de los seminales doomies británicos Esoteric por cuyas manos han pasado obras de gente como Cruciamentum, Wreck Of The Hesperus, Mourning Beloveth o Chthe’ilist. El arte del disco corresponde al tristemente desaparecido pintor, fotógrafo y escultor polaco Zdzisław Beksiński. La banda está formada a día de hoy por el miembro original Danny Price (guitarras) al que acompañan Cris Bassan (voz), Tom Foran (batería) y Alex H. Studholme (bajo).

La banda se aferra al death metal de corte clásico y aires nórdicos para romper con la inicial “Fields Of Flesh”. La larga introducción que trae aparejada no distrae toda vez arranca la base rítmica y nos damos de bruces con una suerte de death pesado a un paso y rápido al otro. Un tanto lineal y sin derroche alguno de originalidad, pero efectivo en todo caso, coronado por un registro vocal debidamente osco y abisal. La producción de Chandler resuena equilibrada, otorgando el debido peso a cada instrumento sin que el sonido se enfangue en ningún momento.

Phobos Descent” arranca furibunda, adornada por la guitarra de de Price primero y el registro cambiante de Bassan después. Incorporará partes pesadas más adelante, en una onda cercana a sus compañeros de sello Purtenance, para llegar al puente central y entregar uno de los mejores pasajes de todo el disco y desde ahí transitar hacia el duelo guitarril final. De los cinco temas cortos del álbum, probablemente mi favorito. “Armoured Apocalypse” es puro Entombed / Dismember, vitaminado y embrutecido, dando como resultado alguna de las estrofas más pesadas y memorables de todo “Endless Sea Of Graves”. El bajo de Studholme pierde parte de la presencia que tenía al inicio, por contra, Foran entrega una de las líneas de batería más satisfactorias del disco y el tema reluce por encima de la media en su tercio final.

Plagued By Mortality”, tema más corto del álbum, juguetea en principio entre el death metal rugiente de unos Hate Eternal convenientemente oscurecidos y pasajes más macachones y repetitivos donde resurge el bajo de Studholme para apuntalar una estructura diversa y para nada lineal. Bordeará el thrash más envilecido en su último tercio, quien sabe si en un guiño a los primeros días de la banda británica. “Per Maleficium” procede a mostrar nuevamente dos caras bien diferenciadas: la primera rebaja un tanto la intensidad del resto del álbum y se agarra a postulados más, dentro de lo que cabe, tranquilos; mientras que la segunda abraza de nuevo el clásico death metal veloz, bien adornado por la guitarra del miembro fundador Danny Price.

El tema título con el que cierran el disco dispara la duración hasta cerca del cuarto de hora desde un inicio brumoso, quebrado de forma nada sutil por otra de esas arrancadas ennegrecidas, pútridas y ominosas. Price echa el resto en cuanto a riffs, pero no puedo evitar pensar que a este cierre le pesa un poco el culo en cuanto a minutaje. Personalmente disfruto más de sus partes lentas, con el bajo de Studholme satisfactoriamente alto en la mezcla, que de aquellas donde se disparan los bpm. Logro congeniar tras varias escuchas con este final, sin que cierta sensación de amargor me abandone del todo.

Sin parecerme el mejor disco de death metal de entre toda la panoplia de álbumes que ha editado Xtreem Music el presente año, he de decir que he disfrutado de esta última obra de los británicos Decrepid. Sobre todo por cómo han sabido estructurar unas canciones que saben guiñar al pasado sin olvidarse de que estamos en 2020. En esto juega un papel principal la (casi) impecable producción de Greg Chandler, que ha entendido perfectamente hacia donde quiere ir una banda como esta dentro del difícil, proceloso y abarrotado mar que es el death metal de inspiración clásico en tiempos presentes.

Texto: David Pérez Naves

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