Reseña: Maragda «Maragda» (Spinda Records 2021)

Neo-psicodelia progresiva la que nos llega hoy de la mano de Maragda. O al menos eso es lo que nos prometen desde el infatigable sello linense Spinda Records. Los barceloneses Maragda son Marçal Itarte (bajo y voz), Xavi Pasqual (batería) y Guilem Tora (guitarra). Este su debut homónimo, cuya salida al mercado marcada el pasado 15 de octubre, contó con producción, grabación y mezcla de Elgar Beltri en La Atlántida Estudio, master de Peter Deimel en el Black Box Studio (La Dionnaie, Francia) y arte de Xavi Forné (Error! Design).

Xavi Pasqual introduce la estupenda “The Core As The Whole” que abre el trabajo. Corte más extenso del mismo y toda una amalgama de riffs y atmósferas cargadas de feeling cuyo mayor valor es lo lejanas que resultan a cualquier tipo de impostura. Todo me suena muy natural, con detalles en las líneas de voz que me recuerdan a sus compañeros de sello Acid Mess, los barceloneses sacan pecho con un sonido compacto y sólido, que otorga debido protagonismo a toda la instrumentación presente en la mezcla, logrando que su música destile el debido equilibrio sónico. Tronco central para la faceta más virguera del trío y cierre para la más pesada. Gran arranque.

El prólogo de “The Calling” añadirá algo más de brío a su propuesta. Brío al que contrapondrán unas voces de cierto aire etéreo, sin alardes ni tampoco excesos, en un corte donde Itarte se hará grande al bajo y en el que la guitarra de Guilem Tora serpenteará entre solos preciosistas y riffs plagados de distorsión para conformar una segunda entrega más que apañada por escritura y que funciona como un tiro apoyada en su pegadiza alternancia tonal, destilando incluso cierto aroma a himno durante su puente central. El solo que irrumpe en su parte final quizás merecía algo más de desarrollo.

Hermit”, que anticipó al debut allá por el diez de septiembre y que pasa por ser uno de los cortes más rácanos en cuanto a duración del trabajo, resulta casi tan alucinada como las caleidoscópicas imágenes videoclip que la acompañan. Voces reverberantes, un riff llamativo y mucho setenterismo en un desarrollo eficaz, donde destaca sobremanera el largo solo de su parte final, pero que en suma resulta un tanto huérfano de la profundidad que poseen cortes más extensos del disco.

Orb Of Delusion” remansa en primer término la propuesta de estos Maragda, inundándola de un toque más reposado a la par que espacial, lo que dejará por el camino un desarrollo igualmente ágil, provisto de interesantes y bien trazados cambios de ritmo, pero que en suma destacará por la forma en que deja aflorar la cara más amable del joven trío barcelonés. “Crystal Passage” representa a los Maragda más tranquilos, oníricos y reposados, en tres minutos de una calma serena que tornará en solemne conforme transcurre por su tercio final y que contrasta con todo lo oído previamente en el disco más en el fondo que en la forma. La casi obligada calma antes de la tormenta que representarán el par de cortes finales.

Beyond The Ruins” se encarga de sacar al disco del letargo casi desde el primer acorde. Aquí están los Maragda más viscerales, pero también aquellos de principios de álbum que tan bien jugaban con los ritmos y el tono. Pasqual de la pachorra precedente se desquita con una picante línea de batería y todo parece dispuesto a ofrecernos una rabia siempre contrapuesta a trazos más retorcidos primero y psicodélicos después. Estupenda.

Y qué mejor cierre que el buen medio tiempo instrumental “The Blue Ceiling”, que resultará más que llamativo por arreglos, ágil en su construcción y que si bien no me resulta del todo espectacular en cuanto a ejecución, sí que al menos resulta ser lo bastante digno como para cerrar el disco con buena nota.

Buen maridaje de psicodelia y progresivo para una propuesta que si bien, a estas alturas, no resulta en absoluto rompedora, está trazada con habilidad e interpretada con gusto, porta gran riqueza de matices y queda quizá un tanto huérfana de un tono más predominante que amalgame mejor su ideario. Pero bueno, es un debut y las ideas buenas en su interior superan, pienso yo, a las negativas, confeccionando un más que valioso punto de partida sobre el que edificar futuras entregas.

Texto: David Naves

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