Extraído de un hilo en twitter creado por nuestro colaborador David Naves.
Un poco por recapitular, también por darle algo de cobertura a gente que pienso la merece. La música asturiana viene experimentando un momento dulce que a estas alturas no creo escape a nadie con orejas. Y lo mejor de todo es la variedad, psicodelia, power sinfónico, thrash, death melódico, blues rock, metalcore, prog… pero esto qué es. Hubo un tiempo en que la presencia del dúo WarCry – Avalanch apenas permitía vislumbrar nada más. Hoy, con ambas bandas en punto muerto, toca mirar debajo de la alfombra.
– Acid Mess hicieron un disco fantástico en 2020. Y les guardo cariño, además, pues fueron la primer banda que vi en directo tras el confinamiento. «Sangre De Otros Mundos» era cosa muy seria, como casi todo lo que suele salir del sello Spinda.
– Parece que mientras existan Drunken Buddha, el legado Purple permanecerá a buen recaudo. Más allá de la influencia, «II» era un disco casi ejemplar, pegadizo y muy disfrutón.
– Actvs Mortis surgieron casi de la nada en 2019 para dejar en el 21 un híbrido de death / grind que me resulta tan adictivo como socarrón. Puro nervio.
– Siguiendo con el metal extremo, Crummer, proyecto paralelo de los Cathexia Lalo y Abel Suárez, puso de nuevo al death metal asturiano de actualidad gracias a un más que interesante «Deathwards«.
– Y hay que hablar del debut de Selfaware y su thrash entre técnico y machacón. Un gran disco para tratarse de un debut de una banda con una pinta bárbara.
– Por no mencionar lo alto que vuelan Unexpectance con su nuevo «Vortex«. Melodeath groovie a un nivel comparable a cualquier banda de fuera que se te ocurra. Y grabado aquí.
– Y cambiando de tercio, lo de Mad Rovers. Entre el blues rock, el prog, incluso pequeños atajos doom vive una banda especial que ha parido un segundo disco que es ya uno de mis trabajos favoritos facturados en esta región jamás. No bromeo.
– «Butterflies» de Last Days of Eden puede ser fácilmente uno de los álbumes más completos y mejor escritos que haya dado el sinfónico dentro de nuestras fronteras. Grabado aquí con un sonido de los de allí. Un espectáculo para cualquier fan del género.
– Reconozco que el primer disco de Brutalfly me cogió con el pie cambiado por completo. Les conocía de su Ep de 2015 pero a día de hoy son una banda muchísimo más técnica, atrevida y laberíntica.
Y no quiero olvidarme de Monasthyr, As Life Burns, Green Desert Water, del discazo que está por salir de Blast Open todo en cosa de año y pico en una región de apenas un millón de personas y discos en gran parte grabados aquí Ovni, Dynamita, Breakdown, Acme… Como siempre, no nos daremos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdamos.