Nueva noche de metal con la venida de Selfaware y Amenti la ovetense Sir Laurens. Thrash, power metal y nostalgia se darían la mano para brindarnos otra velada de buena música aunque con una entrada un tanto floja. Casi una constante en los últimos conciertos en la ciudad lo que precipita ciertas decisiones que no podemos sino comprender. Mal que nos pese. Pero vayamos a lo que nos ocupa.

Alrededor de las 21:50 de la noche acudirían a escena los mierenses Selfaware y, tratándose de una banda debutante, sorprende ver tantas camisetas suyas entre el público. Tienen arrastre pese a la juventud del proyecto, lo cual no deja de ser buena señal.
Arrancarían con “Chaos Theory”, tema que también abre su debut (reseña aquí) y desde el primer momento gozan de buen sonido. No obstante su show alteró el orden de ese estupendo “Entropy”, pasando de la pesadez inicial a la velocidad de cortes como “Damage Is Done”. Un set list bien construido, una banda bien armada y enganche con el público. Poco más se puede pedir.

Y si bien Simón mostró inicialmente un buen estado de forma, lo cierto es que su voz llegaría algo justa al final del set. Nunca de forma irremediable y sin que “Soul In Pain”, una de las más celebradas, o la final “Cognitive Closure” quedasen deslucidas. No fue el caso. Sin saber qué le depara el futuro a una banda como esta, lo cierto es que los síntomas no podrían ser mejores.

Y del thrash pesado de Selfaware al power metal de los vallisoletanos Amenti, con un viejo conocido de la parroquia asturiana al frente como es Juan Lozano. Y aunque, cosas del directo, su concierto sufriría un retraso de última hora por algún tipo de problema técnico, arrancando finalmente a eso de las 23:20 h, lo cierto es que nos hicieron pasar un rato más que agradable.
También Amenti harían uso del primer tema de su debut. Un “Sueños” que inauguró una primera parte del show en la que si bien el sonido no desluce las canciones, dista de ser perfecto. Al menos donde nos encontrábamos, la voz de Lozano tardó en hacerse comprensible. Sea como fuere, la banda exhibe un alto nivel técnico mientras desarrolla temas como “Sin Miedo” o la más pesada y oscura “Ángel Exterminador”.

Cabría un pequeño guiño al gran Dio con la inmortal “Rainbow in the Dark”, muy celebrada por la gente, para después volver a la cosecha propia con “Renacer” o “El Enviado”. Destaca la labor de David Fernández y Pablo Rueda en guitarras. Certeros y con química, como toda buena pareja de guitarristas debe ser. “Un Solo Camino” precedería a los bises donde llegarían las sorpresas…
…al menos para los despistados. Juan Lozano sale enfundado en una camiseta de “La Llama Eterna”, que cumple sus bodas de plata en este 2022, presenta a un tal Alberto Rionda y la banda va de cabeza a un “Vicio Letal” que enardece al público. Y es que Oviedo parece seguir imbuida sin remedio por la nostalgia. Máxime cuando la banda sigue con “Excalibur”, el tema que daba nombre a aquél disco de 1997 y un “I Want Out” de Helloween que supo a gloria a más de uno. Un gran fin de fiesta.

PD: Como siempre mandar un saludo a los habituales que no fallan nunca y tanto nos animan y alientan a seguir adelante con este proyecto. Como suele decirse: ellos saben quienes son.
Texto: David Naves
Foto: José Ángel Muñiz