Reseña: Graveyard Of Souls «Infinity Equal Zero» (Satanath Records 2021)

Ni diez años de vida para el dúo burgalés Graveyard Of Souls y ya han tenido tiempo de editar nada menos que seis álbumes de estudio. Siete con este “Infinity Equal Zero” que hoy nos ocupa. Ellos son el multiinstrumentista Ángel Chicote (Mass Burial, Ornamentos del Miedo…) y el vocalista Raúl Weaver (Mass Burial, Nasty Surgeons, Mistweaver…). El disco lo grabó el propio Chicote en Sinergia y cuenta con arte de Vladimir Prokofiev de Paint-It-Black Design (Evadne, Taiga, Svartstorm…). En la calle desde el 14 de abril a través del sello petersburgués Satanath Records en colaboración con Negre PlanY.

Primer tema del álbum y adelanto del mismo a mediados del pasado mes de febrero, “Madre” inaugura lo nuevo de los burgaleses con el sabor añejo de los primeros Paradise Lost, Tiamat, Crematory… Corte donde brilla con especial fuerza la guitarra de Ángel Chicote, no tanto en riffs como en solos y melodías, y que construye un buen crescendo atmosférico culminante en un epílogo discreto pero funcional. Considero interesante, además, cómo es capaz de mostrar muchas de las cartas en la manga que tiene el disco condensadas bajo una escritura sencilla y convencional. Casi a la par adelanto e índice.

Your Children Will Be The Last” engrandece el paradigma del primer corte del álbum. Lleva un par de pasos más allá su gramática, gana en duración y aprovecha ese tiempo extra para mostrar una mayor riqueza arreglística, así como una mayor variedad en riffs. Raúl Weaver extrae la debida dosis de malignidad de su registro, convenientemente ennegrecido, y por momentos, el dúo alcanza cadencias que tienden al goticismo de la era más reciente de My Dying Bride. Es un corte bien construido (atención al estupendo epílogo) al que acompaña una producción a la que quizá le falte una pizca de negrura.

Entramos en el largo tronco central del álbum con “Mil planetas Te Dicen Adiós”, que arranca melódica para oscurecerse después y acomodar la dualidad de registros de Raúl. Hay algo de Saturnus en este interesante primer tercio, también mucha melodía y una buena carga ornamental. Echo en falta aquí una mayor presencia de la base rítmica, pero disfruto con la serie de riffs que acontecen en su larga segunda parte y la diversidad tonal que atesora. Cierre clásico, aludiendo al prólogo, para otro corte interesante y bien aprovechado.

Chicote, y su buen hacer a la guitarra, deviene en verdadero amo y señor del adornado, casi barroco prólogo de “Distant Star”. Entretenida y variopinta entrega de doom oscuro y florido, inundada de cambios rítmicos tras su buen prólogo, al punto de terminar resultando la más lograda de todo el álbum en este aspecto. De lejos aquella en la que la gramática resulta más diversa y, por ende, también más fragmentada, perdiendo en solidez aquello que adquiere en versatilidad. Distinta y distintiva.

Eres Libre” es el corte más extenso del álbum y porta mi prólogo favorito de todo “Infinity Equal Zero”. Obligadamente melancólico, bien adornado y mejor armado, de aparente sencillez y profundo toque emocional, con la voz de Raúl desgañitándose a placer y un tono general lindando las borrascosas orillas del funeral doom de unos Evoken o Doom:VS. De resultas de ese acercamiento a territorios más pesados, surge una escritura más plana que opera en beneficio de ese tono más rocoso, lo que puede echar para atrás a más de uno. En lo personal creo que configura otro de los momentos diferenciales del álbum, pero ya se sabe que estas cosas dependen mucho de cada cual.

Así las cosas, “Entre El Todo Y La Nada” recupera viejos bríos y nos devuelve a comienzos del álbum. A aquella “Mother” que lo inauguraba. También en parte a “Your Children Will Be The Last”. Lo positivo del caso es que lo hace con elegancia, transitando sobre una escritura básica en su primer tercio y más diversa en su puente central, donde habrá de mostrarse prolija tanto en arreglos como en adornos guitarrísticos, y que sin alcanzar la excelencia en ningún caso, disfruto en buena medida.

El cierre “Time To Leave” entrega la cara más elegante de la banda. La más melódica, si lo quieres así. No me sorprende por escritura, pero, ejecución mediante, se las arregla para resultar interesante como epílogo de un, diría yo, buen álbum de doom / death metal.

Conocí Graveyard Of Souls con su “Infinitum Nihil” de 2015, que parece que fue ayer, y la sensación que me deja esta ya séptima obra del dúo es la de que el tiempo ha corrido a su favor. Los dos Mass Burial se conocen de sobra, lo que aprovechan para sacar lo mejor el uno del otro pero también para esconder las posibles carencias. “Infinity Equal Zero” es un buen viaje por un género que ha dado no pocas alegrías durante los últimos años. Resulta diverso en lo gramático y extremadamente certero en lo tonal, entrega cortes bien trazados y muestra gramáticas bien adornadas. Un paso firme y profundamente consolidado, una buena adición para los fans del dúo en particular y del doom en general.

Texto: David Naves

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