
Los sludge/doomies italianos del Veneto, Wojtek (nombre extraído de un oso pardo adoptado por soldados de la 22º Compañía de Suministros de Artillería del ejército polaco durante la Segunda Guerra Mundial), debutaron con un Ep homónimo en 2019 y pronto llamaron la atención del sello radicado en Santander Violence In The Veins, quienes ya en 2020 editaron el debut en largo de la banda transalpina “Hymn For The Leftovers”. Y ahora, ni tan siquiera un año después de aquél lanzamiento, ve la luz nuevo material de la banda: un Ep de cuatro temas, limitado a cien copias y tras el cual encontramos a Simone Carraro (bajo), Enrico Babolin (batería y grabación), Morgan Zambon (guitarras), Riccardo Zulato (guitarras y artwork) y Mattia Zambon (voz). Mattia Bonafini, al igual que sucediera con toda la producción previa de la banda, vuelve a encargarse de la masterización.
“Catacomb” irrumpe iracunda, sin preludio ni pantomimas, cercenando los límites del sludge más vicioso, tanto en riffs como en especial en ese apartado vocal donde Zambon gruñe hasta el dolor a bordo de una escritura terriblemente diversificada, trufada de cambios de ritmo, blast-beats inclusive, y donde no ha lugar al descanso. El sonido es rasposo, a veces algo atropellado, y apenas adquiere algo de luz durante un puente donde se advierte una mayor carga atmosférica. Un interesante primer paso.
“Desensitised” mezcla, por no decir que colisiona, d-beat y sludge en otro corte atractivo por diverso, donde destaca un potente doble juego vocal que termina por darle otro aire al Ep. Si Cult of Luna son tal vez la cara más elegante del género y Eyehategod la más descarnada, Wojtek juegan aquí a ser la más agresiva y violenta. En especial cuando el acelerador lleva la aguja hasta la zona roja del tacómetro. Sorprende por tanto ese final brumoso y desnudo entre tanta mala baba.
“Rednetrab” parece extraída del score que Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch tramaran para la secuela de “Blade Runner”. Al menos hasta que alcanza el ecuador y deja entrar algo de luz entre tanta sombra. Opuesta por completo al resto de cortes que la acompañan en el Ep y, quizá, una buena introducción que poner antes de salir a escena.
“XX Years” funde el sludge amenazante de “Catacomb” y lo dota de una mayor carga atmosférica que agradezco. Es otro tema abrupto, donde destaca una gran labor en lo guitarrístico pero también una estupenda línea de batería por parte de Babolin. Asfixiante en su tercio final, que entronca con la versión más cazurra del género para que termines el Ep sin aliento. O con ganas de más. Eso ya depende de cada uno.
Reconozco que no conocía a estos italianos y también que “Does This Dream Slow Down, Until It Stops?” me ha agradado profundamente. Por lo visceral de su propuesta, por lo certeras que resultan las interpretaciones y por esa colisión entre géneros en la que se manejan como pez en el agua. Entre la rabia de “Catacomb” y la calma (un tanto asfixiante, pero calma al fin y al cabo) hay dispuesto un extenso abanico de influencias que se ve empañado, únicamente, por una producción lejos del diez. Banda a descubrir.
Texto: David Naves