
Nuevo Ep para estos metaleros de New Haven, tercero ya de su todavía corta trayectoria, y primero después de su largo homónimo de 2018. Ellos son Christopher Taylor Beaudette (bajo y voz), el ex-Fates Warning Victor Arduini y Chris Begnal (guitarras) y Dave Parmelee (batería). Los cuatro temas que componen “El Camazotz” más la versión de Judas Priest fueron mezclados por Dave Kaminsky en los Wormwood Studios de Mansfield (Connecticut) y masterizados por Nick Zampiello de New Alliance East Mastering. Finalmente el arte de Maxwell Aston adornó la portada.
“The Penance” es un arranque de fiesta con un sonido de fortísimo arraigo stoner. Cumplidor en sus planteamientos, bien centrado en sus propósitos, repleto de buenos contrapuntos rítmicos y más que digno en su despliegue técnico. Coronado, además, por un estribillo bien estructurado y con gancho. Y a falta de un epílogo más fresco, bien está la serie de solos y guitarras dobladas que adornan su puente central. Buen comienzo.
“The Tower” es en un primer momento más melódico, más maidenesco incluso, sensación a la que contribuye el muy identificable riff cabalgante que emerge en las estrofas que siguen al prólogo. No me engancha tanto como su predecesora aunque me parece igualmente digna en el terreno técnico y vuelve a enseñar un estribillo hábil y funcional.
“The Past” enfanga un tanto el tono, que me recuerda vagamente a los primeros Grand Magus, para desarrollarse con interesantes detalles en el plano gramático y rozando la brillantez en el ejecutivo. El riff principal, ahora sí, de personalidad considerable, sustenta otra entrega sólida y reluciente. Mucho ojo al acelerón del epílogo.
“Camazotz o Camazot es un personaje de la mitología maya, considerado como el dios murciélago o murciélago asesino” (wikipedia). Background maya, por tanto, para un corte directo, de aires incluso marciales, con Beaudette en las tesituras más graves de todo el Ep, lo que retroalimenta el carácter más agresivo de este corte en particular con respecto a sus compañeros de tracklist. Singular además gracias a una escritura más atrevida y que no obvia flirteos con el doom más leve en su tronco central. Estupenda.
Para el final queda una reinterpretación, cabe decir que bastante fiel al original, del “Call For The Priest” del legendario icono británico Judas Priest. Si bien, claro, el registro de Beaudette dista y no poco de los gorgoritos a que nos tiene acostumbrados cierto vocalista de Birmingham, la manera en que Arduini y Begnal hacen suyos los solos del original merece todos los parabienes que se nos puedan ocurrir.
Agradable. La orientación más tendente al stoner con que arrancaron su andadura pervive a día de hoy en Entierro más en sonido y afinación de guitarras que en una escritura y un tono que están ya mucho más apegados al metal más tradicional. El hecho de que versionen un tema tan iniciático del género como “Call For The Priest” no debe ser tomada a la ligera. Hay grandes interpretaciones aquí, en especial en lo tocante a la dupla guitarrera, pero también en una base rítmica si no sorprendente, sí sólida y muy bien empastada. Al final, un Ep interesante y curioso por su pervivencia entre dos mundos y otra banda a seguir bien de cerca.
Texto: David Naves