Tomando prestada terminología del mundo del videojuego: nuevo escenario desbloqueado por el equipo de Heavy Metal Brigade. En este caso, el del Palacio De Santa Cecilia, en Avilés. Los culpables no eran otros que los rockeros asturianos Secta, presentando en la villa del Adelantado su álbum “Nada Nos Va A Parar”. Sala de lo más acogedora para una noche donde todo salió rodado ¿o quizá no?

Y es que en un primer momento la guitarra de Juan Pablo Cotera amenazó con aguarnos la fiesta. Pero una vez subsanado el error y cuando el reloj marcaba las 20:20, Secta dieron inicio al show. Y lo hicieron con sorpresa en forma de tema nuevo, “Panzer”, donde ya quedó claro el buen sonido del que iban a disponer durante toda la velada. No era para menos con todo un Miguel Herrero a los mandos de la nave.
“Harto De Ti” elevó las pulsaciones del respetable. Un público que respondió a la llamada de la banda, llenando prácticamente la sala. Al final y como dijo el propio Cotera: “somos Secta, hacemos rock and roll y hoy vais a salir de aquí calentitos”. Damos fe de que no cejaron en cumplir la promesa de uno de sus fundadores. Porque aquí encadenarían dos de los cortes que, pensamos, mejor les funcionan: “La Oveja Negra” y “Dame Tu Miel”. Rock sin aditivos y una maquinaria perfectamente engrasada.

Tal parece que había muchas ganas de fiesta el viernes. Tantas que el escenario se le quedaba pequeño a Michael, quien de un salto acabaría subido a la barra de Santa Cecilia durante “La Sueca”. El quinteto, sonando además mejor que nunca, conectaba y de qué forma con los suyos. Pero como diría más adelante el propio frontman: tampoco nos íbamos a ir de allí sin cantar un blues. Turno, claro, para “No Quiero Llorar”.

Tras el corte menos festivo del setlist, Secta le insuflarían nueva vida al show a través de “Pura Dinamita”. Que pareció otra de las favoritas del público y que encarrilaría junto con “Plan B” la parte final de la velada. “Nada Nos Va A Parar”, con Ger y Michael encaramados a la sufrida barra, arengando desde las alturas a la entregada y fiel parroquia. El cierre, claro, tenía que ser para “No Se Acaba El Show”.

Vimos público de casi todas las edades, algo que siempre nos alegra. Como alegres eran las caras que vimos tras la foto finish de rigor. Secta atraviesan un momento dulce que saben traducir en altas dosis de rock and roll y buen rollo. Que nos duren. La velada continuaría, ágape mediante, en Casa «Marisina» entre risas, charlas y un ambiente de comunión entre banda, familia, amigos, fans, allegados y varios «polizones» como nosotros mismos.
PD: Mandar un abrazo a Larry, Maitane y Jorge (Diario de un Metalhead), Hector Lynott (Caballo Moldavo) y el 51 % de Piratas de Libertalia. Nos vemos en el siguiente.