Crónica: Amon Ra en Avilés (Asturias 1/10/2021)

Lord’s back… Yes the Lord is back”.

Tocó volver a reencontrarse con la que es, con mucho, una de las bandas más carismáticas que haya dado el rock asturiano. Esta vez en tierras avilesinas, encuadrado dentro del ciclo de conciertos Factoría Sound con lugar en el Auditorio Casa Municipal de Cultura de la costera ciudad asturiana. Cita, por tanto, con el trío que siguen formando Daddy (guitarra), Little Thunder (batería) y Manfred (bajo y voz).

Con un leve retraso de apenas cinco minutos sobre la hora acordada y con una introducción de corte épico que cogió de sorpresa a más de uno (el chavalín que tenía sentado detrás), la banda da inicio a las hostilidades con “Prometeus” y ya desde el primer momento detecto un gran sonido en líneas generales, pero en especial (al menos desde mi posición) de la batería de Little Thunder.

La puesta en escena no puede ser más sobria. Solo lo elemental. No necesitan más. Es solo rock ‘n’ roll pero me gusta. Para cuando la banda sigue con “Caucasian Rock” ya noto que tienen al público en el bolsillo. Un público al que cabe decir noté algo frío respecto a otros conciertos del grupo, quiero pensar que por aquello de tener que estar con las posaderas cosidas al asiento, y no tanto porque hayamos envejecido por dentro como lo hemos hecho por fuera. Aunque quién sabe. Sea como fuere, todo siguió con “Fat Snake Blues”, una de las favoritas para quien escribe y que disfruté como un enano.

Después hubo tiempo para seguir con el debut y atronar con “Blow The Pentagram” primero y, sobre todo, “Zero Fighter” donde la banda estira cual chicle su parte central y se hace más que patente esa frialdad a la que aludí en el párrafo anterior. “Shit Happens”, del recopilatorio “Lost & Found” que la banda editó poco antes de la dichosa pandemia, y que no estuvo mal, quedaría opacada por la dupla que formaron “Rock ‘n’ Roll I Do” y especialmente “Spirit Caravan”, con Daddy explayándose a placer.

La banda encararía entonces el tercio final de la velada (¿se sigue usando esa palabra?) con varias favoritas de la gente. A saber: “Pedal To Metal”, “Betrayed!” o “Band Plays On”, y en mayor medida “Power and Zumizion” (de nuevo cierta sequedad de la gente aquí y es una pena) y su ya habitual despedida con “Ace Of Spades” rindiendo tributo a Motörhead. El viernes, y que me corrija la propia banda si estoy equivocado, algo más acelerada si cabe que en eventos precedentes. Al menos esa sensación me dejó.

Menos público que el día de Acid Mess, quién sabe si por el mal tiempo, por la huelga de transportes, porque no parece haber relevo para según qué propuestas y tengo la impresión de que siempre somos los mismos. O quizá por todos los factores a la vez. Sea como fuere la banda volvió a cumplir y quienes se lo perdieron a buen seguro que sus motivos tendrían. Nada más lejos de mi intención que leerle la cartilla a nadie. Sólo faltaría. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos cedidas por Daniel Bárcena

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