
Disco debut al fin para los thrashers asturianos de Beast Inside, cocinado a fuego lento durante más de un lustro y al que han venido en llamar “Under Control”. Ellos son Chema Bretón y Pedro Pravia en guitarras, Rodrigo Zasatti a la batería, Dani al bajo y Jandro en voces. El álbum, grabado en los gijoneses Breakdown Studios con Nefta Vázquez (Blast Open, Escuela De Odio, Sound Of Silence) a los mandos, viene adornado por un arte de Julio Romero Tattoo que sería posteriormente digitalizado por Vavaki Rus.
Tranquilo prólogo el de una “Faces Of Death” que pronto vira hacia un thrash a medio tiempo, muy académico, donde el protagonismo pronto recae en una serie de riffs tan poco especulativos como pegajosos. No sorprende ese mayor brío que dibuja el puente, anticipando el buen duelo solista del epílogo. Muy funcional arranque.
El corte más extenso del álbum es este “Brainwash” de candencia pesada, machacona por momentos, que amplía las miras del quinteto astur en términos compositivos mientras muestra una apreciable variedad de registros a la par que tecnicismo más acentuado que el tema arranque. No es que de repente estemos ante unos Mekong Delta a la ibérica pero se palpan esos impulsos más dinámicos.
“No Escape” diverge inicialmente hacia un thrash más acelerado y enérgico, con Jandro vociferando como si en el empeño le fuera la vida. Tampoco es un tema rápido al uso. Alberga buenos cambios de dirección así como varios detalles técnicos de interés, focalizados en un estupendo puente central. Su epílogo, si bien algo disociado del tema que lo aloja por ese groove tan prominente, resulta perfectamente ejecutado. En resumidas cuentas pienso que una más que acertada elección como presentación del disco en forma de lyric video:
Esas estrofas algo bifocales de “Unpunished” representan a la larga uno de los principales alicientes de un corte que no alcanza a hacerme tilín en la medida en que lo hacen muchos de sus compañeros de tracklist. Percibo incluso cierta nubosidad en el solo de guitarra. No diré fallida pero sí que me cuesta lo suyo conectar con esta cuarta entrega.
Más atractiva me resulta esta “Warchild”, en gran medida por los buenos riffs que aloja pero también por esa escritura algo más abierta y diversa. Estupendo igualmente por construcción, pero también por ejecución, un tronco central que pone sobre la mesa lo mejor de Beast Inside como músicos. Al final se me quedan cortos esos cuatro minutos.
Con “Fuck Em All” estamos ante la entrega más breve del debut y por ahí que uno espere que ésta no se aleje del clásico corte acelerado y zapatillero. Máxime tratándose de un disco de thrash. Y lo cierto es que nada más lejos. Diría incluso que es el corte con más groove del disco, entendido siempre a la manera clásica, así como uno de los más diversos del mismo. Breve, eficaz y muy entretenida.
Algo más oscura pero elegante puesta en escena la de una “Beast Attack” que sí porta el brío que algunos podrían echar en falta en su inmediata predecesora. Cuatro minutos y pico de puro thrash ochentero, académico, enérgico y por momentos feroz, construido no obstante con el suficiente mimo e interés. Otra de mis favoritas.
“Rising From The Dark” rebaja en parte esa intensidad a la par que acentúa en mayor medida el poso más técnico del quinteto. Sin excesos, sin intención alguna de reinventar la rueda, intuyo, pero funcionando al fin y al cabo. Jandro está especialmente inspirado a la par que enérgico durante estas estrofas de corte clásico y acento más rabioso. Otro de esos cortes construido al modo de una montaña rusa, que incluso exhibirá tonos más heavies en un tronco central de elegancia innegable. El doble juego de guitarras que muestran aquí me recuerda por momentos a Judas Priest y un corte como “Hellrider” por ser preciso. De cabeza al bando ganador de este “Under Control”.
Que no os engañe el acentuado groove con que arranca esta “War” pues toda vez supera su prólogo, este ataque final transiciona de nuevo hacia un thrash acelerado y brioso, al que pienso lastran unos riffs algo manidos. En resumidas cuentas puedo decir que no es un cierre que me decepcione pero tampoco uno que me enganche.
Un disco para coronar el resurgir del thrash metal en tierras asturianas. Siendo Brutalfly los más retorcidos, Selfaware los más pesados y Blast Open los más agresivos, faltaba este “Under Control” para ponerle la nota clásica a este particular Big Four del Principado. El debut de los pravianos hace entre poco y nada por esconder sus cartas. Su descarnado retorno a las raíces mismas del género, que era bien conocido dentro de la escena asturiana, se materializa finalmente en nueve temas sinceros, directos, potentes y con gancho, que con sus más y sus menos, vienen a poner al fin la primera piedra de la que esperamos sea una carrera larga y fructífera. Sea como fuere tened por seguro que seremos testigos.
Texto: David Naves