Nueva cita con el metal de nuevo cuño en el ovetense Gong Galaxy Club y la venida de Tyrant, los madrileños Bloom y As Life Burns. Solo que Tyrant se caerían del cartel a ultimísima hora y serían reemplazados por los gijoneses Mesenktet.

La llamada tan tardía repercutió en la banda asturiana, que acudiría finalmente a la cita en formato trío: el formado por Alberto Guerra (voz), Óscar Ruisánchez (batería) y Rafa Howler (guitarra). El sonido no fue el mejor de la noche, comprensible dadas las circunstancias. El público era aun escaso, lo que tampoco ayudó. Presentaron entre otros el recién estrenado single “Estigma” y al final suplieron las carencias con entrega y carisma. Esperamos que próximas ocasiones les sea más propicia en todos los sentidos.

No era una noche fácil para los jovencísimos Bloom. Banda prácticamente desconocida en estos lares, sin disco aún en el mercado y cargando con una propuesta un tanto diferente que porta aires de Gojira, Meshuggah o incluso Veil Of Maya. No tuvieron mal sonido los de la capital, si bien las líneas vocales de Víctor Elena quedaban a ratos sepultadas ante las guitarras de Eduardo Cachero y Emmanuel Camacho.
Desfilaron temas que integrarán su ya próximo debut discográfico junto con una versión del “Toxic Garbage” de los franceses Gojira, bastante fiel al original. Hay que decir que, problemas con la voz al margen, cosas como “The Fractal” o “Miasma” les funcionan bien arriba del escenario. Banda a la que seguir los pasos con mucha atención.

Con una Gong registrando ya una buena entrada le llegó el turno a As Life Burns, que venían presentando su nuevo Ep “Polar” (del que tenéis una reseña aquí). Claro que no todo serían alegrías, ya que el del viernes supuso también el adiós de su batería Adolfo Cordero, por lo que al final el concierto resultaría un tanto agridulce.
En cualquier caso, los asturianos echan mano de una puesta en escena más personal en cuanto a luces así como del sonido más potente y al mismo tiempo nítido de toda la noche. Desde la inicial “I Failed” sorprende, conociendo al Gong, lo potente y compacta que suena la banda asturiana. Canciones cortas, verdaderos pildorazos de intensidad y groove, un juego de luces por momentos cegador y ganas, muchas ganas sobre el escenario.

Hubo tiempo para “Fire And Ice” o “The World Of Evil” pero también para para invitar a Belén TJ la curiosísima versión de Amy Winehouse que ya pudimos oír en “Polar”. Un buen concierto de una gente que parece llamada a alcanzar cotas mayores. El tiempo dará y quitará razones pero el viernes dejaron claro que las ganas y la entrega no se negocian. Por ahí es una pena la marcha de un batería como Dolfo pero nadie dijo que el trayecto fuese a ser un camino de rosas. Sea lo que sea que depare a unos y otros tened por seguro que os lo contaremos aquí, en Heavy Metal Brigade.
Texto: David Naves
Foto: H.M.B.