
Y aunque llegamos directos desde el Mieres Centru Cultural de cubrir la descarga de Crudo, perdiéndonos a Alto Volto en el proceso, pues qué bien lo pasamos repitiendo con Mad Rovers, a quienes ya vimos en la presentación por todo lo alto de su estupendo “Times of Revelation” en tierras avilesinas.
Un concierto diferente a aquél, claro. Un escenario y otro no se parecen ni remotamente. Tampoco la banda contaba con la gran alineación que pudimos ver en el Auditorio de la Casa de Cultura, aunque sí con la presencia de su más reciente fichaje, el teclista y saxofonista Chema Menéndez. Una incorporación de calidad como pudimos comprobar el viernes.

De lo que alcanzamos a ver destacan detalles: que la banda parece estar en muy buena forma mientras despliega temas de su último disco como “Full-Time Slave” o del debut como “Out Of My Way”. También que hubo constantes problemas de sonido, dicho sea de paso, sentidos de manera más pronunciada sobre el escenario y no tanto frente a él, donde el sonido fue razonablemente bueno salvo contadas excepciones.
A destacar también la labor de Miguel Vallinas. La voz de Mad Rovers puede no ser el frontman más carismático de nuestra escena. A cambio, ofrece una ejecución realmente intachable, clavando de nuevo los a veces difíciles registros del disco con una seriedad y talento indiscutibles.
De nuevo habría tiempo para que Pablo García les acompañase en la inevitable “Falling Down” pero también a lo largo de la extensa jam final junto a Borja García de Alto Volto y Gary Parfitt de Mota Blues donde rendirían merecido tributo a The Who.

En general la labor de toda la banda es digna de elogio. Muchas tablas sobre el escenario, que salen a relucir cuando vienen mal dadas, como fue el caso, para bien o para mal. Con un gran disco bajo el brazo que no nos cansamos de reivindicar y cintura suficiente para entregar buenos directos a las duras y a las maduras, no queda desde aquí sino desearles lo mejor.
Texto: David Naves
Clip De Vídeo: José Ángel Muñiz