
Una vez abierta concluida la prospección que habría de llevarnos hasta el último disco de los stoner doom isleños de Bis·nte, la siguiente veta en revelarse ha sido Boveda Del Sol, o lo que es lo mismo, el proyecto donde desarrolla todo su imaginario musical quien produjera el debut de los mencionados mallorquines. Jordi Vaquero, que ese es su nombre, amén lógicamente de todas las labores aparejadas a la producción, corre también aquí con todos los instrumentos mientras que el arte corresponde a Miriam Espacio (www.miriamespacio.com). El proyecto, nacido allá por 2014, publicó en 2016 su primer largo “Terra Firma” y el single en comandita con Takoningen “Escaping the Future” en mayo de este mismo año. “Traveler Between Worlds”, el Ep de dos temas que os traemos hoy, vino al mundo el 15 de diciembre y se puede encontrar en su página de bandcamp. (https://bovedadelsol.bandcamp.com/).
“Traveler Between Worlds” arranca sobre una desasosegante línea de bajo para pronto introducir guitarras floydianas y una base rítmica que no escatima nitidez ni pegada. El resultado es un corte que no vacila en la creación de atmósferas, incorpora gozosos toques de psicodelia y desliza una voz bronca, que no agresiva, que le viene como anillo al dedo. Desciende en su puente central, administrando sabiamente la cara más onírica de Boveda Del Sol mediante un interesante uso de los ecos y las reverberaciones. Finalmente, revela su cara más árida y monolítica en un tercio final que, no obstante, no escatima en buenas melodías. Estupenda.
Con “Zero-G Elevator Music” quizá no empatice de igual forma, si bien aprecio en gran medida lo espacial de su prólogo y esa cadencia cercana al sinfónico que desarrolla durante los casi siete minutos de reloj. Desprovista de voces y arrojada por completo a descubrir la faceta instrumental de Vaquero, resulta más ensoñadora e incluso contemplativa que su compañera de Ep. Acompaña a su desarrollo calmo y tranquilo una lejana melodía de guitarra a la que secunda una línea de bajo que resulta estupenda en su simpleza y todo deja la sensación de funcionar cuando debe.
Sólo dos temas. No da tiempo a aburrirse pero sí a empatizar con algunas de las ideas aquí dispuestas. El sonido acompaña en gran medida, cosa que no sorprende viendo quién se encuentra detrás del proyecto, y la escritura acompaña para construir dos temas diferentes entre sí pero lo suficientemente cercanos para lograr que uno resulte el complemento del otro. Más que correcto como gancho a un futuro trabajo largo que continúe la carrera de este proyecto de Vaquero toda vez abandonemos la maldita pandemia y todos los rigores que ésta ha traído aparejados. Estaremos atentos.
Texto: David Naves