Y regresó la oscuridad a la Lata de Zinc en Oviedo. Los encargados de sumirnos en las profundidades esta vez fueron los gallegos de Soutomaior Balmog y los locales Totengott. Dos formas muy diferentes de entender el metal extremo y que, en cierta forma, me resultan complementarias.

Con la Lata de Zinc registrando una media entrada, y eso siendo generoso, serían los gallegos Balmog los encargados de romper el hielo. Con minimalista puesta en escena, apenas resumida en telones de fondo y parapetados tras su habitual make-up, desde la inicial “Birth Of Feral” dan la impresión de estar atravesando un gran estado de forma. “Hodegetria” sirve como recuerdo de su anterior álbum “Vacvvm” y poco a poco los de Soutomaior van dando razones a quienes pensamos que se tratan de una de las bandas más importantes, a día de hoy, de toda nuestra escena.
El sonido en líneas generales no me decepcionó, si bien es cierto que en ciertos momentos la guitarra del también vocalista Balc pareció abandonar la causa y el recinto. Con un reducido set de alrededor de 40 minutos agitaron cabezas y levantaron puños de un público escaso pero resiliente. Esperando ya poder volver a verles en circunstancias más propicias.

Totengott enarbolaron una vez la bandera de la pesadez y la oscuridad. El trío asturiano dispuso de cerca de sesenta minutos para restregarnos de nuevo su habitual mezcolanza genérica ante un público fiel que rara vez les da la espalda. Por una vez sin parapetarse tras introducciones ominosas, yendo al grano desde un primer momento, “The Way Of Sin” de su hasta el momento último disco “The Abyss” ya pone sobre aviso de la que se nos viene encima.
Igualmente con una puesta en escena que apenas se reduce a diversos telones dispuestos sobre el pequeño y coqueto escenario de la Lata de Zinc, cráneos animales, la habitual capa en la que se envuelve el guitarra y voz Chou Saavedra y humo. Cantidades ingentes de cegadora niebla blanca. Tampoco necesitan mucho más.

Hubo tiempo para volver a su primer disco de estudio, aquél “Doppelgänger” con el que sorprendieran a propios extraños en 2017. También para ahondar en lo más pesado del abismo. En líneas generales percibí una vez más la buena conjunción del trío astur. Desde luego en un ambiente que parece más propicio para ellos que la tarde al aire libre de aquél Kuivi Pop Up del pasado año.
Una buena noche en definitiva. Desde luego no la mejor en cuanto a venta de tickets aunque tampoco quiero ser catastrofista tras las buenas entradas que la ciudad venía encadenando en las últimas semanas y de las que os hemos dado cumplida cuenta en estas páginas.
PD: Como siempre un saludo a compañeros de medios afines y nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves