Nasty Surgeons: «A Night In The Morgue» (Base Record Production 2021)

Tercera apuesta para los grinders burgaleses Nasty Surgeons. Encontramos aquí a viejos conocidos de esta página como Raúl Weaver (guitarra y voz) y Ramón Mur (batería) junto a Gonzalo Navazo (guitarra) y Fabián Hernandez (bajo). Tras su creación en 2016, debutarían en enero del año siguiente con “Exhumation Requiem”, al que seguiría “Infectious Stench” en 2018, ambos bajo el abrigo de Xtreem Music. Tras el Ep “Open Cadavers” de hace un par de años nos llega ahora su tercer largo, este “A Night In The Morgue” mezclado y masterizado por Javi Félez (Altarage, Vidres a la Sang, Avulsed, Onirophagus…) en los Moontower Studios de Barcelona, donde vuelven a contar con el arte de Juanjo Castellano para la portada y que edita en este caso Base Record Production en colaboración con Ruido Noise Records.

Da inicio a la exanguinación con una “Coronary Artery Bypass Surgery” que arremete, sin introducciones de ninguna clase, con un primer tercio tan clásico como bien armado, apoyado en la buena batería de Mur. El sonido que Félez le ha sacado a las guitarras y la buena construcción que exhibe su tercio final, más desbocado y visceral, terminan por conformar un gran tema de arranque. El tema título “A Night In The Morgue” solidifica toda la imaginería mixta entre el death y el grind de la banda burgalesa, y si bien se apoya en un riff de lo más simple, arrastra buenos detalles melódicos en su tronco central y gramáticos en su epílogo.

El primer tercio de “Liston Knife” vendrá para posar la cara más punkarra de los Surgeons, comprimida en la que es una de las entregas más rácanas, por duración, de todo el trabajo, y en la que brilla el aspecto técnico casi tanto como cojea su escritura. “Intracraneal Bleeding” es otro tema fugaz en lo cronológico, pero éste sí que entregará una composición más florida que se predecesora. Y aunque tiene alguna línea de guitarra un tanto tosca por ahí, tiene también la suficiente variedad tonal (ese levísimo viraje hacia el thrash de su primer tercio) para resultar interesante y/o relevante.

Biological Alert”, a día de escribirse estas líneas el último de los adelantos del disco, entregará la cara más briosa y también más descarnada de estos Nasty Surgeons. A buen seguro uno de los temas del álbum que mejor captura el aroma de los Carcass originarios y cuyo estribillo resulta incluso pegadizo.

Cotard Delusion” no sólo es el corte más extenso del álbum sino que, además, porta uno de los riffs más atractivos del mismo, así como una escritura menos predecible que muchas de sus compañeras, a lo que ayudan los marcados cambios de ritmo pero también ese puente central en obvia clave de terror. Ojo al solo de guitarra que irrumpe justo después. Estupenda. “Macabre Ritual” resultará mucho menos ambiciosa, pero en ningún caso me aburre o distrae. Representa un mayor acercamiento al death metal, americano en concreto, para construir una entrega que habrá de marcar un punto de inflexión dentro del álbum.

Purulent Abscess Drainage” ahondará en ese viraje, ofreciendo un tono más oscuro y cerril al habitual death grind de la banda. De escritura deliberadamente simple, termina representando una de las entregas más periféricas de todo el disco, provista en cualquier caso del habitual puente central entre lo técnico y lo exhibicionista. El prólogo de “Stab By Stab” rebajará el brío, que no el tono, para después conducirse hacia un grind desarrapado, terriblemente clásico pero muy funcional. Los solos habitarán en este caso durante el epílogo, completando el que es otro de mis cortes favoritos del álbum.

En “Trepanation (The Search of Evil)” no puedo evitar la sensación de estar ante un corte que bien merecía algo más de desarrollo. Adherido a la faceta más violenta de los castellanoleoneses, se cimenta sobre una de las mejores líneas de batería de todo el trabajo, pero termina por saberme a poco. “The Torso Murderer” persiste en mostrarnos la cara más celérica de los Surgeons, sin olvidar la carga melódica que arrastra en gran medida al disco. Es un corte tan breve como bien construido, donde lo rácano de su duración no es óbice, en ningún caso, para perder el interés por una gramática que le otorgue el debido fuste. Lo bueno si breve…

Vuela Mur a la batería en una “Massacre In The Operating Room” que a término resultará en una de las entregas de mayor agresividad de todo el trabajo. Directa y sin descanso, tan plana en términos compositivos como férrea en sus convicciones. La final “Genital Herpes” transitará caminos, sino iguales, sí parecidos, pero lo hará a caballo de un riff no tan redondo. Y aunque diste de los mejores finales, tampoco es que alcance a resultarme fallido.

Algo menos de cuarenta minutos de death / grind bien calibrado, desarrollado y ejecutado. Tan poco original como fiel al ideario que rezuma desde que Carcass estableciesen los cánones del género allá por finales de la década de los ochenta. Es, como sus predecesores, un disco de una lealtad inquebrantable a su ideario, una obra de género por y para fans, que no sorprende pero ni mucho menos aburre, y confirma la tan cacareada proyección de la banda en el ámbito nacional. Veremos si también en el internacional.

Texto: David Naves

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