Reseña: Narwhale «El Espacio Interior» (Autoproducción 2022)

Segundo disco y nuevos horizontes para los progresivos asturianos Narwhale. El fundamental se acomete en un aspecto lírico que vira ahora hacia el idioma de Cervantes, obviando el inglés de aquél estupendo “Heart Of The Corpse-Whale” de 2019 (reseña aquí) y que la maldita pandemia terminó condenando al olvido. Aquí siguen Víctor Puente en baterías, Ales Sánchez y Diego Aparicio a las guitarras y Javier Fernández como compositor, bajista y voz.

El Espacio Interior” ha sido producido, grabado, mezclado y finalmente masterizado por el Mad Rovers Carlos Suárez en los Estudios Red Gain (Gijón) entre septiembre y diciembre de 2021. Con coros de Miguel Vallinas y José Mora (compañeros de Suárez en la mentada banda asturiana) y diseño de Michel Vigo, el disco vio la luz el pasado 16 de mayo. De momento únicamente en formato digital.

Como es arriba es abajo, como es adentro es afuera”. Este principio de origen hermético constituye el eje alrededor del cual giran las cinco historias que componen el disco conceptual.

¿Bueno pero a qué suenan Narwhale en 2022? La inicial “Nebulosa Barnard 33” sorprende por la forma en que funde su prog brioso con un trazo retorcido, casi laberíntico, adornado con mimo y repleto de pronunciados cambios rítmicos. Aquél tópico de que necesitarás más de una escucha para apreciarla como se merece nunca fue tan cierto. Aquí brilla la construcción de las primeras estrofas con esos crescendos tan marcados y más tarde el notable nivel técnico que adorna su tronco central. Corte más extenso del álbum y llamativo arranque.

Una mayor oscuridad inunda esta “Los Anillos De Saturno” con la esquizofrenia como trasfondo. Javier Fernández acomete su línea vocal con una mayor vehemencia y el corte transpira, casi a cada paso, una congoja y un desasosiego casi palpables. Y aunque denoto algún verso que otro un tanto atropellado en alguna de las estrofas, la banda parece muy cómoda mientras se enfrasca en ese crescendo que habrá de conducir a su tronco central. Finalmente un epílogo entre la gravedad y la calma para un corte magnético, quizá mi favorito de este “El Espacio Interior”.

Siempre que alcanzo “Océanos De Tiempo” no puedo evitar recordar los primeros trabajos de Steven Wilson tras la ruptura de Porcupine Tree. En especial aquél magnífico “Grace For Drowning” de 2011 y las canciones más oscuras del mismo. Curiosamente y quizá por ahí que no me atrape tanto como lo hacen sus compañeras de tracklist. Lo que tampoco significa que estemos ante un tema menor. Para nada es el caso y mucho menos cuando irrumpen su buen estribillo primero y esos significativos detalles técnicos después. Al final y como digo, me agrada pero menos.

La entrega más rácana en cuanto a duración es la instrumental “Pantanos De Neptuno” donde brilla la faceta solista de la banda pero siempre de manera solidaria al corte que la acoge y nunca al revés. Su riff, muy Gojira, tiene gancho, y su trazo primerizo, un tanto lineal, se irá retorciendo conforme se encamina hacia el epílogo. Nada excepcional, cabe decirlo, pero agradable en todo caso.

La final “Los Rojos Vientos De Marte” versa sobre la forma en que “el fanatismo, la persecución política y el fascismo se ciernen sobre nosotros”. Y he de decir que me agrada la forma en que lo hace, tirando de metáforas y huyendo de mensajes manidos, chabacanos o panfletarios. Apreciable además en lo musical, con ese trazo retorcido y audaz, que destapa su mejor cara como intérpretes, guiños post rock inclusive, finiquitando el disco por todo lo alto.

Puede sonar a tópico pero es mi sensación: Narwhale suenan más personales en este segundo álbum. Aun cuando “Heart Of The Corpse-Whale” ya era un trabajo para nada evidente. La buena composición, el así mismo buen nivel técnico y la forma en que éste opera siempre en favor de las canciones y no al contrario. Incluso en la instrumental “Pantanos De Neptuno”. Es también un disco menos grave, que si bien alberga cierta rabia dentro de alguno de los cortes, se desliza hacia terrenos más atmosféricos. Por ahí habrá quien eche en falta una mayor pesadez. “El Espacio Interior” me resulta un gran disco en cualquier caso, nacido además en una región muy poco dada a sonoridades de este tipo y que augura lo mejor para los avilesinos. Esperamos contároslo aquí, en Heavy Metal Brigade.

Texto: David Naves

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