Studio Report: Last Days Of Eden «Butterflies»

Visita dominical de Heavy Metal Brigade a los Estudios Dynamita con motivo de la preescucha de la última obra de los sinfónicos asturianos Last Days Of Eden, casi una hora de la que tiene que ser hasta la fecha la grabación más importante y ambiciosa jamás llevada a cabo por la banda.

Recibimiento cordial, y es que no cabe otra cuando uno juega, literalmente, en casa, y además en buena compañía. No se puede pedir mucho más. Hasta el siempre poco confiable clima asturiano dio una tregua en la que fue una mañana soleyera y tranquila.

Un disco ambicioso en todos los aspectos. Empecemos con el meramente narrativo. Aquí tenemos cortes mágicos como el inicial “Abracadabra”, alegatos ecologistas (“Save The World”), sobre la problemática de las personas con discapacidad auditiva (“Silent”), alegatos a favor de la adopción de mascotas (la preciosa “Abandon”) o esa final “Fallen Angels” sobre, claro, ángeles caídos que se preguntan qué han hecho para ser expulsados del cielo, pasando por cortes más intimistas, véanse “Mirror, Mirror” o “Crown Of Thorns” o la más festiva “The Journey”. Un verdadero caleidoscopio temático que dota al disco de una profundidad innegable.

Y rodeando a esa amplitud temática está la obligada riqueza arreglística que siempre ha caracterizado a la banda asturiana, acompañado de unas líneas vocales donde Lady Ani demuestra haber crecido una barbaridad como intérprete, pero donde además el sexteto se ha rodeado de un plantel de auténtico lujo. A saber: Georg Neuhauser (Serenity, Warkings), Vassilios “Lucky” Maniatopoulos (Rage), Henning Basse (Hollentor, ex Metalium) además del bouzoukista griego Ioannis Maniatopoulos (que ya colaborara con Axxis o Bare Infinity), Diego Palacio (Celtian, Yuggoth) y una más aún sin desvelar muy relacionada con la música en Asturias. Salvo brusco y casi diría improbable giro en próximos álbumes de estudio, las comparaciones con las grandes bandas del género siempre van a estar ahí, pero lo que nadie puede poner en duda es que Last Days Of Eden encontraron hace tiempo su propio sonido y “Butterflies” no deja de ser una constatación palpable y notoria de ello.

Es también por eso por lo que no hay grandes rupturas ni revoluciones dentro del disco con respecto a obras precedentes. O al menos esa impresión queda toda vez uno escucha los temas al vuelo por primera vez (a excepción hecha de los anticipos en forma de videoclip, claro). Lo cual no tiene por qué ser visto como un defecto ni mucho menos, de tanto en cuanto la producción es capaz de amalgamar toda la riqueza arreglística con un equilibrio envidiable. Cuando tiene que sonar grandilocuente, lo hace sin problemas; cuando la fiesta o la calma hacen acto de presencia, suenan poderosas y creíbles, resultando finalmente irreprochable pese a tanto baile tonal. Y es que hace años grabar un disco con una calidad de sonido semejante dentro de nuestras fronteras resultaba casi impensable. A día de hoy, ni siquiera sería necesario irse fuera del Principado para lograr una producción de primera línea. No sé hasta qué punto somos conscientes de ello.

Y finalizada la escucha, las conclusiones, así como alguna primicia que otra que ya habrá tiempo de desvelar. “Butterflies” saldrá al mercado vía El Puerto Records el 15 de octubre y a falta de una reseña más a fondo del álbum primero y de ver qué acogida recibe por parte del público después, la sensación que dan estos cincuenta y tantos minutos de música es ante todo la del tremendo trabajo que hay detrás. Algo que en estos tiempos tan de usar y tirar que vivimos hoy en día, por lo menos es de agradecer y por lo más de aplaudir. Que como digo, luego el público es soberano pero también caprichoso (y me incluyo), al punto de que uno no termina nunca de tenerlas todas consigo y menos cuando hay un producto cultural entre medias. La suerte está echada y sea lo que sea que les depare el destino os lo contaremos aquí, en Heavy Metal Brigade.

Texto: David Naves

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