Nos estamos malacostumbrando a grandes noches en el Gong Galaxy Club y cuidado no las echemos en falta algún día. Los responsables en este caso fueron los asturianos Mad Rovers junto a los canadienses Striker.

Mad Rovers llegarían a la sala ovetense con su habitual formación junto al añadido ni más ni menos que de Pablo García (WarCry). La banda sonó así mucho más compacta. Y creemos también que en cierto modo más metálica, aprovechando por ahí para hacer un buen repaso de su disco homónimo de 2017. “Superhero” o “Wild Road” refrescarían la memoria de más de uno el pasado lunes.

Habría tiempo también, claro, para repasar su estupendo “Times Of Revelation” de 2021. Con un público que se dejó notar durante cortes como “Today” o “Full-Time Slave”, pudimos ver al Miguel Vallinas más suelto y comunicativo de cuantas veces hemos presenciado conciertos de Mad Rovers.
Todo opera en favor de obra y la banda, nos consta, ganó algún adepto que otro la pasada noche. Para el final quedarían la elegante “Secret’s Garden” y una “Fallin’ Down” más potente que nunca, con el ya clásico solo de Pablo. Desde Heavy Metal Brigade no escondemos nuestro afecto por la banda asturiana y menos tras buenos conciertos como éste.

Striker salieron a matar o morir desde el primer acorde y prácticamente no pararon hasta el final. Un derroche de energía donde la banda enlaza tema tras tema sin negociar el esfuerzo en ningún momento. Todo ello gracias a un aparente gran estado de forma, pero que no serviría de nada sin el gran nivel técnico que demostraron. Sólidos, compactos y muy bien armados.
“Heart Of Lies” daría inicio a su show de poco más de una hora y ya no habría vuelta atrás. Ante una Gong que no veíamos tan concurrida desde hace meses, los ímprobos esfuerzos de Dan Cleary al micro dan sus frutos. Pero es que además de saber meterse a la gente en el bolsillo, el de Edmonton demostró estar en gran forma, interpretando las exigentes líneas de voz de la banda sin aparentes síntomas de cansancio.

Un show que tiene en “Pass Me By” el punto discordante de la noche. Más pesadez, groove incluso, que ponen la nota más rocosa de los canadienses. Asimismo habría tiempo para un tema nuevo como “Strange Love”, un pequeño guiño al “Raining Blood” de Slayer y un bis ya con el público tan sudoroso como feliz. Imposible que nadie que cuente con el heavy metal de corte clásico entre sus preferencias saliera decepcionado de los 65 minutos que nos ofrecieron los norteamericanos.

Como siempre, mandar un cariñoso saludo a los habituales que no fallan ni en lunes. Sois unos pesados pero esto no sería lo mismo sin vosotros. Muchas gracias a Iván de Desván Producciones por el cariño y las facilidades y a Isaac Prieto, de nuevo espectacular a los mandos de la nave. Abrazos también para Piratas de Libertalia, Jorge López Novales de Diario de un Metalhead, Andrés y Azu, Diañu, la buena gente de Caballo Moldavo y más que no soy capaz de recordar ahora. Nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz