Reseña: Bad Saint «No Man’s Land» (Demons Records 2022)

Bad Saint es el nuevo proyecto de hard americano tras el que se parapeta el guitarrista de Ankhara Cecilio Sánchez. El madrileño se acompaña en esta nueva andadura de José Arribi (batería), Mike Vice (bajo), Álvaro Babón (voz) y David Vita (guitarra). “No Man’s Land”, que así se llama este debut, fue producido por el propio Cecilio, así como grabado, mezclado y masterizado por el Evil Hunter José Rubio en Meiga Sound Studios, quien además aprovecha para colaborar en dos temas del álbum.

There Ain´t New Kings” presentó al disco en sociedad pocas fechas antes de escribirse estas líneas. Es un hard rock directo, sencillo, apoyado en un riffs nada sorprendentes pero que, en cualquier caso, funcionan como sustento de esa buena línea vocal que la alimenta. La alternancia vocal entre Babón y el propio Cecilio no deja de tener su punto, así como ese buen solo de guitarra que anticipa el epílogo. En cuanto a producción me chirría un tanto el sonido de una batería que en las partes más ligeras ocupa más espacio del que me gustaría. Me parece un buen arranque en cualquier caso.

Toda vez supera su tranquilo prólogo, “No Man´s Land” lleva una onda que me recuerda inmediatamente al bueno de Jeff Scott Soto. Especialmente a aquél estupendo “Lost In The Translation” de 2004. Apacigua el brío del tema inicial para perderse por un rock más cadencioso y sensual, bien sujeto por una precisa base rítmica. Sus riffs no alcanzan a sonarme sobresalientes pero cumplen de sobra su cometido. Babón está certero al micro y si algo echo en falta es una construcción algo menos predecible.

All My Friends Are Going To Hell”, primero de los temas donde colabora José Rubio, hace suyo el libro de estilo de los Guns N’ Roses más enérgicos cara a entregar, en terrenos puramente interpretativos, uno de los cortes más certeros de todo el debut. La banda parece especialmente cómoda en estos ritmos más dinámicos, destacando además una producción que ha sabido dotar a este certero rock and roll de todas las herramientas necesarias para que uno termine por perdonar el más que evidente sabor a la banda de Axl Rose que desprende. Los coros bien empastados, el punto justo de reverb en los solos, la sensible presencia del bajo de Mike Vice. Todo carbura a buen nivel y por ahí es una pena que apenas alcance los cuatro minutos.

Turn It All Around” no baja el pistón en cuanto a intensidad, si bien vibra en una onda bien distinta a la de su predecesora. Atesora un gran trabajo en cuanto a guitarras, en especial en lo referente a riffs, deja una escritura que eleva el paradigma del disco y carga, eso sí, con una línea vocal que vendrá a destapar ciertas carencias de Babón al micro. No tan graves como para descabalgar el corte en su totalidad pero sensibles en cualquier caso.

Whisky And Pills” bien podría recordar a bandas asturianas como The Punishers o Leather Boys en ese trasunto de hard rock enfebrecido y despreocupado, con Cecilio al micro en tesituras bastante altas que le darán otro aire al álbum y que si bien vuelve a estructuras más sencillas, deja por el camino una buena labor en lo interpretativo. No sorprende, tampoco creo que decepcione. “To Hell And Back”, segundo de los cortes con Rubio a bordo, rebaja un par de puntos el nervio que arrastraba la entrega previa cara a posicionarse como uno de los cortes más sorprendentes y llamativos del debut, que lo mismo rima con Queen en el armado de algunas líneas vocales que con los Aerosmith pre “Get A Grip”. Diferente, llamativa y acertada.

Con “Hair Of The Dog” la banda revisita a Nazareth y lo hace con toda la lealtad y el cariño que uno esperaba. En manos de Bad Saint no tendremos el poderoso registro de Dan McCafferty pero sí un final que obvia el engorroso fade out del original en pos de un epílogo más enfebrecido. De resultas de todo podría decir que la banda sale más que airosa del envite, que no es poco decir.

Sheriff´s Wife”, con una introducción de batería que me conecta de manera instantánea con aquél “Over The Hills And Far Away” del gran Gary Moore, en realidad tiene pocos puntos en común más allá del guiño inicial con el clásico del guitarrista belfiano. No obstante abraza los grandes leitmotivs del disco y sin llegar a resultar tan diferencial como lo pueda ser “To Hell And Back”, lo cierto es que no deja de darle otro aire al disco. Todo lo contrario que la final “Rock This Town”, que por momentos parece algo desganada, apática incluso, finiquitando este “No Man’s Land” con un regusto amargo que desde luego no merecía.

Suma de aciertos y errores en el debut de los chicos de Bad Saint. Media hora larga para fans del hard rock más puro, donde sin embargo han cabido los suficientes guiños como para que el disco gane en personalidad lo que pueda perder en previsibilidad. Mimbres hay de sobra y buenas canciones también. Y claro que faltan aspectos por pulir, los más como digo en cuanto a unas composiciones a veces demasiado evidentes, pero el primer paso está dado y ahora, si el proyecto sigue adelante, no queda sino consolidar la propuesta en el futuro. Estaremos a la escucha.

Texto: David Naves

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