Entrevista con Kashmir

El pasado mes de abril se publicaba «Balance«, el tercer trabajo de estudio de la banda asturiana Kashmir. Una joya del hard rock grabada originalmente en 1998 y tras 22 años oculta, veía la luz remasterizada gracias al sello Somnus Media. A través de esta entrevista con los miembros de la formación repasaremos la historia de la banda hasta la publicación del álbum en este fatídico 2020.

(H.M.B.) – Lo primero de todo, muchas gracias por concedernos unos minutos para contestar estas preguntas. Con el paso del tiempo muchos os consideramos una banda de culto dentro de la escena hard rock asturiana. Arrancaba vuestra andadura allá por febrero de 1989 para hacer vuestro debut en vivo en la plaza de toros de Gijón al año siguiente. ¿Qué recuerdos conserváis de aquellos inicios, cuál era vuestro objetivo en esos momentos?

(Manu Maroto) – Personalmente era hacer realidad un sueño. Yo empecé tarde en la música y poder tocar aquellos temas que tanto había escuchado, hacerlo en directo, delante de cientos de personas, y con unos compañeros de tablas de aquel nivel era lo máximo ya. Me imagino que para los demás fue algo parecido porque para todos creo recordar que era el grupo en el que más nos habíamos sentido realizados hasta el momento.

El principal objetivo era la presentación oficial del grupo en la Plaza de Toros. Ahí empezaron las buenas críticas y a raíz de eso, y de lo a gusto que nos sentimos como grupo, la idea de seguir componiendo temas propios y grabar un disco.

(H.M.B.) – Aunque la mayoría de la formación residía en Gijón, los ensayos se hacían en Oviedo, donde residía el sello Discos Arrebato con el que publicáis vuestro primer LP “Promised Land” a finales de 1992. A pesar que en esa época triunfaba el sonido Seattle, las críticas fueron muy positivas incluso hubo distribución internacional del álbum creo recordar.  

(Fernando Martínez) – Si, estuvimos ensayando en esa época en Oviedo y «Promised Land» fue grabado allí. Recuerdo esa época con mucha ilusión. Parecía que nos íbamos a comer el mundo y teníamos unas grandes expectativas, aunque luego todo se fue enfriando. Si, es evidente que no era nuestro momento, el grunge era el estilo musical que imperaba en ese momento en el rock y nosotros teníamos una idea más alegre y optimista del mundo.

(H.M.B.) – La apuesta por la banda era importante, se planeaba grabar un videoclip, gira por el territorio nacional incluida presentación del álbum en el teatro de la Universidad Laboral en febrero de 1993, hasta el lanzamiento de un single en vinilo, pieza de coleccionista hoy día. Desde fuera parecía que todo iba viento en popa. ¿Cómo se vivió dentro de la banda esa época de reconocimientos?

(Fernando Martínez) – Siempre tuvimos los pies en la tierra. Sabíamos que hacer esa música en España y en inglés era muy complicado. Además éramos un grupo totalmente independiente. Tal vez hoy con la existencia de internet, la cosa hubiera sido mucho más fácil. Ten en cuenta que en aquella época había que estar en una multinacional para poder llegar y todo era mucho más complicado desde la grabación de discos, hasta la promoción, edición, etc. Aunque siempre gozamos del reconocimiento de los medios y en especial de los músicos, nunca conseguimos llegar al gran público.

(H.M.B.) – Una etiqueta recurrente sobre la banda es la herencia o influencia de Deep Purple en vuestro sonido. Particularmente creemos que había mucho más detrás del sonido Kashmir. ¿Cómo definiríais vuestra propuesta musical?

(Manu Maroto) – La idea de Kashmir, aunque todavía sin nombre, nació como grupo para “versionear” a Deep Purple. Con la inclusión de nuevos miembros y los posteriores cambios, la propuesta se fue diversificando, y más todavía con la creación de temas propios que reflejaban todas esas influencias. Sólo proponíamos hard rock, una apuesta totalmente honesta y personal porque surgió en un momento en qué el estilo estaba empezando a desaparecer como tal, es decir, no seguíamos una moda imperante en aquellos tiempos, y además en inglés porque era su idioma natural, aunque en esos momentos pudiera resultar contraproducente.

(H.M.B.) – Hasta 1996 no llegaría vuestro segundo trabajo “Hard Times” así que durante una temporada actuáis como banda tributo a Deep Purple bajo el nombre “The Traces Of Deep Purple” auspiciada por la revista Hush Magazine. ¿Cómo surgió esa curiosa colaboración?

(Emilio Gutierrez) – Conocimos a la gente del Club de Adictos a Deep Purple, de Vigo, precisamente en el concierto que la banda dio el Gijón en el año 94, en la que venía con Joe Satriani como guitarrista. Creo recordar que el Club se había fundado hacía poco tiempo, y se planteaba hacer unas fiestas temáticas de presentación por varias ciudades del norte de España. Nos propusieron participar en ellas tocando únicamente repertorio de Purple, y fue así como surgió “The Traces Of Deep Purple”, formado por los miembros de Kashmir, a excepción de Jandro que por aquel momento tenía mucho trabajo con Ilegales, y que fue sustituido en este caso por Gustavo Campos. Realmente ya teníamos varios temas de la banda en el setlist de Kashmir, por lo que no nos resultó complicado prepararlo. De hecho fue todo un gustazo hacer nuestro “modesto” homenaje a una de las bandas que más nos influyó musicalmente. La formación gustó mucho, e incluso hay por ahí una grabación en video de alguno de los bolos, que el propio Club filmó y distribuyó entre sus socios.

(H.M.B.) – Se producen cambios en la formación con la llegada de un nuevo teclista y el fichaje por el sello SelfishRecords para la publicación del EP “Hard Times”. ¿Había algún tipo de presión por repetir o superar lo conseguido con “Promised Land” o fue una grabación para la satisfacción de la propia banda?

(Emilio Gutierrez) – Más que presión, en aquel momento creo que el grupo necesitaba reafirmar su sonido. Aunque “Promised Land” tuvo cierta repercusión, y fue la tarjeta de presentación de la banda, quizás la producción no reflejaba lo que el grupo realmente quería transmitir. Los teclados, guitarras, mezcla, etc. ponían a Kashmir en una posición más cercana al AOR que al hard rock, y eso difería bastante del concepto original de los temas. Por eso, en “Hard Times” volvimos a las guitarras más duras, hammonds… en definitiva, a temas más directos y con menos producción.

(H.M.B.) – Llegamos a 1997 donde se cumple el objetivo de actuar en un escenario multitudinario. Tras los fallidos intentos de actuar junto a Deep Purple y Bon Jovi en Gijón, lográis compartir tablas con Scorpions en el Palacio de Deportes de La Guía. ¿Qué nos podéis contar de ese momento?

(Fernando Martínez) – Estuvimos a punto de abrir para Deep Purple en la plaza de toros de Gijón y la final no pudo ser. Nos habría hecho mucha ilusión como te podrás imaginar. Un tiempo después nos ofrecieron abrir para Scorpions que era una de las grandes bandas de los 80 y nos pareció una buena oportunidad. Lo disfrutamos un montón. Nos trataron genial tanto la banda como el staff técnico que venía en gira. De hecho les gustó mucho nuestra propuesta musical.

(H.M.B.) – En abril de 1998 se graba “Balance” en los estudios ODDS de Paco Loco en Gijón con la producción como en las anteriores obras de vuestro vocalista Fernando Martínez. Lo que parece iba a ser el álbum definitivo de la banda, con colaboraciones importantes, secciones de viento, metales o sonidos tribales queda aparcado durante más de 20 años. ¿Qué ocurrió para que el álbum no viese la luz en su momento?

(Berdi) – La verdad es que sí le pusimos ilusión y todos los medios que pudimos, contamos con metales, cuerdas, sitar, y con Igor y Ruma de Felpeyu para la grabación. Lo que pasó fue que el sello que iba a editarlo se echó atrás en el último momento. No era sencillo encontrar alternativas entonces, lo que contribuyó a que aparcásemos Kashmir.

(H.M.B.) – La pregunta es inevitable. ¿Cuándo y cómo se gesta la idea de recuperar la grabación?

(Manu Maroto) – La idea siempre estuvo ahí aletargada, había una espinita que en algún momento nos teníamos que sacar porque habíamos quedado muy satisfechos con el resultado y nos faltó, como mínimo, darnos el gustazo de presentarlo. Pero faltaba prender la mecha y quien lo hizo fue mi querido Txema Trinidad, como todos sabéis, cantante de Vendaval. El era fan del grupo, el máster cayó en su poder, y no dudó en presentárselo a Alfonso Sánchez, un amigo suyo de Madrid que tiene un sello con el que se dedica a reeditar discos de rock español.

Después de varios años de intentar sacarlo adelante, ya en la recta final, tuvimos un desencuentro y al final quienes se hicieron cargo de la edición fueron Pedro Martínez y José Manuel Medina, de  Somnus Media, que demostraron tanta ilusión, o más si cabe, que nosotros mismos. Es un placer hacerlo con ellos porque nadie lo puede hacer con más cariño que quienes iban a tus conciertos y guardaban nuestros discos como oro en paño. Por fin, y gracias a todos ellos, «Balance» está ahí al alcance de cualquiera que le apetezca recordar aquellos tiempos o disfrutar con su escucha.

(H.M.B.) – Sin duda el diamante estaba ahí y el trabajo de Dani Sevillano ha sido magnífico pero era vuestra primera opción remasterizar “Balance” para lanzarlo al mercado o publicar una edición en “crudo” tal cual se grabó en su momento.

(Berdi) – Bueno, la idea era incluso remezclarlo, pero el disco está grabado en un sistema de cintas de vídeo que no conseguimos encontrar. Finalmente nos decidimos a masterizarlo directamente, y no se nos ocurrió mejor opción que Dani Sevillano.

(H.M.B.) – Posiblemente muchos de los lectores de esta entrevista no tuvieron el gusto de veros en vivo. ¿Qué ofrecía Kashmir en el escenario?

(Berdi) – Pues creo que ofrecíamos lo que se podría esperar de una banda de hard rock con raíces en los 70 y en los 80. Algunos temas tratábamos de reproducirlos lo más parecido a como los habíamos concebido, pero había otros que no sabíamos cuanto tiempo iban a durar, algunas partes no tenían una duración fija, nos dejábamos llevar por el momento, como hacían Deep Purple. Este siempre fue un referente para nosotros también en el escenario. Además siempre caía alguna versión suya.. Creo que ofrecíamos una propuesta honesta. Disfrutábamos de hacer las cosas como nos gustaba hacerlas y eso creo que se notaba.

(H.M.B.) – Con la situación sanitaria actual los conciertos parecen una quimera pero si la ansiada normalidad llegase, sería posible una presentación en vivo del álbum. Un recuerdo para Alejandro Espina, bajista de la banda y más tarde en Ilegales, que desafortunadamente nos dejaba muy pronto allá por el 2016. 

(Manu Maroto) – Cualquier cosa que hagamos, sea esta edición, un concierto de presentación, una rueda de prensa, lo que sea, constituye un homenaje a Jandro porque es una parte del grupo, sea lo que sea en lo que salga el nombre de Kashmir va a llevar implícito el nombre de Alejandro Espina, así es como lo sentimos nosotros. Cómo decía en otra pregunta, la espinita está todavía ahí, de hecho hay temas que compusimos para el disco y nunca llegamos a tocar en directo. Claro que estamos abiertos a esa posibilidad.

(H.M.B.) – Tras Kashmir habéis seguido ligados a la música con diferentes proyectos. ¿Qué ha sido lo mejor y lo peor que os ha pasado en la música?

(Berdi) – Yo poco después de Kashmir me fui a Madrid. Allí hice algunas giras como profesional, y toqué y grabé un disco con Liquid Sun, ganadores del premio MTV Europa, cuando aún era una cadena enfocada en la música. Toqué también con Bull y los Búfalos. Y tengo mi banda Nonno, con la que llevamos cuatro discos y cientos de conciertos. Por otro lado me dedico a componer para Imagen. Lo mejor algunos momentos sobre el escenario, hay veces que sientes que el corazón te va a romper el pecho. O la satisfacción de crear algo que emociona. Lo peor los momentos de cansancio por convertir en una lucha esta carrera, o la decepción por no cumplir ciertas expectativas.

(Fernando Martínez) – Hice de la música mi medio de vida, pero desde la parte técnica. Continúe trabajando en los estudios ODDS de Paco Loco durante un tiempo y luego pase al mundo del directo, el cual me apasionó de tal manera que puse mi propia empresa de sonido e iluminación FM Sonido Profesional y también llevo muchos años como técnico de PA con la banda Warcry. Con respecto a cantar acabe muy casado y decepcionado y lo único que hice fue alguna actuación con una  banda de covers. Me hace igual de feliz ponerme ante una mesa de mezclas.

(Manu Maroto) – Yo estuve con Banda Nocturna, Enfadados, Los Izquierdos, y actualmente desde hace unos once años con No Old. También participé en tributos a Judas Priest, Dio y Deep Purple, y en un proyecto con varias bandas más de rock que se llamaba Fuckin’ Rockin’ Gang. Lo mejor, la adrenalina del directo desde el mismo momento en que piso el lugar del concierto y las caras de satisfacción de mis compañeros de escenario cuando salen bien las cosas, y por supuesto la reacción del público cuando consigues conectar. También el haber contribuido a hacer realidad algún pequeño sueño. Lo peor, los silencios cuando esperabas alguna noticia, y los bajones cuando las que llegaban no eran buenas.

(Emilio Gutierrez) – Después de Kashmir, estuve en varios grupos de música propia, como Rain, Funk’A’Mental o Enfadados, y alguna otra de versiones. Con Enfadados, banda en la que Manu fue batería también durante más de 8 años, editamos 3 discos, participamos en un tributo internacional a Jellyfish y llegamos a varias finales de importantes concursos de bandas nacionales. Actualmente colaboro como músico de estudio con algunas bandas, como Pablo Valdés o Last Knight. Lo mejor de todo este tiempo en la música ha sido, sobre todo, quedar con la sensación de que todo lo que hemos hecho, se ha hecho lo mejor posible. Y lo peor, quizás, el que todo ese trabajo y esfuerzo no se haya valorado en su justa medida.

(H.M.B.) – Para terminar, ¿cómo se puede adquirir la copia física de “Balance”? Y para los coleccionistas, ¿se pueden adquirir aún los anteriores trabajos?

(Kashmir) – «Balance» se puede comprar en la Librería Paradiso de Gijón, también en nuestra página de bandcamp donde a la vez que compras la versión física te regalamos la versión digital o podéis comprar solo la versión digital. Se puede acceder al bandcamp de Kashmir desde el botón “comprar” de nuestra página de Facebook. También escribiendo a la gente de Somnus Media a través de su página de Facebook.

Respecto a los anteriores trabajos, estamos trabajando para que todos los discos de Kashmir se puedan adquirir en bandcamp y escuchar en todas las plataformas digitales y vamos a ir haciéndolo poco a poco. La idea es reeditar “Hard Times” en una edición especial en un futuro cercano. De «Promised Land» quedan copias de la primera edición que pondremos a la venta con la salida digital del disco, para los más impacientes, se pueden pedir a Somnus Media directamente en su Facebook.

(H.M.B.) – Muchísimas gracias por contestar a nuestras preguntas, todo un placer para este medio poder realizar esta entrevista a una de las bandas que marcó nuestra juventud. Un abrazo para todos y mucha salud.

(Kashmir) – Gracias a ti por todo tu apoyo, un abrazo de toda la banda  y un saludo a tus lectores.

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