Gran edición del Karma Metal Fest la que pudimos vivir en la jornada del 1 de octubre en Pola de Laviana, localidad asturiana que bajo un sol veraniego y una temperatura de lo más agradable acogería a las bandas Dr. Nekro, Salduie, Six Burning Knives, Sound Of Silence, Trallery, Argion, Saratoga, As Life Burns y Teksuo. Un nutrido cartel que planteaba una oferta de lo más diversa a la que el público, local y foráneo, supo responder.

Dr Nekro:
Insistimos mucho en esto pero es que a nadie se le escapa que nunca es fácil abrir un festival. Y que hemos visto a grandes bandas naufragar en tal cometido. La azarosa labor correspondió el sábado a los (casi) locales Dr. Nekro, que con Celia Plata al frente, supieron poner la primera piedra de una jornada que, salvo detalles, se desarrollaría sin grandes contratiempos.

Entre temas propios de su debut “El Diablo En Mí” como “Monstruo Negro” o “Fieras Salvajes” junto a alguna versión, esta vez “Alas De Cristal” de Avalanch, en recuerdo a los que ya no están entre nosotros, repartieron “Mezkal” a gusto de todos y se podría decir que salieron airosos de la difícil tarea que les fue encomendada.
Salduie:
Para cuando los zaragozanos Salduie salen a escena a eso de las 16:50 sorprende el buen sonido que desarrollan. Cosa nada fácil con tantos y tan distintos instrumentos sobre las tablas. El público que fue acudiendo con cuentagotas al recinto supo responder a su folk metal con bailes, manos al viento e incluso algún tímido wall of death. Y aunque está aún reciente ese “Ambaxtos” de 2021, la banda pasearía en gran medida por temas antiguos, recuperando “Descarnatio” o “Imbolc”.

«Caraunios» representaría a su último disco mientras que la inevitable “Hidromiel” pondría el punto final a cuarenta minutos de auténtica fiesta. A nadie se le escapa que su puesta en escena no luce igual a pleno día de como lo haría a la noche, por lo que esperamos verles en un futuro próximo en entornos u horarios más propicios.
Six Burning Knives:
No son pocos los kilómetros que separan Pola de Laviana de Villareal, lo que hizo albergar alguna duda sobre cómo se desenvolverían unos Six Burning Knives de quienes ya disfrutamos en sala meses atrás. Y lo cierto es que pese a un pequeño retraso que vendría a arrebatarnos un tema de su setlist, el quinteto supo ganarse su espacio. Tienen una buena puesta en escena, siempre le echan ganas y ello les permite funcionar desde el primer momento.

Bien es verdad que la voz de Noel, algo baja, deslució temas iniciales como “The Void”, pero no es menos cierto que para cuando suenan “M.A.N” o “The Ascent”, todo parece ir sobre ruedas para ellos. El final quedó reservado para el corte que abre su último disco, tras el que se fueron con la satisfacción de haber salido ganadores en su particular lucha contra los elementos.
Sound Of Silence:
Se presentaban en el Karma con una alineación de circunstancias, anunciada días antes en sus redes sociales. Y ni siquiera eso supuso un borrón en lo que vino a ser una de las grandes descargas de la jornada. Javi Pity (Legacy of Brutality, Cathexia) volvería a su antiguo puesto tras baterías mientras que Viti haría lo propio con el bajo. Y mandaron al cuerno cualquier mal pronóstico.

No sabemos cuántos ensayos pudieron realizar antes de subirse a las tablas el sábado pero lo cierto es que sonaron tan bien como siempre. Con temas que son ya clásicos de la escena asturiana como “Felices Bajo Tierra” o una “Nunca Seré Feliz” tras la cual Nefta haría las habituales presentaciones. Vimos mucho movimiento sobre el escenario y más aún frente a él, con un público que respondió con iguales dosis de fuerza y entrega. Presentarían su último single “Océano De traición” y se irían tras un bolo con sabor a victoria.
PD: Su nuevo álbum ya está en nuestro poder y más pronto que tarde tendréis cumplida reseña del mismo.
Trallery:
Pueden ser Trallery una de las bandas estatales más queridas en Asturias. Presentes de forma asidua en nuestros escenarios, los mallorquines trajeron de nuevo su particular thrash de corte técnico y nos hicieron pasar otro gran rato. Y es que el trío rara vez decepciona, a pesar de un Humberto Pol que reconocería estar con algunas “decimillas” de fiebre, los baleares sacaron adelante un estupendo directo.

Y es que el arranque con “Spiritless” y “Crystallizing” pondría de relieve una vez más su buen nivel como compositores pero también como intérpretes. Difícil derrochar al mismo tiempo tanta elegancia y tanta técnica como ellos. Máxime dentro de un género a veces tan cerrado sobre sí mismo como es el thrash. Y aunque tal vez su último disco haya quedado algo opacado por culpa de la pandemia, ahí queda el desgarro de la estupenda “From Nowhere«. La fiebre de Pol, lo cierto es que no se notó. Infalibles.
Argion:
Noche cerrada ya cuando los ovetenses Argion y su power metal salen a escena. Sin sonar tan bien como en otras ocasiones y con un público que ansiaba ya al cabeza de cartel, lo cierto es que la suya no era empresa fácil. Otra banda con un álbum oscurecido a causa del dichoso Covid-19 como es “Tiempo De Héroes” y que tuvo que luchar a brazo partido para sacar adelante un concierto que iría claramente de menos a más.

Porque lo cierto es que vimos al público un tanto frío mientras sonaban “Águila De Sangre” o “Tierra Prometida”. Como cierto es también que Pany Álvarez parece mejorar día a día como frontman. Tanto en su desarrollo como vocalista como a la hora de buscar la obligada conexión con la gente. Así las cosas, no es hasta “La Canción Del Pirata” que la banda parece conectar con propios y ajenos, encarrilando al fin con “Corazón De León” un show que por momentos nos hizo dudar.
Saratoga:
Aparecerían en escena a eso de las 22:50 para, tras una pequeña intro, arremeter con “Tras Las Rejas”. Pero la guitarra de Jero Ramiro se las apañó para aguar el arranque. Su instrumento no sonaba. Tras cinco minutos de probaturas, murmullos y cambios todo regresó a los cauces esperados. La banda arrancó de nuevo y ya nada pudo parar a un cuarteto que supo cumplir como cabeza de cartel.

Inmersos como están en una gira que viene a celebrar su treinta aniversario y con un set-list compuesto por sus clásicos de siempre, no extraña ver a un público, ahora ya numeroso, entregado desde el primer momento. Tete es un líder establecido ya de pleno derecho en el seno de la banda madrileña. Junto a la renovada pegada de Estepario Siberiano, el empuje de Niko Del Hierro al bajo y el corazón de Jero Ramiro a la guitarra, todo funciona como debe aún a pesar del fiasco inicial.
No queda otra cuando se suceden cortes como “A Morir” u otras de la era Novoa como “No Sufriré Jamás Por Ti”. Fría noche de octubre en Laviana pero todo el calor de una banda que se muestra sólida y casi sin fisuras. Se puede discutir la forma en que Tete afronta algunos de los temas, intercalando voces rasgadas aquí y allá, que embrutecen su sonido clásico. Lo que no se puede discutir es cómo la banda conecta con la gente en “Mi Ciudad” o “A Sangre y Fuego”, introducida por el de Pinto como “el tema más heavy de Saratoga”.

Para el tercio final del show quedarían un pequeño solo de batería de Estepario, original en su planteamiento para lo que estamos acostumbrados a ver, y clásicos ineludibles como esa “Vientos De Guerra” en su versión más enérgica, metálica y potente posible. “Perro Traidor” y “Resurrección”, con Tete mezclándose con su público, cerrarían una actuación donde Saratoga supieron tirar de clase pero sobre todo de clásicos para sobreponerse al arranque en falso. En mejor forma que nunca.
As Life Burns:
Así las cosas, esperábamos desbandada general para el turno de As Life Burns. Que la hubo, pero en menor medida que en eventos similares que hemos cubierto a lo largo del verano. Los de Mikel, a la sazón impulsor del evento, salieron a eso de las 0:45 dispuestos a seguir presentando su Ep “Polar”, editado a finales del pasado año. Y lo hicieron con “The Prophecy” o “Fire And Ice”, al tiempo que nos sorprendían con un nuevo logo y sonando más contundentes que nunca.

Por supuesto no faltó su habitual revisión del “Back To Black” de Amy Winehouse ni tampoco algún corte más antiguo como “Debris Hills” o “Awaken The Madness”. Incluso tendrían tiempo de presentar un tema nuevo bajo el título de «Under The Gloom» en el que la banda sonó más pesada y embrutecida si cabe, quién sabe si anticipando nuevos rumbos futuros. Estaremos atentos.
Teksuo:
La siempre azarosa tarea de echar el cierre a un festival le tocó en suerte esta vez a Teksuo. Y de nuevo nos sorprendió la cantidad de gente aún con energía y ganas. Es lo que tiene jugar en casa. Un show que supuso un buen repaso a su último disco, aquél “Endless” de 2020, donde vimos de nuevo al micro a un Diego en gran estado de forma. La suya es una de las bandas pioneras del género en España y se nota sobre las tablas. La forma en que conectan con la gente y la amplia gama de sensaciones que produce su particular forma de entender el metalcore. Yendo de la calma a la rabia con total naturalidad.

Emiten buenas vibraciones desde escena y se nota. Desde luego que si en el recinto quedaba alguien aún con ganas de fiesta, a buen seguro no tuvo grandes quejas. Destacar que, al igual que sus compañeros de As Life Burns, también ellos tendrían ocasión de presentar nuevo material. En su caso, el nuevo single “Natural Born Liars”. Qué duda cabe que fue un buen cierre.
El cansancio hacía mella y toda vez terminó la descarga de Teksuo, nos fuimos clamando por el merecido descanso. Fueron muchas horas al pie del cañón y ya tenemos una edad. Sarna con gusto no pica, que diría un clásico, pues hay que reconocer que nos lo pasamos más que bien. Errores puntuales al margen, como el mencionado al comienzo de Saratoga, hay cabe decir que la jornada transcurrió dentro de márgenes más que aceptables, diríamos que satisfactorios. Y aunque siempre habrá detalles a mejorar, la dichosa grava por decir uno, desde Heavy Metal Brigade esperamos ya con ganas la edición de 2023.
No queremos cerrar esta crónica sin agradecer a la organización por las facilidades ni tampoco sin mandar un gran saludo al 51 % de Piratas de Libertalia, a Jorge López Novales, Felipe Suárez, Diañu, Fernando Casas, Iván Desván, Joel Peterssen, Jorge Sanz y Javi González (Monasthyr), Andrés Álvarez (Blast Open), la familia moldava y a todos los que me estaré dejando. Nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz