
Viejos conocidos de nuestra escena extrema, Decrapted es el nuevo proyecto que vuelve a reunir a Dave Rotten (Avulsed, Holycide, Famishgod…) con Vicente Payá (Bis•nte, Golgotha, Unbounded Terror…). Ambos músicos ya coincidieron en bandas anteriores como Yskelgroth o los propios Golgotha, siendo la que nos ocupa la primera vez que el impulso principal no es otro que facturar un disco de death metal de la vieja escuela “intenso y brutal, con dosis de melodía y grooves «matadores”.
El caso es que el aspecto lírico corre de parte del sueco y compañero de Dave en Putrevore Rogga Johansson (Paganizer, Massacre, Catacomb, Ribspreader…) para un disco que cuenta así mismo con la ayuda de Camilo Pirata (guitarra solista) y Miquel Angel Riutort “Mega” (batería), quien además fue el encargado de grabar, mezclar y masterizar el álbum en sus Psychosomatic Recording Studios. El estudio ucraniano Daemorph Art (Abominable Putridity, Pyrexia, Vulvodynia, Traumatomy) diseñó el arte de un álbum que veía la luz el 5 de abril en CD, 12”LP, Cassette y Digital a través de Xtreem Music.
Sin introducciones ni miramientos, “Bleeding Devourment” irrumpe virulenta en la más pura tradición del vocalista madrileño. No obstante, tras ese arranque enfebrecido lo que tenemos es un corte bien escrito, por momentos monolítico, por momentos celérico, interesante por el juego de registros de su línea vocal y que si bien no porta riffs extraordinarios, me resulta suficientemente digno en su conjunto. Anticipó al disco a mediados de enero:
“Forcefed Human Flesh” deja de primeras la cara más pesada de estos Decrapted. Es un prólogo con el punto justo de melodía, que pronto cede el paso a un trazo alterno, plagado de violentas andanadas, blast beats mediante, interrumpidas aquí y allá por una algo díscola guitarra solista. Dave deja su registro más hosco, emparentado en gran medida con el que ofrece en su otra alianza con Rogga Johansson, los siempre interesantes Putrevore. Aquél groove que anticipaba la nota de prensa adjunta al disco se materializa aquí en un epílogo de largo recorrido y factura notable. De mis favoritas del disco.
“Cook On The Stake” brinda en gran medida la cara más pesada y monocromática del dúo, salpimentada aquí y allá de death metal de nervio clásico y correcta factura. Hay melodía, poca, siempre de la mano de Payá, como contrapunto a otro trazo ágil pero un tanto predecible, donde destaca igualmente la labor del mallorquín en tareas rítmicas. Sea como fuere un corte que me agrada en mayor medida cuando se desenvuelve en ritmos más pesados y no tanto en sus momentos más nerviosos.
“Headless Haunting” es una de las entregas más rácanas en cuanto a duración de este debut. Lejos de desbocarse en busca de la velocidad absoluta, se reinventa en cierto modo para prestarle algo de frescura a este tracklist. Camilo, ahora sí, exhibe algo de músculo técnico y la oferta termina por redondearse con esos ritmos matones del puente central. A veces menos es más.
“As The Horror Comes” amplía la brecha abierta por el tema anterior, oxigenando de nuevo al disco que la contiene. Sin tampoco salirse de madre, es cierto que resulta unas décimas menos agresiva que sus compañeras, a lo que ayuda el marcado baile de registros de Dave al micro pero también ciertas melodías de guitarra y los contrapuntos que generan. Y aunque su escritura me resulta cuanto menos agradable, el tímido solo que antecede al epílogo bien merecía algo más de desarrollo.
“Bloody Cave” enlaza con la anterior “Cook On The Stake” a la hora de mostrar sin tapujos la cara más árida, pesada y monocromática de la banda. Rotten ennegrece su registro en algunas de las voces más cavernarias que le recuerdo y poco a poco el corte va adquiriendo un brío más reconocible, para finalmente recuperar y ampliar la aridez inicial. A mi modo de ver otro de los cortes principales de “Bloody Rivers Of Death”.
Así las cosas, el prólogo de esta “The Ravenous” no tarda en reconducir hacia terrenos más reconocibles. Es una gramática de mejor encaje con las grandes ideas detrás de este debut, que esconde por igual partes pesadas y veloces, rimando de nuevo con los cortes iniciales y con algún que otro detalle técnico de brillo comedido. Desde mi modesto punto de vista una de las propuestas menos brillantes del álbum.
El final es para esta bien planteada y mejor ejecutada “Meat Truck”, donde asoman por igual un trazo ágil, un buen trabajo en lo tocante a melodías, riffs con gancho y el característico intercambio de registros en su línea vocal. Otro de los aportes de este “Bloody Rivers Of Death” con los que disfruto en gran medida. Quizá porque injertado en su ADN arrastra algo de Putrevore, mi proyecto paralelo favorito de Rotten hasta la fecha, quizá por lo bien ejecutados que resultan sus cambios de ritmo o simplemente por ser la más extensa de todas.
Dicen que lo bueno si breve… Media hora pelada de death metal sin compromisos ni apenas dobleces, cimentado en una más que correcta faceta riffera y en la siempre cumplidora labor de Rotten al micro. Quien siga al madrileño de forma habitual hallará aquí dentro poco o ningún lugar a la sorpresa. Si acaso, esa pesadez de “Bloody Cave” o el intercambio entre registros de “Bleeding Devourment”. Asalta ahora la duda de si el proyecto ve la luz con visos de continuar o se queda en anécdota. El tiempo dirá y Heavy Metal Brigade os dará cumplida cuenta.
Texto: David Naves