Crónica: Festival Rock Nalón (Agones / Asturias 13/8/2022)

Regresó el Rock Nalón a tierras pravianas y allí que se desplazó el equipo de Heavy Metal Brigade a cubrir los fastos de una nueva edición de tan querido festival. Una jornada durante la cual veríamos a Edén, Beast Inside, Hitten, Angelus Apatrida, Hamlet y Absalem. Un amplio abanico de géneros, una climatología que supo respetar a los asistentes y, a grandes rasgos, un festival irreprochable en lo organizativo. Que aunque siempre queden pequeños detalles por pulir, fueron eso, pequeños detalles, y para nada alcanzan a empañar una jornada que se dio como sigue.

EDÉN

Todo arrancaría alrededor de las 19:15 con los asturianos Edén. Banda de metal clásico y todos unos veteranos de nuestra escena, que se vieron esta vez en la siempre ardua tarea de abrir las hostilidades. Y podemos decir que cumplieron con su cometido con las ganas y la profesionalidad que se les supone. Gozaron de muy buen sonido, una máxima del festival este año, que daría bastantes alegrías en este sentido a lo largo de la tarde – noche.

Con Gaspar Braña ahora como vocalista de la banda, Edén supieron lidiar con un público que poblaba el recinto de Agones con cuenta gotas y cara de circunstancias. Nos regalarían ese “Allí Donde Tu Estés”, que estrenaran hace pocas fechas, entre cortes como “El Ángel Negro” o “Sangre De Metal”. Salieron airosos del envite, dejaron buenas sensaciones y en líneas generales resultaron un más que agradable punto de partida a la jornada.

BEAST INSIDE

Los locales Beast Inside que contarían para la ocasión con el Westhia Sergio Delman a la batería ya son viejos conocidos de este medio. Irrumpirían en el escenario a eso de las 20:10 para dejarnos con su habitual thrash de poso americano. Con la ventaja, claro de jugar en casa, supieron sacar adelante su descarga de tres cuartos de hora con firmeza y alguna sorpresa que otra.

De nuevo con un buen sonido mientras desgranaban temas de ese “Under Control” que autoeditaran el pasado junio (reseña aquí). Unos Beast Inside que no cejaron en su empeño de caldear un público receptivo a su particular forma de entender el thrash. Con fugaz irrupción de Nefta (Sound Of Silence, Blast Open…) a la voz en “Rising From The Dark” y de un demente armado con una motosierra en “Faces Of Death”, al final se metieron a más de uno en el bolsillo. Incluso vimos un tímido wall of death durante “War”. Se lo pasaron bien y nos lo hicieron pasar mejor a nosotros.

HITTEN

Había muchas ganas de ver a los murcianos Hitten arriba de un escenario. El quinteto llegaba a tierras asturianas con el estupendo “Triumph & Tragedy” (reseña aquí) bajo el brazo y acompañados de un cierto marchamo de banda de culto dentro de nuestra escena. Y lo cierto es que nos costaría creer que nadie que cuente con el metal clásico entre sus preferencias se marchase disgustado de esta edición del Rock Nalón. Los de Johnny Lorca convencieron a propios y extraños la tarde del sábado mostrando tanto un gran estado de forma como un nivel técnico a la altura de cualquier banda del género. Y cuando decimos cualquiera es cualquiera.

Porque es algo que sale a relucir ya desde la inicial “Built To Rock” donde Hitten salen con el pie a tabla y dispuestos a meterse a todo el recinto de Agones en el bolsillo. “Meant To Be Mean” o “Ride Out The Storm” son grandes temas y les funcionan a los murcianos, pero todo sería inútil sin un Alexx Panza en estado de gracia como el que vimos el pasado sábado. Muy activo y sin ahorrar un tono alto ni un susurro, el turinés tiene bien merecida su fama. Cincuenta minutos que nos dejaron con ganas de volverles a ver muy pronto. Si pasan cerca de vuestra ciudad no os los podéis perder.

ANGELUS APATRIDA

Pocas bandas dentro de nuestro territorio podrían haber cogido el testigo con entereza tras el bolazo de Hitten. Y qué duda cabe de que los thrashers albaceteños Angelus Apatrida son una de ellas. Hace tiempo que el cuarteto de los hermanos Izquierdo es un valor seguro dentro de nuestra escena y el pasado sábado volvieron a tierras asturianas con el firme propósito de reafirmar su estatus.

Y es que todo carbura como debe desde la inicial “Bleed The Crown” de su último trabajo. Angelus Apatrida es una apisonadora que no hace concesiones de ningún tipo. “Indoctrinate” es un auténtico cañón en su encarnación en vivo y por momentos parece que banda y público son un único ente indivisible. A pesar de ser una banda cuyas visitas a esta tierra son habituales, a juzgar por lo vivido había muchas ganas de ver a los manchegos. Ellos, por supuesto, respondieron como se esperaba de una banda de su calibre.

Ni siquiera la momentánea lluvia pudo, nunca mejor dicho, aguarles la fiesta. Y menos cuando suenan cosas como “Vomitive” o “Sharpen The Guillotine”, tema éste que sobre las tablas resulta un auténtico obús. Al final su set-list se focalizó en repasar su trayectoria y no tanto en su último (y por otro lado estupendo) trabajo de estudio para gozo de sus fans más talludos. Show equilibrado, gran sonido, intensidad desbordante y, sobre todo, la satisfacción de haberlo dejado todo arriba de las tablas. Prácticamente infalibles.

HAMLET

Hamlet se vieron en la difícil tesitura de mantener o incluso igualar el nivel de las bandas precedentes y quizá por ahí que no decepcionaran. Porque gustos al margen, cabe decir que la agrupación madrileña es otra de esas que rara vez decepciona. J. Molly, camino ya de la sesentena, dio toda una lección sobre el escenario del Rock Nalón, mostrándose una vez más como el gran frontman que siempre ha sido. Pero es que sus compañeros de siempre (Luis Tárraga en guitarras, Paco Sánchez en baterías) tampoco dan demasiados signos de flaqueza aún.

Ecos a «Pulp Fiction» para los profanos de “Misirlou”, clásico tema de Dick Dale que disparan como sintonía previo a su desatada salida a escena con “Crónica Antisocial”, todo parece obrar a favor para el quinteto. De nuevo un sonido claro y potente, que permitió a unos y otros disfrutar de la inagotable fuente de riffs que dispusieron ante nosotros. Un set-list que supuso un repaso a himnos tales “Tortura-Visión” a “Creerse Dios” o “Racismo Es Desigualdad”, como corresponde en su actual gira «Revolu-Insonmio Tour 2022«.

Sea como fuere, no cejaron en ningún momento de arengar a los suyos al tiempo que J. Molly, embutido en un llamativo mono gris, saltaba, corría, se contorsionaba y se desgañitaba sobre el escenario del Rock Nalón. Cincuenta y siete años, insisto, y el otro día parecía un chaval. Y aún tendría tiempo de darse un pequeño baño de masas bajando al foso y arrimándose todo lo posible a los suyos para luego cerrar con la inevitable “Jodido Facha”. Se lo hicieron pasar en grande a los suyos y convencieron a la audiencia menos asidua como nosotros.

ABSALEM

Si la tarea de abrir un festival resulta harto ingrata, no lo es menos la de echarle el cierre. Tarea que correspondió esta vez a los death melódicos salmantinos Absalem, que aguantaron el tipo, y de qué forma, ante una audiencia que daría la espantada tras la descarga de Hamlet. Presentaban su renovada formación con la llegada de Carolina García al bajo y con Miguel Ángel Gómez llevando el peso de las guitarras del combo.

Nosotros nos quedamos y vimos a una banda que arrastra un disco de gran mérito como es “Chaosvolution” y que sobre las tablas del Rock Nalón salieron a defenderlo con uñas y dientes. Incluso deslizaron una versión de los franceses Gojira. Gin es una líder sólida, muy activa en escena y dueña de un registro potente y versátil. Representó el principal punto focal de un cuarteto de melodeath con tintes progresivos al que conviene seguir muy de cerca. Andan grabando un Ep en Breakdown Studios y aquí en Heavy Metal Brigade ya somos todo orejas.

Qué gran sonido a lo largo de toda la jornada y qué lejos parecen quedar a veces aquellos festivales en que cada banda que salía a escena era una moneda al aire en este sentido. Cuánto hemos avanzado al respecto y qué poco reconocimiento se suelen llevar los responsables. Vaya desde aquí nuestro modesto pero sincero reconocimiento para ellos.

Entre los detalles a mejorar: algo más de iluminación en la senda que conduce al recinto no habría venido mal. Una zona de baños más amplia que evite las colas o más personal atendiendo los puestos de merch. Siempre se puede mejorar y vaya desde aquí nuestra pequeña crítica constructiva con todo el cariño.

Desde luego no queríamos cerrar esta crónica sin mandar un afectuosísimo saludo a Lago y Txenry de Piratas De Libertalia. Esta nueva edición del Rock Nalón no habría sido la misma sin vosotros. ¡Gracias por todo!

PD: Como siempre, un abrazo a la turba de habituales que nunca falla y que, como reza el tópico, ellos ya saben quienes son.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

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