Reseña: Etxegiña «Herederos Del Silencio» (Vertebrae 2021)

Black metal bilboparisino y antifascista el que nos llega hoy de la mano de Etxegiña, o lo que es lo mismo: Waldo Losada (bajo y voz), Prosper Duffours (batería) y Titouan Le Gal (guitarras). Su primera referencia como banda es el single “Nosotros Los Etxegiña” al que se suma ahora este Ep de cuatro temas grabado, mezclado y masterizado en el Nidstang Studio al que adorna el arte Hagiophobic y porta un logo obra de Paulus Magnus. El EP vio la luz el 28 de septiembre en cassette gracias a través del sello alemán AbArt Corruption, mientras que La versión en digipack en el mes de octubre mediante el sello madrileño Vertebrae.

La “Nosotros Los Etxegiña” es una nueva visión de un tema ya publicado en 2018. Bien equilibrado en lo compositivo, más que digno en cuanto a sonido, pulcro a la vez que potente y con el suficiente empaque, donde la banda se acoge a parámetros de sobra conocidos pero se las arregla para desarrollarlos con gusto y acierto. En especial en ese final de poso más atmosférico a la par que desgarrado. Gran arranque.

«El Roble que Brota Indemne» sigue inmerso en esos postulados de black acompasado y casi marcial, amplificado aquí gracias al uso casi no poco frecuente del doble bombo y que se sustenta en algunos de mis riffs favoritos de todo el EP. En especial previo paso por un puente central más acelerado y visceral. Clásico corte bicéfalo, empecinado en confrontar la cara más pesada del trío con la más rápida y visceral, redundando en un corte algo predecible pero sin tacha en cuanto a ejecución.

La Montaña” hace uso de un prólogo tranquilo, remansado y pacífico para a continuación acomodar un tono melancólico, cuando no desesperado (el registro de Losada aquí es fundamental) y en el que la base rítmica del trío entregará el mejor desempeño de todo el EP. Bien cohesionada y todo lo diversa que este black a medio gas permite. Si bien pienso que el solo de su parte final merecía algo más de presencia, no deja de parecerme un corte más que interesante.

Igualmente calmo es el arranque de una “Los Cadáveres Insepultos de Albatera”, que ya anticipara al EP allá por el mes de septiembre, y cuyo trazo me recuerda en gran media a la anterior “El Roble que Brota Indemne”. Destaca en cualquier caso por una mayor carga melódica, en especial conforme transita hacia un tronco central donde, ahora sí, Titouan se explaya sin problemas. Buen cierre.

Ante el aluvión tan cliché ya de cierto tipo de black metal cuyo trasfondo no alcanza a ver más allá de la Segunda Guerra Mundial y/o el exterminio nazi, qué acierto el hacer lo propio sobre los pasajes más negros de nuestra historia, en concreto “la Guerra Civil Española, el movimiento libertario y el sufrimiento provocado por el dictador Francisco Franco”. Veinte minutos, por tanto, de buen black antifascista, que falta le hace a un género contaminado hasta sus mismas entrañas de bandas que le ponen cero pegas a compadrear con neonazis, cuando no directamente a hacer proselitismo de ideas profunda y absolutamente reaccionarias. Que cunda el ejemplo y bienvenidos sean.

PD: Permitidme un par de enlaces de interés: el primero al artículo “De Arnao a Celorio: los doce campos de concentración del franquismo en Asturias” y el segundo al libro “Los campos de concentración de Franco” de Carlos Hernández de Miguel.

Texto: David Naves

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