
Pensado como primer capítulo de una serie de tres entregas, que de hecho se encuentran ya escritas, “Na Alma” es el debut de los gallegos folk death melódicos Xhamain. La banda, radicada en Vigo, la integran a día de escribir estas líneas Mariah Fosado (voz), Alex García (batería), Michelle Dopazo (bajo), Alberto Fernández (guitarra) y Rubén Alonso (guitarra y voz). Es el propio Alonso además el encargado de grabar y mezclar este debut en los Kastell Von Pahlomen Studios, que posteriormente masterizaría Tony Lindgren (Amorphis, Dimmu Borgir, Wardruna, Rotting Christ, Orphaned Land…) en los Fascination Street Studios propiedad de Jens Bogren. Finalmente contar que el arte que adorna la portada es obra del búlgaro Georgi Georgiev de Moon Ring Design y que Suspiria Records lo editó a finales del pasado octubre. La banda pretende presentarlo con una amplia gira durante este 2022. Siempre y cuando “Oritrón” lo permita, claro está.
“Entrando Na Alma” es la delicada aunque algo recurrente introducción de un trabajo cantado apoyado en la siempre curiosa y llamativa musicalidad del galego. Ejerce de buen entrante para una “Eterna Soedade” donde lo primero que llama poderosamente mi atención es el sonido de las baterías. Restan más que suman, no suenan nada naturales y ejercerán como rémora de lo que, por otro lado, es un tema bien balanceado, con un inteligente uso de gaitas y arreglos que acompañan en lugar de opacar y realmente elevan la composición a la que acompañan.
“Tempo Atrás” persiste en su particular búsqueda de atmósferas, esta vez creadas a partir de riffs algo más retorcidos y elevados que los del tema precedente, siempre con ese extraño sonido de caja pero que resulta notable por ejecución. Habituales registros enfrentados en voces y estribillos con gancho. Como déficit, eso si, que las gaitas que ocupan buena parte del tronco central estén tan diluidas en la mezcla final, faltas de un mejor engarce con el tema al que acompañan. Lástima, porque no creo que estemos ante una corte fallido ni mucho menos.
“Tan Só Tres” le cambia el pie al disco. Buen contrapunto al par de entregas anteriores, más apaciguada en lo rítmico, de lo cual resulta en una acusada ganancia en cuanto a creación de atmósferas. La línea vocal no resulta novedosa, de hecho entrega un par de tics bastante acusados y reconocibles, no obstante conecta bien con toda la amalgama de riffs y arreglos. Pinta a tema importante para los gallegos cuando se suban a las tablas.
“Soño De Inverno” adelantó al disco allá por junio de 2021, que ya ha llovido, y cuesta poco desentrañar los motivos por los cuales Rubén Alonso y los suyos decidieron otorgarle tales honores. Su estructura es clásica, pero su sonido, especialmente en lo tocante a los arreglos, difieren en parte de los grandes tropos del álbum, otorgándole una perspectiva que rima con el resto de composiciones sólo a ratos. Amplía el rango influencial de “Na Alma” y deja entre medias una más que apañada línea vocal y un lucido solo de guitarra. Para qué más:
“Xunto A Ti” ahonda en el cambio de tercio que ya dejaba entrever “Soño De Inverno” entregando una balada que sabrá sacar pecho de la serie de elementos que acompañan al curioso folk melódico de los gallegos. Delicada, bien construida, por momentos preciosista y buena muestra del saber hacer de Xhamain en el plano técnico. Todo a pesar de que los riffs pueden pecar de cierta falta de originalidad, si bien nunca de no resultar el acomodo perfecto para una Mariah Fosado que, mano a mano con el crescendo que impregna el trazo de esta sexta entrega, construye su mejor línea vocal de todo “Na Alma”. Estupenda.
El disco finaliza con la trilogía “Plenilunio”:
Parte 1 – «Reflexo» es engañosa. Parte de un trazo elemental y sencillo para retorcerse, siempre sin excesos, conforme transita hacia su tronco central. Posiblemente uno de los cortes donde mejor funciona la dualidad vocal de todo el trabajo.
Parte 2 – «O Son Do Mar» tiene mayor enjundia. Dejando de lado, eso sí, un prólogo que me resulta un tanto naif a estas alturas, lo cierto es que me agrada y entretiene esta segunda parte, quizá por la forma en que entrega una mayor agresividad. Siempre contenida y dentro de los grandes leitmotivs del disco, pero diferencial en cualquier caso. Estupendo el solo que antecede al epílogo.
Parte 3 – «Amencer” cierra este “Na Alma” rozando los ocho minutos en un corte que se distingue por la buena línea de batería en que se sustenta. También por lo curioso de sus estribillos pero también por la persistencia de unos riffs que aquí distan de ser brillantes. Entiendo que nunca son punto focal en una banda de estas características pero aún así no puedo evitar pensar que les falta algo de personalidad en no pocos rincones de este último corte. Un último corte, en cualquier caso, que entrega un puente central llamativo por lo virguero del mismo y un acelerón final, gaitas mediante, bastante bien resuelto.
Lo mejor que se puede decir del debut de Xhamain es que la banda ha encontrado pronto su sello personal. Lo peor, que el sonido dista de ser brillante en más momentos de los que me gustaría. Errores de juventud de un primer disco o cierta precipitación tal vez. Más allá de eso, el disco condensa bastantes motivos para creer. Focalizados especialmente en aspectos compositivos y no tanto en los técnicos, aunque por ahí quedan buenos detalles en este aspecto. Con sus más y sus menos una buena primera piedra de toque. Quedan dos y esperamos dar buena cuenta de ellas aquí, en Heavy Metal Brigade.
Texto: David Naves