Reseña: Automatic Kafka «Metamorphosis» (Discos Furia 2020)

Primer disco para la agrupación grunge Automatic Kafka. Formados allá por el lejano 2010 en tierras asturianas y establecidos como banda de pleno derecho tres años después, no sería hasta 2018 que se plantearían entregar su primer obra de estudio. A día de hoy ellos son Turo Will (batería), Dann Margo (bajo), Rud Trelles y Broonko Lee (guitarras) y el bonaerense Fab Martorano (voz). Este “Metamorphosis” fue producido por Constan Mortera (Furia Estudio) y posteriormente editado por Discos Furia y Ataque!

Arranca la fiesta con el tema título “Metamorphosis”. Rock con un leve toque sureño en un prólogo que reconducirá hacia un grunge, más o menos estandarizado, toda vez irrumpen las estrofas, y donde el registro de Martorano deja poco lugar a la duda. Sólida base rítmica, buenas interpretaciones (ojo al puente) y un sonido a la altura de las circunstancias. Para nada una escritura revolucionaria, pero un buen inicio de álbum en cualquier caso.

Black Rainbow” parte peras con el tema título para deshacerse de aquellos bríos e introducir una amalgama que va desde un rock de raíces inequívocamente setenteras al alternativo sin grandes complicaciones, que resulta más destacable en lo interpretativo que en lo gramatical pero deja buen sabor de boca en cualquier caso. El registro de Martorano muestra su cara más visceral para una “Streets Of The Universe” que trae aparejado uno de los mejores estribillos del debut de los astures. A ello se le suma una base rítmica más alta en la mezcla, redundando en una ganancia en stamina que termina por conformar un corte que funciona como un tiro.

Live The Moment” apuesta de inicio por la calma en todos los sentidos. Desde el vocal, con Martorano en su registro más limpio, hasta el guitarrístico, con afinaciones livianas, casi cristalinas.  Estupenda en ese crescendo, que toma camino de vuelta a Seattle y exhibe un cuidadísimo trabajo en la construcción de melodías en el epílogo. Sobriedad y elegancia muy bien entendidas. Tranquilo es el arranque también de “Analogic Return”. Otro buen crescendo en lo estructural, sobre el que reposan los aires country que entrega la pareja Trelles & Lee para pergeñar otro corte interesante en lo gramático, pero con el que no alcanzo a empatizar de igual forma que con su predecesor.

El bajo de Margo se hace fuerte en el pequeño prólogo de “Aliens”, con Martorano volviendo a tonos más rasposos, y donde emerge uno de los cortes más diversos de “Metamorphosis”. La cadencia que poseen sus riffs, la cuidada composición del puente y ese solo que irrumpe en su epílogo terminan por redondear la más que notable oferta. “Seven” es una de las entregas más distinguibles por tono. Tendente casi al funk-rock de unos Deep Purple (era “Stormbringer”) y un verdadero chute de oxígeno al álbum. Agradable también por escritura y por una línea vocal de  Martorano convenientemente Vedderizada que me resulta de lo más interesante. Otra de las grandes aportaciones del disco a mi parecer.

No muy lejos de su predecesora está “Fallen Again”, que si bien resulta notablemente más tranquila, sigue exhibiendo otro gran trabajo en lo compositivo (y van…) donde brilla en especial la base rítmica de los Turo Will y Dann Margo. Cierto es que el breve puente bien merecía algo más de espacio y desarrollo, manías que tiene uno, tampoco estamos ante un detalle que alcance a empañar un corte como este. Sorprenden las primeras estrofas de “Wanted Fame”, sonando no demasiado lejos del sleazy más ligero por momentos. ¿Quizá por eso el Elvis del videoclip? No lo sé. Curioso final en cualquier caso, que no descubre la pólvora en lo escritural pero te lleva a terminar el disco con una sonrisa plantada en el rostro.

Curiosa coctelera de géneros la propuesta por estos Automatic Kafka. Aquí cabe casi de todo. Sobre andamiajes que no esconden su gusto por el clasicismo más elemental, surgen luz y también oscuridad. Grunge canónico que flirtea con el funk-rock, pequeños guiños country, algo de rock sureño… y todo con una sapiencia en lo gramático que ha sabido trazar la línea justo entre lo efectivo y lo superfluo. No hay nada aquí con marchamo exhibicionista. Para nada. A veces incluso al contrario, caso del puente de “Fallen Again”. Sea como fuere creo firmemente que se trata de una banda a seguir, pues debuta ya con una serie de ideas bien claras y un sonido propio y muy marcado. Vamos, como dijera el ínclito Mariano Rajoy en su día: “La cerámica de Talavera no es cosa menor, dicho de otra forma: es cosa mayor”. Ustedes ya me entienden.

Texto: David Naves

Deja un comentario