Crónica: Drunken Buddha en Santander (25/2/2022)

Santander se convertía el pasado viernes 25 de febrero en la segunda escala del «Tour Of Madness«, gira con la que Drunken Buddha presenta su segundo trabajo discográfico fuera de Asturias. Salir de tu zona de confort siempre es arriesgado y más en estos convulsos tiempos actuales para la música en vivo pero el quinteto volvía a salir triunfante en una plaza que al inicio de la velada no ofrecía visos de éxito en su convocatoria. Pero no adelantemos acontecimientos, pasadas las 9 y media de la noche «March Of Dementia» daba el pistoletazo de salida al show.

Sin apenas pausa salvo una escueta bienvenida sonaban «Sea Of Madness«, «Devil’s Breath» y «Purple Skin«, tres de las varias cartas ganadoras que contiene su nuevo disco. Dejaban así patente la contundencia de su base rítmica, impecables toda la noche, a pesar de algunos problemas técnicos más patentes dentro del escenario que frente a él. En esta fase inicial el brillo que ofrecen a los temas los teclados de Mario Herrero ya arrancaban entre el público el calificativo de «Jon Lord«. Gran trabajo el suyo también a los coros.

Llegaba el momento para regresar a su debut con «Can’t Hold Your Gaze» en la que la reencarnación del m.a.l. (Michael Arthur Long) confesaba que el cansancio pasaba factura tras no poder ensayar todo lo deseable. Nada más lejos de la realidad, su actitud, entrega y energía rozaría al final de la noche el calificativo de superlativa.

Bajarían las revoluciones para «Back Where I Belong«, otra de las joyas de contiene «II«. Un medio tiempo en el que Diego Riesgo deja bien claro que es uno de guitarras más prometedores, por no decir realidad, del rock astur. El ambiente se caldeaba y nos acercábamos al medio centenar de asistentes, todo pintaba mejor y la señal era que a Michael le empezaba a sobrar vestuario.

«Throw Your Life Away» y «Jester Song» anticipaban su último sencillo «High’em High«, tema que comenzaba con la máxima protagonizada por Mario, «los teclistas beben agua» que más de una sonrisa arrancó entre un público ya entregado al buen hacer del combo afincado en Gijón.

Con una década ya de vida, Drunken Buddha no olvidan sus orígenes para regalarnos 3 himnos, «Mr. Big» de Free, «Walking Of The Shadow Of The Blues» de los Whitesnake «buenos» y «Highway Star» de Deep Purple. También hubo una mirada al futuro con la presentación de un tema nuevo «Dance Of The Serpent Queen» con el que lograrían uno de los momentos de más complicidad con la parroquia.

Se acercaba el tramo final del show con un Michael desatado. La entrega no se negocia podría ser su lema, encima de un escenario, debajo de él o cuando convulsiona de pleno éxtasis en el suelo. Duro «contrincante» se han topado los compañeros de cartel de la banda para el concurso Forjando Leyendas que se celebrará en el mismo The New en abril.

La despedida curiosamente estaría protagonizada por 3 temas de su ópera prima «Lady Stardust«, «Medicine Man«, lección de señorío y asturiania incluida de Michael como réplica a un damnificado por la excesiva ingesta de alcohol y como colofón «Strangers & Fools» con su habitual baño en champán por parte del «frontman» y las unidades más cercanas al escenario.

Tras casi 2 horas y todos satisfechos, una nueva muesca decoraba el revolver de los Drunken. Próxima parada A Coruña, amigo galego no te lo pierdas, te arrepentirás.

Texto: José A. Muñiz
Fotos: Sheila Ortiz

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