
Valencia no es ni mucho menos el origen que uno imagina al hablar de doom metal de tintes góticos y sin embargo tal es la procedencia de la banda que hoy nos ocupa. El trío Blood Of Us, nacido en tierras levantinas allá por 2016 y formado actualmente por JM (voces, sintetizadores, batería, composición…), F. Antonelli (programación de baterías, teclados, piano y bajo) y C. Damiano (guitarras) debutan ahora con el autoeditado “Here Comes The Fall” donde el propio Antonelli corre con las tareas de producción, mezcla y masterizado. Todo queda en casa esta vez.
Con un nombre como Blood Of Us lo que menos espera uno al echar a rodar el disco es fiesta y alborozo. La inicial “I Rise”, con ese breve prólogo bordeando la electrónica, pronto posa sus reales en un doom vigoroso, de interesante estructura, que no obvia buenos colchones atmosféricos y se esfuerza por enredarse en una escritura que tiende a huir de la predecibilidad en todo momento. Declaración de intenciones que refracta los habituales inicios simples y directos a veces tan habituales. Si bien el sonido no brilla todo lo fino que debería, tampoco podría calificar a la producción de catastrófica. “We All Turn To Dust” incorpora cierta querencia por el doom gótico de unos My Dying Bride (siempre ellos, poco se habla de la descomunal influencia que ha supuesto la banda de Aaron Stainthorpe y compañía en centenares de bandas) para un segundo tema que alisa su estructura volviéndose así algo más previsible. Un clásico crescendo nos encamina hasta un puente de riffs desafiantes y permanente doble bombo, adornado por un cumplidor solo de guitarra. Me engancha más por interpretación que por escritura.
El primer tercio de “The Fall” viene dominado por la alternancia en voces. Tonos limpios golpean contra gruñidos clásicos del género para sumergirnos en un corte que afianza la cara más agria de los valencianos. Elegancia en las teclas que adornan las estrofas, oscuridad reverberante en el puente y un redondo tercio final para uno de mis cortes predilectos del disco. “Fades To Gray” rebaja toda esa rabia para imbuirse del espíritu de Paradise Lost, fundirlo con leves toques de post-punk en voces y salpicarlo de melodías propias de los Anathema más lejanos para un corte, en cierta manera, ligero, que ejerce de contrapunto a todo el tracklist. Diferencial.
“In Her Eyes” retorna al que podríamos denominar como canon del disco envolviéndose de nuevo en melodías tristonas y voces desapacibles. Corte pesado, lento, arisco, de gramática clásica, donde destaca el buen build-up que conduce hasta el puente central. De ahí al final adoptará un mayor peso sinfónico, así como una escritura más retorcida y una alternancia vocal que le viene como anillo al dedo. Interesante, cuanto menos. Las voces amanecen terriblemente altas en la mezcla de “The Unbreakable”, corte con el que, por otra parte, no consigo conectar del todo. De escritura algo osca, aunque poseedor de interesantes melodías por parte de Damiano.
“The Last Day” vuelve a conectarme a “Here Comes The Fall” con esa alternancia esas desnudas estrofas a piano y voces en contraste con sus estribillos recargados y bien construidos. Voces filtradas, arreglos más o menos contemporáneos y otro buen build-up antes del puente central para otro de mis cortes favoritos del álbum. “As The Story Ends” sobresale mientras merodea sonoridades más contemporáneas. Sin sorpresas, es verdad, pero de ejecución elegante y resultona. Un cierre digno, cuanto menos.
De un tiempo a esta parte no para uno de reseñar discos de debut. Algo bulle en nuestras escenas y espero que sea para bien. Este de Blood of Us es una buena piedra de toque donde aprecio un buen trabajo en lo compositivo y bastante decente en lo interpretativo. Desde luego no es el trabajo más diverso en cuanto a influencias de todos cuantos he reseñado últimamente pero se deja escuchar, exhuda buen gusto y, con sus apenas cuarenta minutos, deja con ganas de escuchar un futuro segundo largo que afiance las buenas ideas aquí planteadas. Seremos todo oídos.
Texto: David Naves