Studio Report: Monasthyr «Eterno Linaje» (Maldito Records 2022)

Cita sabatina con los power metaleros asturianos Monasthyr para descubrir qué entierra su último álbum de estudio, primero para la discográfica Maldito Records y también para Leo Duarte (batería), miembro más reciente en unirse a esta aventura. Junto a él siguen Axel (guitarra rítmica), Javy González (guitarra solista), Julio Gayo (bajo) y Jorge Sanz (voz).

Eterno Linaje”, que así es como se llamará el disco, ha sido grabado, mezclado y masterizado por Diego Teksuo, quien nos acompañaría durante la escucha, y que cuenta con las colaboraciones de Pablo García (Alderaan, WarCry), Pacho Brea (Ankhara, Herética, Hybris..), Ramón Lage (ex-Avalanch, ex-Geysser, ex-Human…) y Carlos Sanz (Düneadain, ex-Melqart). Con portada del indonesio M. Luth Slaughter, debería ver la luz el próximo 18 de enero.

Un disco en cierta manera temático, sin una historia lineal a desarrollar pero sí un hilo conductor que amalgama las canciones, esto es, la historia de “Los Hijos de Hurin”, del profesor J.R.R. Tolkien, cuyo trasfondo temático o ideológico sirve de colchón a buena parte de los temas. Un background que sirve para alimentar líricas sobre “la soledad, la traición, la venganza o la amistad”.

Si algo bueno ha tenido esta maldita pandemia es el haber permitido a Monasthyr en particular y decenas de bandas en general reposar sus canciones y darles todas las vueltas que unas fechas más apuradas habrían impedido. Ello no es óbice, no obstante, para que toda vez suene la intro “La Locura” e irrumpa “Cómplice De Traición”, todo recuerde a los Monasthyr de siempre. Corregido y diría que amplificado por una producción, la de Diego Teksuo, que proporciona unas dosis de firmeza y contundencia nunca vistas en el sonido de los asturianos.

Hay grandes puntales dentro del disco. Qué duda cabe que juntar a Pacho Brea y Pablo García, grabar un videoclip y entregarle el título del álbum convierte a “Eterno Linaje” en el corte más ambicioso no ya de este trabajo si no de toda su carrera. Un videoclip que ya pudimos disfrutar en exclusiva y que la banda reconoce habérselo pasado como los indios grabándolo.

Junto a ella encontramos el clasicismo de “Laberinto”, un estupendo “Solitario” (con Carlos de Dünedain) o la más intrincada “Check In For Death”, con una distintiva intro de bajo, Ramón Lage a bordo e inspirada por la figura de Herman Webster Mudgett, considerado el primer asesino en serie de la historia.

Con letras que circulan entre lo metafórico y lo literal, a bordo de la contundente producción de Diego Teksuo, el disco transcurre sin grandes contrapuntos ni baladas. Apenas medios tiempos. Puro y auténtico Monasthyr para seguir donde lo dejara su anterior obra de estudio, aprovechando eso sí para corregir y aumentar los resultados previamente entregados. Por ahí no cabría hablar tanto de evolución como de confirmación. Una confirmación que vendrá en buena medida amplificada por el brillo que aportan al álbum los ilustres invitados que han tenido a bien acompañarles en esta aventura. En especial un Pablo García quien, liberado una vez más de sus cadenas y como ya hiciera en “Fallin’ Down” de Mad Rovers, demuestra que tiene poco igual en nuestro país con una guitarra eléctrica en sus manos.

En definitiva una primera escucha, al vuelo, de lo más agradable. Por las propias canciones y también la agradable compañía, tanto de los miembros de la banda que nos acompañaron como de los medios hermanos que acudieron a la cita. Un gusto. Queda ya nada más que contar los días hasta la salida del álbum y matar el gusanillo, como diría un clásico, con “salud y tralla”.

Texto: David Naves

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