Crónica: Noche de contrastes en el Desván Fest 3

La ovetense Sir Laurens bien merecía una despedida como la que le brindó el pasado sábado la tercera edición del Desván Fest. Los protagonistas: Valkyria, Lethärgus, Monasthyr y Dünedain. Con una afluencia de público notable, que no sobresaliente, y algo de retraso sobre los horarios marcados, pudimos disfrutar de otra buena jornada de metal.

A los vascos Valkyria les tocaría la siempre inoportuna tarea de abrir la velada. Y no se puede decir que fallaran en el empeño. De hecho desplegaron un gran sonido Con la introducción de su primer disco dio inicio un show que dejaría buen sabor de boca entre el público. Enlazando “Tierra Hostil” y “Abatido”, la gente incluso coreó sus temas. Buena señal para una banda aún joven como esta.

Y aunque hubo algún que otro problemilla de sonido, nada que no arreglase un improvisado solo de batería. “Ecos Del Mañana” sirve como presentación de la banda y el público responde bien a la llamada de los bilbaínos. Tienen canciones con gancho y hechuras de buenos músicos. Sin duda un gran arranque de noche y ojalá poder verles de nuevo con un set-list más amplio que nos confirme las buenas sensaciones vividas el sábado.

Aunque fuese por poco, Lethärgus eran la banda más diferente de todo el cartel. Pero su “Eclectia” de 2021 es un gran disco (reseña aquí), lo que terminaría por dar sus réditos. Es verdad que la recepción inicial fue algo fría pero los madrileños terminarían por meterse a la gente en el bolsillo. En gran parte gracias a que César Ortiz (ex-Nocturnia) demostró ser un buen líder pero también a los buenos músicos que le rodean.

A eso de las 21:35 “Destino Cruel” da inicio a su concierto y es verdad que, en un principio, el sonido es mejorable. Que si bien es cierto iría mejorando a lo largo de los siete temas que desplegaron, emborronó su salida a escena. Suerte que para cuando suenan “Perdido”, de su debut, o la estupenda “Quiero Odiarte”, todo carbura para dejar una más que grata impresión. Otra banda con muy buena pinta.

El de Monasthyr sería el show más especial de la noche. No sólo porque serviría como despedida, en tierras asturianas, de su guitarra Axel, anunciada durante la semana, sino también por una serie de acontecimientos que vinieron a remarcar el aire festivo que tuvo su actuación. Calcando el arranque de su último álbum “Eterno Linaje” (reseña aquí), salen a escena a eso de las 22:45 para dar, con total seguridad, uno de los shows más sentidos de toda su trayectoria.

Y aunque venían presentando nuevo trabajo, hubo guiños a aquél lejano debut de hace ahora diez años con “La Erosión de Mis Lamentos” o al EP de 2017 con “Seis Infiernos”. Un buen repaso a su carrera en donde vimos al bueno de Axel más motivado que nunca. Que ya es decir.

Como decimos todo el show fue una fiesta. Con los Piratas de Libertalia subiendo al escenario incluso para una “Luna Maldita” que vendría a certificar el carácter festivo del concierto. Cabe destacar igualmente el buen recibimiento que tuvieron los temas de su último álbum. Conectan con la gente y funcionan. Para cuando Carlos Sanz de Dünedain sale para “Solitario” todo va sobre ruedas. Con el jovencísimo David como tercer guitarra sobre el escenario daría fin un concierto para el recuerdo por parte de la banda asturiana. Desde Heavy Metal Brigade sólo queda desearle lo mejor tanto a Axel como a Monasthyr.

Pero quedaba Dünedain, que hacen su aparición a eso de las 00:12 y demuestran un estado de forma envidiable. En particular un Carlos Sanz que no paró apenas un instante durante los 16 temas de su amplio set-list. Todo sin que su voz diese aparentes signos de fatiga. Pero no sólo de un buen cantante vive una banda como ésta. La química entre ellos que transmitieron resultó contagiosa y el sonido, si bien enturbió algún que otro solo de guitarra, se podría decir que estuvo a la altura de las circunstancias.

En cualquier caso, ya desde la inicial “A Un Paso Del Cielo” la conexión con el público es total. Había muchas camisetas de los castellanoleoneses el sábado en Sir Laurens, donde quedó patente la capacidad de arrastre que poseen. Un arrastre que se manifiesta en “Vuela”, una de las más coreadas de esta parte inicial del show.

Unidos” y “1000 Golpes” forman la columna vertebral de un set-list sin apenas flaquezas, muy bien pensado y donde la banda brilla desde el plano técnico, con una poderosa base rítmica. Y es que sorprende la vitalidad que poseen. Una banda que, gustos al margen y como suele decirse, se deja la piel en el escenario. Viéndoles, uno entiende el cariño que se les profesa y su larga trayectoria. Trabajo duro que termina por dar sus frutos.

Fiel A Mi Libertad”, “Por Los Siglos” y “Corazón De Invierno” finiquitan un show en que Dünedain dejaron patente que son actualmente una de las bandas de heavy metal más en forma del panorama nacional. Si pasan por vuestra ciudad haced el favor de ir a verles.

Gran noche, lo decimos de corazón, y una pena perder para la causa un local como éste. La escena de la capital asturiana queda huérfana de uno de sus emblemas, algo que lamentaremos a la larga pero las circunstancias son las que son. Mal que nos pese y sin ánimo de pontificar, no deja de ser una decisión que evidentemente no aceptamos pero desde luego sí que comprendemos.

PD: Como siempre mandar un cariñoso saludo a esa gente que además de no fallar nunca tanto nos anima el antes, el durante y el después de noches como la del sábado. Por supuesto a Iván de Desván Producciones pero también a Piratas De Libertalia y un largo etcétera que, como suele decirse, saben bien quienes son. Nos vemos en el camino.

Texto: David Naves
Foto: José Ángel Muñiz

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