Reseña: Endless Chain «Forthcoming Past» (Rockshots Records 2021)

Debut para el compositor finés Timo Mölsä. Para este primer largo, el también guitarrista se ha rodeado de invitados tales como Mikko Heikkilä (Kaunis Kuolematon, Dawn Of Solace, Black Aeon Sun), Ville Hovi (Blackstar Halo), Aki Salonen (Nemecic), Sami Yli-Sirniö (Kreator, Waltari), Antti Kolehmainen, (Waltari) y Samuli Mikkonen (Korpiklaani). El álbum fue producido, grabado y mezclado por el Before The Dawn Aleksanteri Kuosa, mientras que la masterización del mismo vino de parte del Swallow The Sun Juho Räihä. “Forthcoming Past” veía la luz vía Rockshots Records el pasado 25 de junio.

Músico de vocación tardía, fue allá por 2016 cuando Mölsä vivió su particular despertar musical, no obstante de llevar cerca de 30 años escuchando todo tipo de géneros dentro del metal. De esa experiencia adquirida, así como de un encuentro con su amigo músico Ari Hokkanen, quien finalmente colaboraría con Mölsä tanto en los aspectos musicales como líricos, surge la génesis de Endless Chain. Las demos que terminarían conformando “Forthcoming Past”, presentadas poco después a Samuli Mikkonen (Korpiklaani), propiciarían la adhesión del batería al proyecto.

Bueno pero de qué va esto. La información adjunta que nos envía el sello habla de oscuridad y melancolía. Y lo cierto es que en el tema título que abre el disco, con narración inicial de John Egerton y donde se doblarán la voz limpia de Ville Hovi y la rasgada de Aki Salonen, resulta en una entrega más plana en lo gramático de lo que su duración hace intuir, pero ejecutada con tino y producida con gusto, dueña de ecos a los Amorphis más recientes. “They’Re The Ones To Fall”, con voces de Mikko Heikkilä, parte peras con el tema título mientras aviva el tono y toma nuevos rumbos. Nuevamente reaparecen riffs propios de Amorphis, al tiempo que todo suena más convencional. El bajo de Aleksanteri Kuosa retumba en estrofas desnudas y la escritura, clásica y canónica a más no poder, apenas deja lugar a la sorpresa.

Hold Out Hope”, con voz de Mikko Heikkilä, cello de Antti Kolehmainen y un solo de guitarra de Sami Yli-Sirniö, que arranca en un tipo de balada muy a lo Anathema de discos como “Alternative 4” o “Judgement”. Melancolía, pesadumbre que eclosionarán en un tronco central que amplificará el tono para acoger el estupendo solo de Yli-Sirniö. Fenomenal. “All Of The Above”, de nuevo con Hovi tras el micro, sigue cerca de donde lo dejara la anterior “They’Re The Ones To Fall”, dejando en todo momento la impresión de estar pensada cara a hipotéticos directos de la banda. Breve, sencilla incluso, pero agradable y con gancho.

A Letter”, ahora con Heikkilä en voces, pone de nuevo el punto de calma. Y aunque distinta a cualquier cosa dentro del disco, no exenta de cierta épica en su tramo final y muy digna, no dudo que pueda atragantársele a más de uno. Ahora, si como es mi caso, entras dentro de su peculiar vibración, no habrá remedio. “Nothing More”, con voz limpia de Ville Hovi y rasgada de Aki Salonen, y que precediera al disco allá por el mes de abril, tiene algo de Katatonia en sus estrofas, así como de October Tide en sus estribillos. Estupendos estos, por cierto, por la forma en que empastan ambos registros vocales y un adelanto más que digno para un disco como este.

Feel”, con el dúo Mikko Heikkilä y Salla Sundberg en voces, rima con la anterior “Hold Out Hope”, aunque lo hace envuelta en un tono más clásico, ochentero incluso (el sonido de batería especialmente), despliega arreglos con notable mimo y termina por dejar algunas de las mejores melodías vocales de todo el trabajo. Vuelven Hovi al micro y Kolehmainen al cello para una “The Wild One” que me recuerda y no poco al estupendo “Acoustic Verses” de los muy reivindicables Green Carnation. Tono semiacústico, una buena línea de batería de Mikkonen y buenas melodías para una de las ofertas más curiosas del debut de Mölsä.

Scars On Me” con Hovi al micro, engarza con los temas más directos del disco, véanse “All Of The Above” o “They’Re The Ones To Fall”, pero ni de lejos alcanza a brillar con la misma fuerza. Su simpleza llega a resultar obscena, y el tono, casi eurovisivo, casi resulta grotesco. La final “The Memories”, ahora con Heikkilä, cierra el disco en balada de aires synthwave retrofuturista, que al menos contribuye a quitarme el mal sabor de boca que me dejaba su predecesora. Un epílogo elegante, cuidado y muy funcional.

Puesto el disco en una balanza, diría que le encuentro más aciertos que errores. Bien es cierto que algunos de esos errores me resultan incluso grotescos, pero ahí están cortes como “Hold Out Hope” o la inicial “Forthcoming Past” para dar buena cuenta del buen gusto y saber hacer de Mölsä. Y si bien el hecho de utilizar a varios vocalistas le resta algo de cohesión al resultado final, las melodías vocales de estos en ningún caso suenan fuera de lugar como podría temerse en primera instancia. De resultas de todo ello, y apoyado en la acertadísima y florida producción de Aleksanteri Kuosa, el debut de Endless Chain supera de lejos el aprobado y entrega una buena piedra de toque cara a futuras entregas, espero más sólidas e igual de entretenidas que esta.

Texto: David Naves

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