Crónica obra de Belén Pardo realizada en su momento para el webzine La Kripta con motivo de la presentación en vivo por parte de Warcry de su tercer álbum de estudio «Alea Jacta Est«.

Asistimos al pistoletazo de salida de la gira del último disco del grupo, «Alea Jacta Est«, siendo este concierto también un tanto especial como el bautizo de su nuevo bajista, Roberto García. Después de ser teloneados por otro grupo astur, DarkSun (grupo surgido de las cenizas de los Nörthwind y que cumplió bien su cometido de telonero) , salió a escena el sexteto, bajo el sonido de la intro que daría paso a su tema «El Guardián De Troya«. Era un tema esperado y a mi modo de ver bastante acertado para abrir set list. Algunos pensaban que, cual suicida, Víctor nos deleitaría con sus diecisiete segundos de grito final, pero como es lógico, fueron unos once. Hubiese sido forzar la voz nada más empezar un concierto que duró la friolera de dos horas y media, lo cual se agradece siempre. «El Guardián De Troya» sonó calcado al disco, excelente, uno de los temazos del disco llevado al directo y una muestra más del papel que Manuel Ramil desempeña en éste nuevo trabajo.
Me tomaré mi tiempo para dar mi opinión sobre Rober. Como era de esperar, sobre el escenario se vio a un Roberto tenso, frio y nervioso. Cualquiera que se pusiera en su lugar hubiese hecho lo mismo e incluso creo que nadie le hubiese cambiado el puesto en ese momento. Los nervios le hicieron concentrarse más en su instrumento que en el público y sinceramente, para ser su primer concierto con WarCry le tengo que dar un notable a este chico. Su bajo sonó contundente (un poco porque Roberto usa púa lo cual define más el sonido y le da más contundencia) y su presencia en el grupo tuvo su constancia en los pequeños cambios que le ha dado al sonido de su bajo. Con el tiempo supongo que se irá soltando más y que se le verá disfrutar más del show dejando los nervios en casa. Desde aquí le damos a Roberto todo nuestro apoyo, le instamos a que siga haciéndolo tan bien y le decimos que se acostumbre a nosotros, los fans, que al fin y al cabo estamos para animar a nuestros grupos.

El segundo tema de la noche fue un clásico de la banda, «Luz Del Norte«, tema que el público sabe corear al dedillo y que dio paso al segundo corte del «Alea Jacta Est«: «Aire«. Impresionante. Digamos que es uno de los temas que más me gusta del disco y en directo afirmo me ha gustado mucho más. Creo que no me he equivocado en los temas que suponía que en directo sonarían aún más demoledores. Éste fue, sin lugar a dudas, uno de ellos. Por la reacción del público, ha sido uno de los temas que más ha calado y que más ha gustado, pese a las diferencias de opinión respecto a gustos que genera este disco, el más variado y rico compositiva y musicalmente de los tres que tienen en su haber.
Aún con el corazón galopando acompasado y veloz, tras tan sublime y angustioso a su vez tema, el set list continuó con otros dos clásicos, «Pueblo Maldito» y «Nadie«. La impresión personal desde donde yo me situaba era que parecía que el público conocía más los temas de los dos anteriores trabajos y que disfrutaba los nuevos casi de primeras oídas. Como se suele decir, nunca es tarde si la dicha es buena.
«Despertar«, el tema compuesto por Pablo, fue el siguiente en sucesión, otra estrella de la noche, no la única pero que sí hizo echar de menos algunos temas que no sonaron esta noche, como «Lamento» que para mi fue el gran ausente.»Un Mar De Estrellas» continuó emocionándonos, con un Víctor a media luz, cantando la balada con mayúsculas de WarCry, y que no puede faltar en ningún concierto. Esperamos que determinados temas no desaparezcan nunca del set list del grupo.
Con el sabor a mar y melancolía que nos había dejado Víctor tras su mar de estrellas, llegó otro esperado más, el segundo corte del disco, «Iberia«. Otra elección acertada. En directo sonó aún más contundente y levantó al público, que esta noche en general no estaba siendo excesivamente cálido, quizás por la lluvia que caía fuera.

Le siguieron más indispensables: «Vampiro» (esta vez sin la escenografía del concierto de fin de gira), «Dispuesto A Combatir«, «Señor«, «Nana«, «Hijo De La Ira«, y «Tu mismo«. Todos ellos ejecutados a la perfección y con buena respuesta del público. Poco queda que decir sobre estos temas en directo que no haya dicho ya. Una nota simpática del concierto fue el momento en el cual comenzaron a sonar las notas del «Fear Of The Dark» de la Doncella y el público tras la sorpresa se puso a corear la melodía. Muy bonito el detalle en un momento mágico de la noche.
Un momento álgido, sin lugar a dudas, fue cuando llegó el turno de «Reflejos De Sangre«. Otro corte más del disco que tiene más adeptos y que sonó perfecto. «Trono Del Metal«, asimismo, no pudo quedar fuera de la lista, ya es todo un himno del grupo que levanta a la gente desde la primera a la última fila. Tras él, sonaría el viento glacial y llegaría el «Capitán Lawrence» entre la nieve artificial como en su concierto fin de gira. Esta vez creo que hubo un fallo de ubicación del cañón, ya que los que asistíamos al concierto colocados en las primeras filas nos sentimos como el verdadero capitán entre la nieve, en forma de espuma, que no nos dejaba ver y a a veces incluso respirar. Un error leve pero un tanto molesto.
Después del consabido descanso llegó la parte del bis con «Alejandro«, otro tema que no puede faltar y que precedió a otro gran momento de la noche, turbado por un pequeño accidente técnico que fue la caída de uno de los micros de la batería. Comenzó «Espíritu De Amor» entre la ovación de la gente y sobre todo de los compañeros y amigos del foro del grupo que allí no encontrábamos. Las dos horas y media de concierto finalizaron con otro clásico himno del grupo, «Hoy Gano Yo«.

La tónica de todo el concierto, en cuanto a los temas nuevos se refiere, creo que ha sido la mejora latente que se percibe en directo. Han sonado más potentes, homogéneos y con más fuerza que en el disco. Ha sido una vuelta de tuerca a un disco muy bueno y que en directo tiende hacia una mayor dureza y un poco menos de virtuosismo explícito, con vistas a que los temas puedan ser coreados y disfrutados al máximo.
Como apunte extra, tengo que felicitar a Fernando Mon cuya compostura encima del escenario me maravilla y su risa tiene un efecto contagioso, al menos en mí. Me encanta verle todo el tiempo sonriendo y conteniendo carcajadas cada vez que alguno de sus compañeros se acercaba a él para hacerle reir. Se nota que disfruta de los conciertos y nos contagia a los que le vemos desde abajo. No cambies nunca, Fernando 😉
Como concierto que estrena su gira «2004-Alea Jacta Est«, la suerte ya está echada.
Texto y Fotos: Belén Pardo