El pasado viernes 21 de octubre acudimos a la sala Albéniz para una sesión de post rock instrumental a cargo de Toundra. Un concierto enmarcado en la gira de otoño en la que están presentando su último trabajo «Hex« y que los ha llevado, como suele ser costumbre en el grupo, a cruzar fronteras con conciertos en Francia y Alemania.

Pasaban las 22:10 cuando la banda salió a escena en una sala con buena entrada, aunque sin llegar a colgar el cartel de aforo completo. No creo errar el tiro si digo que la banda es muy apreciada por estos lares, no en vano Esteban y Alberto residen en Asturias, siendo además el primero oriundo de Navia, y ya había ganas de verlos en acción sin ninguna restricción, puesto que, si la memoria no me falla, la última vez que pudimos disfrutarlos de pie fue en el verano de 2019, en el festival Tsunami. También se da la curiosa circunstancia de que la portada de Hex viene ilustrada con una foto tomada a pocos kilómetros del lugar donde se desarrollaba el concierto, la central térmica de Aboño.

Sonido impecable ya desde el arranque, como no puede ser de otro modo en un conjunto instrumental que no puede esconderse tras las voces. Esteban y Macón piden al público que se acerque al escenario para entrar en calor mientras van interpretando los primeros acordes de «Magreb«, un corte que va de menos a más y que sirve de enlace perfecto para el primer tema de nuevo cuño de la noche «Watt«. Una canción que, personalmente, a ratos recuerda al material del grupo compuesto para el proyecto de la banda sonora de la película «El Gabinete Del Dr. Caligari«, uno de esos proyectos paralelos con los que de vez en cuando nos deleita Toundra. Siguen dos de los temas más icónicos del cuarteto como son «Kitsune» y «Bizancio» para llegar al plato fuerte de la velada con la puesta en escena de la trilogía «Odio«, piedra angular del último trabajo. Más de veinte minutos de canción en los que la banda despliega todo su potencial sonoro y juego de transiciones entre la suavidad y los riffs frenéticos.

Sirve la intro de «Mojave«, del disco «Vortex«, con su parte de sintetizadores, manejados por Alberto y Alex, como breve y merecido descanso para las guitarras de Esteban y David, aunque no por mucho tiempo, pues no tarda en explotar el tema. Y llega el cierre del primer bloque del concierto con la mítica «Ara Caeli«, personalmente una de mis preferidas y, por lo visto en la sala, de buena parte de los asistentes. La banda abandona el escenario y comienza a entonarse por parte del público el coro, tan típicamente asturiano, de “otres tres”. Regresan los integrantes del cuarteto para poner punto final a la noche con tres auténticos temazos como son «Cobra», «Ruinas» y, otra de las que no puede faltar en un buen concierto de Toundra, «Cielo Negro«, que pone fin a casi dos horas de buen rock instrumental.
Nos despedimos no sin antes agradecer a la iniciativa Route Resurrection (del homólogo festival de Viveiro) que nos hayan permitido disfrutar de la banda por tierras asturianas.
Texto: Alberto Sánchez