Nuevo escenario desbloqueado para el equipo de Heavy Metal Brigade. Se trató esta vez de las instalaciones de La Fesoria, sitas en la localidad costera de Salinas, concejo de Castrillón. Y la razón del desplazamiento las bandas Murt y Narwhale.
Con retraso sobre el horario indicado por una serie de circunstancias ajenas a la organización y a las que solo cabe calificar de berlanguianas, Murt arrancarían alrededor de las 20:30 con su autodenominado “symphonic horror metal” ante una entrada aceptable. Y lo cierto es que en los apenas cuarenta minutos que duró su concierto cupo casi de todo: ramalazos de black melódico, que recordaban a otra banda asturiana como Absentia, toques más power aquí y más melancólicos allá.

Son una batidora de géneros, aún en proceso creativo, pero sus canciones ya derrochan cierto gancho y personalidad. Quizá por momentos el sonido fuera mejorable, con el bajo llevándose por delante al resto de elementos, pero su formación, con dos voces, supo animar al público presente. Estaremos atentos a lo que puedan depararnos.

Narwhale, claro, son una banda más hecha. Con un Ep y dos discos en su haber, había ganas ya de presenciar qué daban de sí los temas de ese fantástico “El Espacio Interior“ sobre un escenario. Y lo cierto es que se dio bien. Su gran nivel técnico y el extraordinario sentido de la melodía que manejan se traslada al directo donde adquieren una hondura considerable. Si bien la voz de Javier Fernández estuvo de inicio algo escondida en la mezcla, todo fue cuadrando de cara al final del show donde la banda sonó tal y como se le exigía.

Nos dejaron un buen repaso a su nuevo disco desde la inicial “Nebulosa Barnard 33” donde la banda, que completan los guitarras Ales Sánchez y Diego Aparicio junto al batería Víctor Puente, se mueve por los intrincados desarrollos de sus composiciones con gran soltura. Alterando el orden del álbum, “Océanos De Tiempo” sería el tema encargado de continuar con una velada desarrollada inicialmente en penumbra.

Con “Los Anillos De Saturno” nos brindan la cara más dura y pesada de un cuarteto que, no obstante, no pierde de vista en ningún momento ese sentido de la melodía tan particular. Y aunque fue su nuevo álbum quien monopolizó la noche, cabría no obstante un recuerdo a su Ep homónimo a través de la estupenda “Glaucus”. Para el final quedan la instrumental “Pantanos De Neptuno” y una sobrecogedora interpretación de la fantástica “Los Rojos Vientos De Marte”. Gran ovación y bis no previsto que la banda resuelve interpretando de nuevo “Los Anillos De Saturno”. Vimos caras muy satisfechas al término de la noche y lo cierto es que no es para menos.
PD: No queremos despedir esta crónica sin dar las gracias a Vázquez de La Fesoria por el trato dispensado y las muchas facilidades. Nos sentimos como en casa, así da gusto.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz