Reseña: Sunstorm «Brothers In Arms» (Frontiers Music 2022)

Séptimo disco para el combo internacional Sunstorm y el segundo con uno de los vocalistas emergentes más solicitados de la escena melódica internacional: el chileno Ronnie Romero. Rainbow, Lords Of Black, The Ferrymen… el de Santiago alcanza la madurez con un currículo digno de veterano. Aunque la suya no es la única nueva adquisición de la banda pues Michele Sanna (batería) y Luca Princiotta (guitarras) se unen a los ya habituales Nik Mazzucconi (bajo) y Alessandro Del Vecchio (teclados) para un álbum que han dado en llamar “Brothers In Arms”.

Un trabajo que ha sido producido, mezclado y masterizado por el propio Del Vecchio junto con Serafino Perugino como productor ejecutivo en Ivorytears Music Works y que fue editado el pasado 12 de agosto a través de Frontiers Records en formatos CD y digital. Asimismo, el 16 de septiembre vio la luz una edición limitada a 150 copias en vinilo de 12».

Es la propia “Brothers In Arms” que da título al disco la encargada de inaugurar esta fiesta. Y lo hace en una clave Purple acentuada en parte por el Hammond de Del Vecchio. Hard rock vibrante y directo, con Romero dibujando unas estrofas en unos tonos algo más limpios de lo que nos tiene acostumbrados el suramericano. Un estribillo con gancho y pocas complicaciones en una apertura, como no podía ser de otra forma, impecable desde un plano técnico que remata el buen solo de Princiotta. Más que correcta carta de presentación:

Games We Play” edulcora la propuesta, deslizándose hacia un medio tiempo de estrofas desnudas, de inevitable aroma Whitesnake, Dokken, Def Leppard y cuya construcción resulta impecable, al punto de que puede esta segunda entrega pecar de una cierta autoconsciencia, pero no de que todo carbure como debe. En especial durante el estupendo epílogo. En la forma en que se funden voz, guitarras y las teclas de Del Vecchio anida el gran valor de este correctísimo segundo aporte.

I’ll Keep Holding On” retoma la desnudez en estrofas de su predecesora, revelando una construcción, si bien igualmente clásica, desde luego no tan previsible. Romero no falla pero siento que si hay alguien que se lleva el gato al agua en esta tercera entrega ese es de nuevo el lombardo Princiotta. Por el exquisito trazo que muestran sus riffs en estrofas y la buena colección de solos que entrega en el habitual final elevado y pomposo. Personalmente creo que habría hecho videoclip de esta en lugar de “Games We Play”.

Pero es que “I Will Remember” se eleva como una de las mejores entregas del álbum. O, al menos, como una de las menos previsibles, al tiempo que alberga la buena factura técnica habitual de la banda. Todo sin salirse de los tan estrictos cánones del género, pero permeando hacia territorios algo más metálicos de los que, me da la impresión, salen más que airosos.

No Turning Back” no se apea de ese hard rock poderoso y muscular, aprovechando para recuperar aquél vicioso Hammond de comienzos del álbum y sustentando sus andanadas hímnicas con el Michele Sanna más metálico de todo “Brothers In Arms”. Un corte con todos los ingredientes para convertirse en apertura de sus conciertos, si en algún momento los hubiera o hubiese.

Se suceden las escuchas y no logro deshacerme de la impresión de que “Back My Dreams”, balada con crescendo final de las de siempre, de las de toda la vida, se limita a cumplir el expediente y poco más. Correcta hasta el pasmo y por ahí trágicamente predecible. Lo que no quita para que Romero esté casi excelso y Princiotta de lo más elegante. Pero ni mucho menos el mejor tema lento que haya dado el género en el presente año.

Tampoco es que el medio tiempo “Taste Of Heaven” reinvente la pólvora en ese aspecto. Pero el tono algo más melancólico que arrastra, el (perdón por el barbarismo) “coreable” estribillo que dibuja y la buena factura técnica que entrega le bastan para colocarse en el bando de temas ganadores del álbum.

Como la cabra siempre tira al monte, agradezco que, de pronto, “Lost In The Shadows Of Love” mande al carajo tanta parsimonia, recupere aquél tono más vivo de “No Turning Back” o del tema título incluso y construya uno de sus temas más fulgurantes. Claro que por otro lado, uno de los más rácanos en cuanto a duración. Y es una pena porque había mimbres suficientes para mucho más. Atención en cualquier caso al pequeño pero curioso solo de Del Vecchio en el puente central.

En su aparente sencillez, “Hold The Night” pasa por ser otro de los puntales de este nuevo trabajo de Sunstorm. Ochentera hasta el tuétano, de riffs simples pero eficaces y aupada por una base rítmica con algo más de presencia, cuenta además con una línea de voz que es puro gancho. De esas que anidan en tu subconsciente por días y no hay Dios que las eche de ahí. Irreprochable.

Y si bien es verdad que no conecto con “Miracle” en la misma medida, no es menos cierto que vuelve a resultar otra entrega de lo más aseada y correcta. Menos lúcida pero al mismo tiempo asentada con firmeza en un terreno que la banda parece conocer al dedillo.

Más vivaracha, y creo también que más interesante, en “Living Out Of Fear” confluirán el nervio de los cortes más metálicos del disco con aquél tono algo más apagado de “Taste Of Heaven” para crear otra buena pieza de hard rock elegante y distinguido, que viene a palidecer finalmente por lo rácano de su desarrollo. Lástima.

Perder a Joe Lynn Turner y reemplazarlo con Ronnie Romero vendría a ser un poco como cuando David Robinson se retiró de los San Antonio Spurs dejando a un tal Tim Duncan las llaves de la zona de la franquicia texana. Orgullosísimo disco de género, “Brothers In Arms” no viene en caso alguno a plantear nuevos escenarios. Y sin embargo, cuando lo hace, sale más que airoso. Lástima, al menos para quien escribe, que ese mayor riesgo (nunca desasido del disco, por otro lado) se circunscriba a un único corte, el estupendo “I Will Remember”, y prácticamente no tenga cabida en el resto. Claro que, por ahí, habrá quien agradezca esa fidelidad férrea y sin compromisos con el hard de fuerte influjo ochentas. Con sus más y sus menos un álbum solo para los muy fans del género.

Texto: David Naves

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