
La escena nacional sigue a la suya. Uno tras otro nos siguen llegando trabajos de bandas nuevas de todo pelaje y, como ya he dicho alguna vez por ahí atrás, hay algo bullendo en nuestro territorio y sólo dos escenarios posibles: la extinción, por puro agotamiento, o el inicio de una nueva ola que enganche a una nueva legión de seguidores. La última oferta en llegar a estas páginas es la de los valencianos Destral y su Ep debut “No Hay Vuelta Atrás”, cinco cortes de buen heavy metal clásico llevados a término por Fernando “Sigui” Camallonga (batería), Alberto Miguel Quirós Pérez (bajo), Luis “Masius” y Carlos Simón Domínguez (guitarras) y Manuel Girón Badía (voz). Adorna el Ep el arte de Obed «Mad» Pérez.
El arranque con la homónima “No Hay Vuelta Atrás” resulta en un remedo de buena parte del ideario que hizo grande al metal ochentero de los Obús, Barón Rojo y congéneres. Buenas melodías de guitarra y una letra que carga contra los vendidos del género. Letra, por cierto, lo suficientemente poco explícita como para que cada uno encaje en ella quien considere oportuno. “Traicionaste a tu peña, te bajaste el pantalón”. No hay metáfora que valga. A mí, por cierto, se me ocurren unos cuantos nombres a cuento de esta lírica, que omitiré pues no estoy hoy aquí para eso. Estupenda muestra de solos en el puente central, por cierto. Un arranque que hará las delicias de los más clasicistas.
Detecto un mayor aroma a los dos primeros discos de Iron Maiden en los riffs y las melodías que conforman “Pirates”, cantada en valenciano y que supone la entrega más extensa del Ep. Heavy metal clásico, agradablemente urbano en estrofas y que no escatima en cuanto a solos de guitarra. En esta lid el empeño de “Masius” y Simón no es pequeño. No me apasiona por estructura, ni mucho menos. Se parapeta tras ese inmutable influjo clásico y sale adelante, eso sí, con una fidelidad al canon clásico a prueba de bombas.
“Pájaros De Hierro” vira un par de grados el tono general del Ep para tornarse más agresiva, directa y potente. De resultas de ello su escritura gana en predecibilidad, es cierto, pero para hacer una tortilla, ya se sabe. Mayor brío en baterías y una línea de voz por parte de Girón dotada de una mayor diversidad salvan la función sin grandes alardes.
El inicio tranquilo de “Lobos” refracta a todo lo escuchado con anterioridad. Tras ese inicio apagado surge otro corte de nuevo directo y agresivo, pero de un mayor peso melódico en su línea vocal. Un poco de Ángeles del Infierno por aquí, otro de Iron Maiden por allá y, al final, un tema de composición sencilla pero que funciona como un tiro.
La final “Venganza”, entrega más rácana del Ep en cuanto a duración y donde el doble bombo de “Sigui” se sitúa al comando de las operaciones, resulta en un cierre al que acompaña una lírica donde aprecio ciertos guiños, intencionados o no, a unos tales Judas Priest. Sencilla, veloz y efectiva.
Buen sonido para un Ep autoeditado, composiciones profundamente leales a la escuela clásica y ni una sola gota fuera del tiesto. Echo en falta, claro, una personalidad más marcada, que el déjà vu no sea tan fuerte a veces. En cualquier caso, estos cinco cortes traen consigo una interpretación más que decente y, por ahí, mantengo mi interés en trabajos futuros, quien sabe si de larga duración, de los chicos de Destral.
Texto: David Naves