Nueva parada en tierras avilesinas, esta vez para ver a los alternativos Nicotine Bubblegum y dar un pasito más hacia eso que llaman “nueva normalidad”. El cuarteto avilesino, o lo que es lo mismo: Pablo Fernández al bajo, Kevin Ubero en batería, Noé Grigera a la guitarra y coros y Luismi Rose al micro, no quiso olvidarse del recientemente fallecido José González Roces y por boca del propio Rose dedicaron el concierto a su memoria. A nadie se le escapa que todo homenaje a su figura se antoja merecido y necesario y cuando tantas y tantas voces le están reivindicando por algo será.

Pero vamos a lo que nos ocupa, que no es otra cosa que un directo sencillo, llevado por las circunstancias imperantes aún, y en el que a pesar de que el público pudo ya al fin disfrutarlo de pie, lejos del incordio de las sillas de jardín o los palés, y donde la banda aprovechó tanto para recordar temas de su Ep homónimo de 2018 como “Space Eyes” o “Red Ghoul” como para estrenar nuevas obras de cara a un disco de estudio que debería ver la luz ya en 2022.
Son composiciones ágiles y mestizas, a medio camino entre el grunge, el rock alternativo y el metal, donde tan pronto escuchas un riff cercano a Crowbar como una melodía propia de Alice In Chains y en el que la banda se contagió quizá un tanto de la frialdad de un público que sigue con el chip pandémico pese al hecho de haber dejado atrás la dichosa silla.

El set-list, armado de forma inteligente, procedió a dejarnos los cortes más tranquilos al comienzo y, previo cambio en las afinaciones, los más enérgicos de cara al final. Alrededor de una hora de directo, por tanto, de una banda con muy buena pinta. De fuerte personalidad y dueña de un tipo de sonido que pocos o casi ningún grupo produce ahora mismo en Asturias. En perspectiva ese próximo larga duración que confirme, o no, las buenas sensaciones del sábado. Llegado el momento os lo contaremos aquí, en Heavy Metal Brigade.
Texto: David Naves
Vídeo y locución: José Ángel Muñiz