
Primera andadura en formato largo para estos rockeros de la siempre aguerrida cuenca langreana del Nalón. Dr. Nekro, son a día de escribirse esta reseña Alejandro Fanjul (bajo), Chencho Glenniac (batería), Mike Rodríguez (guitarra) y Celia Plata (voz). Los asturianos grabaron y masterizaron este “El Diablo En Mí” en el Kannibal Breakfast Studio bajo la atenta supervisión de David Fanjul. Todo el entramado audiovisual que les acompaña corre a cargo de Néstor Fernández.
Prólogo cinemático para arrancar con “Delirios” un álbum más de la incansable escena astur. Dr. Nekro despliegan aquí un rock sencillo, de guitarras nítidas, con un reconocible toque stoner y estrofas de lo más funcional. El sonido acompaña, Celia deja intuir lo más variopinto de su registro y a falta de una escritura más diversa, todo cumple de sobras con el cometido de anticipar el tono general del disco. “Fieras Salvajes” acelera el discurso, les emparenta con el metal más contemporáneo y ofrece, ahora sí, un peso compositivo mayor al que acompañan voces filtradas y un riff más “gordo” y juguetón. En su puente central erupciona la cara más arrastrada para lindar, aunque sea de forma lejana, con el doom, y aportar una mayor frescura en lo compositivo. El prólogo de “Monstruo Negro”, corte más extenso de este debut, arranca tenue, sudoroso y desértico, para más adelante consagrarse a la vertiente más rocosa y monolítica del cuarteto. La debutante Celia Plata se descuelga con una de las mejores líneas vocales de todo el trabajo y todo me transmite una vibración de lo más especial. Rock pesado, áspero, abigarrado, de escritura sencilla pero que cala con fuerza. Estupenda.
“El Mundo Debe Cambiar” recupera el vigor de comienzos del álbum entregándose a otro corte juguetón, de riffs cimentados en la ahora briosa batería de Glenniac. Un pildorazo de apenas tres minutos para que salga a relucir la cara más visceral de Dr. Nekro. En contraste, “Salvaje y Libre” vuelve a virar hacia terrenos más oscuros. Otra buena línea vocal de Celia Plata acompaña a un corte que llega a sorprender por lo marcial, casi mecánico, de algunos riffs presentes en las estrofas. Mike Rodríguez constriñe lo mejor de su repertorio y apenas echo en falta algo más de variedad en lo gramático para terminar de consolidar un tema realmente redondo. “El Diablo En Mí” que da nombre al álbum aún profundiza con mayor vehemencia en la vertiente desértica y asfixiante de los asturianos. Metal pesado pero cadencioso, serpenteante y sensual, construido sobre otro gran riff de Rodríguez. Es cierto que en lo escritural resulta un tanto predecible, pero como reza el dicho, para hacer una tortilla hace falta romper algunos huevos.
“Despojos” entrega más corta de este debut, le sirve a Celia Plata para desarrollar una línea vocal más aguerrida de lo que se termina beneficiando un corte a caballo entre lo monolítico de su primer tercio y lo más energético de su epílogo. Bien merecía una duración mayor. “Noche Oscura” y sus referencias cinéfilas, su escritura diversa y lo redondo de su base rítmica redundan en un corte de lo más apetecible, que lo mismo linda con el hard rock más pesado que con el stoner más recalcitrante. De mis favoritas. “Mezkal”, que fuera el nombre original de la formación asturiana, concentra en apenas tres minutos la cara más animosa del cuarteto. Un buen solo de Mike Rodríguez apoya un buen puente y todo funciona aún a pesar de una escritura un tanto plana. Cierre para la versión de los daneses Volbeat “Heaven Nor Hell” de su “Beyond Hell/Above Heaven” de 2010. Respetuosa y fiel al espíritu de la original.
Está bien, es un debut. Tiene en su contra lo corto de su minutaje, aunque alguno y alguna habrá que agradezca no tener tiempo a aburrirse durante estos nueve cortes más la versión de Volbeat. Sea como fuere siento que hay ideas que bien merecían algo más de presencia y/o desarrollo. Porque diviso un amplio ramillete de ideas e influencias que se quedan a medias por lo reducido de la escritura. Y me da un poco de rabia. A favor tiene, eso sí, que la banda parece llegar ya con la lección bien aprendida, ofreciendo ya una personalidad y un sonido propio muy marcados, impropios de una banda debutante, y que deberían darnos indicios de por dónde van a ir los tiros en próximos trabajos. Que los habrá tal y como confirmaran ellos mismos en estas páginas meses atrás. Estaremos ojo avizor.
Texto: David Naves