
Nos llegaba hace tiempo “Vértigo”, tercer trabajo para los metaleros navarros Mosh, pero la actualidad nos atropella (studio reports, conciertos, novedades…) y reconozco que esta reseña se me ha ido quedando un poco rezagada. Pero como dicen que nunca es tarde si la dicha es buena, habrá que proceder. Lo primero recordar que la banda la forman Gorka y Bruntxo en guitarra y coros, Diego al bajo, Jorge en baterías y finalmente Iñaki al micro. Este último trabajo de los navarros fue grabado por Álex Cappa y Pablo Rousselon en los The Metal Factory Studios, cuenta con arte de Guillem Bosch (Berri Txarrak, Toundra) y fue puesto en circulación a través de Maldito Records el pasado 10 de septiembre. Acompañadme a comprobar cómo de alto vuela este “Vértigo”.
De los diez temas que contiene el álbum, la banda ha tenido a bien comenzar con esta “Heridas” donde pronto quedan claros gran parte de los marcos dentro de los cuales oscila el sonido de los navarros. De ello se encarga el riff entrecortado que abre el disco, pero también el ambivalente y diverso registro que Iñaki entrega aquí, si bien decanta en gran medida hacia la agresividad en detrimento de la emotividad que derrochará en su epílogo. Lo que no se puede negar es el gancho de ese estribillo y la forma en que los coros aúpan al siguiente nivel a este arranque.
“Dale Más” apuesta por una mayor viveza desde detrás de la batería, insistiendo aún así en esos riffs entrecortados marca de la casa. Cabe decir que con cierto aroma a los franceses Gojira en estrofas y, sin embargo, más lindante con el metalcore más hímnico en estribillos. Echo en falta un bajo más presente en la mezcla que arrope en mayor medida la buena línea de batería que Jorge dibuja aquí. Pero en cualquier caso, otro buen arranque de metal bien construido y ejecutado.
“Estamos Muertos” da el pistoletazo de salida a la cara más pesada y arrastrada del combo navarro, evidenciando la estupenda compenetración del dúo Bruntxo y Gorka, que da como resultado varias de las mejores melodías de todo el álbum precisamente aquí. Y como colofón, de nuevo esos coros grandilocuentes y un tanto pomposos. Que los amas o los odias, no caben medias tintas. Mucho groove a término, un tono más atmosférico, producción mediante, y todo lo necesario para configurar uno de los cortes más interesantes de todo “Vértigo”.
Deriva tímidamente hacia el death melódico una “No Busques Problemas” que si en algo se esfuerza es en partir peras con su inmediata predecesora. Sí, hay buena presencia de los acostumbrados riffs pesados del quinteto, pero también una escritura ágil y bicéfala que terminará por configurar un corte atractivo y lleno de gancho. Todo sea dicho, pienso que el solo que da pie al epílogo bien merecía algo más de desarrollo.
En otro buen riff se apoya esta “Tiembla El Destino”. Otra construcción llamativa por poliédrica, tanto en el dibujo de líneas vocales como en los propios intercambios rítmicos y tonales que se producirán en su seno. Por contra, su estribillo, con la sempiterna rima camino/destino a cuestas, no termina de engancharme del todo.
“Lo Que Quieres” representa un despreocupado acercamiento hacia territorios más hardcore, lo suficientemente bien construido para no resultar del todo evidente y que sirve para que Jorge disponga las baterías más rabiosas de todo “Vértigo”. Buena manera de ampliar las miras del álbum y uno de esos temas que funciona mejor por el contraste que produce con sus compañeras de tracklist que por sí mismo.
“Vete”, por contra, resulta más descarnada, más asimilable al tono general del álbum, pero en su vertiente más puramente descarnada, dejará una poco menos que abrasiva línea de voz de Iñaki, que vocifera desesperado aquí hasta quedarse sin aliento. Gran labor melódica del dúo guitarrero, por contra, lo que terminará por construir en suma un contrapunto más que atractivo. En postulados si no iguales, sí bastante parecidos, se sitúa esta “Entre mis Manos”. Desde luego no la más original en cuanto a la gama de riffs desplegada, pero que acostumbra a funcionar más que bien en ese viraje hacia el groove más informal.
“Viejos Perros”, estrenada en forma de videoclip allá por noviembre de 2020, sí que funciona en lo que a riffs se refiere. También porque muestra la mejor cara como compositores de la banda navarra, así como las habilidades a los mandos de Cappa y Rousselon, que entregarán aquí uno de los cortes mejor producidos del disco. En especial durante su tercio final. Palabra:
“Química” cerrará esta media hora larga de metal contemporáneo jugando a colisionar su habitual metal pesado con riffs más marciales, industriales incluso, configurando así un cierre en buena medida atractivo, capaz de cerrar el disco con buen sabor de boca, rico melódicamente y perfectamente construido en su tercio final.
Y ya estaría. No es el disco más ambicioso en cuanto a duración pero por contra tampoco tiene grandes flaquezas. Lo bueno si breve. Además y a pesar de su corta extensión, entrega una apreciable riqueza tonal, guiños a otros géneros, algunos cada vez más habituales en este tipo de propuestas, como los representados en “No Busques Problemas” y “Lo Que Quieres” , y en definitiva, una búsqueda cada vez mayor de su propia identidad como banda. En Heavy Metal Brigade confiamos en ser testigos de esa búsqueda.
Texto: David Naves