
Pues ya tenemos ante nuestras orejas la nueva obra de los progresivos cósmicos de Chaos Over Cosmos, o lo que es lo mismo, Rafał Bowman (composición, guitarra, sintetizadores, programación de baterías), aquí apoyado por KC Lyon (letras y producción de voces) y que sigue a un “The Ultimate Multiverse” que ya pasara por estos lares en 2020. Ahora, casi sin solución de continuidad, nos llega un “The Silver Lining Between the Stars” mezclado y masterizado en el Nekkomix Studio (Unreqvited, The Ember, The Ash, Jord…), cuya portada es una foto de la nebulosa Laguna realizada por Prabhu S. Kutti y que ha sido editada por el propio Bowman. Vía autoedición, veía la luz el primero de agosto.
Todo arranca con una “Violent Equilibrium” que bordeará los once minutos y dará comienzo ejemplificando algo que la banda aseguraba en la información adjunta al disco, y es que éste representa un paso más allá en cuanto a pesadez y gravedad en sus composiciones. Su habitual metal espacial y retorcido está presente, sí, pero se envuelve ahora de unos riffs más pétreos y contemporáneos, y claro, de sus habituales arreglos de corte espacial. Mucha exhibición guitarrera en primer término, para un prólogo virguero, quizás un tanto distraído, pero de escritura florida y de ejecución, cabe decir, poco menos que intachable. La voz de Bowman no aparecerá hasta un puente central donde todo se embrutece, y a la vez se equilibra, gracias al inteligente contrapunto entre el agreste registro de Rafał y todo el conglomerado de orquestaciones y arreglos. Un gran arranque, que si bien ofrece un tercio final un tanto más convencional, pone las expectativas por las nubes.
Así las cosas, y aunque no abrace del todo los convencionalismos más usuales, es verdad que “The Last Man In Orbit” habrá de resultar deliberadamente menos avanzada. Lo que no quiere decir que me aburra. Para nada. Aquí ganarán peso y terreno las teclas sobre unos riffs ahora algo más acomodaticios y convencionales, que empujan en cualquier caso un corte bien estratificado que encumbrará un puente central donde Rafał dará buena cuenta de todas sus habilidades. Finalmente reinará la calma al piano. Curiosa. “Eternal Return”, instrumental y a la vez corte más rácano del trabajo, da la sensación en primer término de haberse escapado del disco de algún guitar-hero al uso. Más adelante alternará sabiamente entre la exhibición ególatra y la discusión tonal para elevarse sobre el mero despliegue masturbatorio. Para gozo de quien escribe, cabe decir.
Regresan las voces para una “Control ZED” que se arrima desvergonzada hacia el death melódico, donde fundirá riffs de Haken o Leprous con Meshuggah y saldrá reforzada, al final, por la forma en que representa la cara más visceral del álbum. “The Sins Between The Stars”, con Keaton Lyon como voz invitada, representa un más que interesante viraje tonal. Su tono, inicialmente parapetado entre la balada y el medio tiempo, contrasta y de qué manera con todo lo oído previamente, al tiempo que dota de un mayor dinamismo al álbum y sirve como eficaz bálsamo tras tanto requiebro y floritura. En sus casi diez minutos destacará la buena escritura que denota el crescendo que conduce hacia un puente central algo abrupto y, por momentos, incluso cenagoso. Fundamental es también aquí el doble juego vocal, muy eficaz a la hora de marcar distancias con el resto del tracklist. El Bowman solista irrumpirá, pero tímidamente, en un final en buena rima con los temas iniciales del álbum para un epílogo bien armado y mejor ejecutado. Estupenda.
Y ya está. Se me hace corto lo nuevo de Chaos Over Cosmos, por ponerle algún pero, porque lo cierto es que he disfrutado en buena medida de este “The Silver Lining Between The Stars” como ya lo hiciera con su obra anterior. Importante cómo la faceta solista de Bowman acapara muchos momentos del trabajo pero, al menos en mi caso, sin alcanzar nunca a empachar. Así mismo, las diferencias tonales que ofrece, especialmente en la parte final del disco, del mismo modo que su mayor pegada y visceralidad conforme a obras previas, ponen una pica más en la evolución del proyecto y hacen buenas promesas cara a lo que pueda estar por llegar. Confío en que seremos testigos.
Texto: David Naves