
Nacidos a comienzos de siglo en tierras asturianas, los power metaleros de Herética vuelven ahora a la escena tras desvanecerse allá por 2010 habiendo editado entretanto los largos “Frente Al Tiempo” y la primera versión de “Aún Hay Quien Llora”. Porque tal es el título que tiene también este tercer trabajo, que recupera cortes de su hermano mayor y estrena formación, la integrada por Pete y Javier A. Vijande (guitarras), el Last Days of Eden y ex-Alquimia Leo Duarte (batería), Javier De Coupaud (bajo) y el Ankhara, ex-Megara y ex-Hybris Pacho Brea (voces).
El tercero de los asturianos se grabó en los Moriah’s Peak Studios, propiedad del propio Vijande a excepción hecha del aspecto vocal, que fue registrado por Brea en los Megasound de Ourense, propiedad del ex-WarCry José Rubio, quien se ha encargado además de las mezclas del álbum. En la calle vía Demons Records desde el pasado mes de octubre.
El inicio con “Nubes Negras” exhibe una vitalidad desbordante, así como una fidelidad al género absolutamente inquebrantable. Ni introducciones ñoñas ni inaguantables sinfonías barrocas e impostadas. Power metal directo y veloz desde el primer acorde, de buenas melodías y poderosa base rítmica. Un arranque de género, con Pacho exhibiendo sus tonos más agrios en estrofas y la guitarra de Vijande llenando de solos y melodías casi cada rincón. Más luminosa en estribillos, claro, y muy funcional en todo momento. “Mientras Haya Un Sueño” sigue en esa senda de power palpitante y enérgico, si bien exhibe una escritura, por momentos, algo más diversa. Pacho atempera su registro en estrofas y todo carbura dentro de los parámetros esperables, y me engancha más por interpretación que por estructura. El sonido aquí pierde algún entero en comparación al primer corte del álbum, perdiendo por el camino cierto equilibrio en varios momentos. Cabe decir también que nunca cerca del cataclismo.
“Perder El Miedo” me recuerda, en parte, a los primeros WarCry, donde incluso la voz de Brea, a fuerza de profundizar en sus tonos más rasposos durante las estrofas, ejerce como nexo de unión con la ahora detenida banda de Víctor y Pablo García. Aunque no el único, desde luego. De construcción canónica, elevada gracias a la buena labor de Vijande como solista durante el puente. El corte más rácano en cuanto a duración es también el que le da título, este “Aún Hay Quien Llora” de desarrollo sencillo, en apoyo permanente de unos teclados que le confieren cierto aire a trabajos de Axel Rudi Pell y un final a mayor gloria de los tonos más altos de Pacho Brea.
“Desterrados Del Edén” regresa a aquella vitalidad que exhibía el primer corte del álbum, salpicándolo aquí y allá de (clasiquísimos) riffs cabalgantes y mostrando un mayor cuidado a la hora de construir tanto melodías como cambios de ritmo. Elegante a su manera y dueña de una notable línea de batería. En esa onda de power acolchado transita también “La Piedra Filosofal”, que deja por el camino sencillas y eficacísimas guitarras dobladas sobre, eso sí, una escritura un tanto previsible. No tan previsible resulta sin embargo ese estribillo folkie y saltarín, con el que no conecto en absoluto, pero que siendo consecuente con lo que se escucha, es cierto que le da otro aire al disco. Pero para gustos, ya se sabe.
El cierre con “Isaac” se vas hasta los ocho minutos desde un arranque tenue y tranquilo, roto abruptamente por Pacho Brea, y que tras pequeñas diatribas se envuelve en un power descosido donde brilla la guitarra de Vijande, y que se atemperará después para mostrar la cara más amable y elegante de estos Herética. Alcanza su tronco central con otro buen derroche de melodías para una vez alcanzado este, mutar en un medio tiempo primero y en balada después. Recuperará el vigor para un estupendo tercio final. Diferencial.
Algo rácana en cuanto a duración, máxime dada la tendencia actual del género con discos cada vez más extensos, pero una interesante puesta al día de Herética, que sirve, además, como carta de presentación de su actual alineación con Pacho Brea a la cabeza. El vocalista de Ankhara es viejo conocido ya. Un frontman ante el que no caben grises. Le amas o le odias. Y es que a lo largo de todos estos años pululando por el mundillo puedo decir que me he encontrado por igual fans y detractores del gallego. Por lo demás, Pete y Javier A. Vijande desarrollan una meritoria serie de riffs y melodías que no pillarán a nadie de improviso pero tampoco aburrirán a los fanáticos del power más brioso, aquellos siempre ávidos de nuevas obras que llevarse a los oídos. De Herética parece ser que habrá más música en un futuro próximo. Esperemos que afiance los aciertos de este “Aún Hay Quien Llora” y destierre sus defectos. Seremos testigos que decía aquél.
Texto: David Naves